Unidad 8 Dinámica de la economía: crisis financieras y ambientales
8.10 Abordaje de la inestabilidad del sistema financiero
La figura 8.22 reúne vías de canalización y procesos de retroalimentación que amplifican las caídas del precio de la vivienda. Como se ha tratado en las secciones 8.3–8.9, ahí se incluye el comportamiento tanto de los bancos como de los hogares. La crisis financiera mundial se originó en el mercado inmobiliario estadounidense y, si bien todos los países con rentas altas resultaron afectados por la crisis financiera que siguió, no todos habían experimentado el auge y el desplome del precio de la vivienda.
En algunos países, el acelerador financiero amplificó la burbuja y el desplome. En otros, como Alemania, no es posible convertir el incremento del valor de tu vivienda en poder adquisitivo para gastar más en bienes y servicios o en vivienda (sin venderla). Ese es un ejemplo de cómo la normativa, que varía de un país a otro, puede ayudar a estabilizar la economía. Vamos a comentar cómo se aprobaron nuevas normas después de la crisis financiera.
| Canales y retroalimentaciones | Mecanismos clave |
|---|---|
| De la bajada del precio de la vivienda a la producción agregada y el empleo | Al bajar los beneficios en el sector de la construcción, se empiezan y terminan menos viviendas. |
| Al disminuir el valor de la garantía (de las viviendas), baja el gasto de los consumidores. | |
| Hay amplificación, ya que los hogares y el sector de la construcción proyectan la bajada de precios hacia el futuro; la reducción de los ingresos baja aún más la demanda de vivienda. | |
| De la bajada del precio de la vivienda al sector financiero | Aumentan los retrasos en el pago y las ejecuciones hipotecarias (embargos). |
| Las pérdidas se acumulan en los bancos, en especial valores con garantía hipotecaria (activos), lo que socava el patrimonio neto. | |
| Se reduce la disponibilidad de créditos para el sector de la construcción. | |
| Se genera amplificación por el contagio en el sector bancario a causa de la bajada de precio de los activos bancarios, incluso mediante liquidaciones. | |
| Del sector financiero a la economía real Amplificación por retroalimentación a los ingresos reales |
Cae la disponibilidad de créditos para los demás sectores de la economía. |
| Cae la inversión en vivienda nueva en otros sectores. | |
| El consumo baja por la restricción del crédito y el menor valor de los activos financieros, lo que reduce la riqueza por debajo del objetivo y eleva el ahorro preventivo. | |
| De la economía real al sector financiero | Baja el PIB y lo mismo ocurre con los ingresos de los hogares gracias al proceso multiplicador (unidad 3), lo que disminuye más los beneficios de los bancos. |
Figura 8.22 Procesos de retroalimentación positiva que amplifican la caída del precio de la vivienda.
La figura es una adaptación de las dos primeras columnas de la tabla 2 de Muellbauer y Aron (2022).
El problema de ser «demasiado grande (o interconectado) para caer» para los responsables políticos
En economía son muchos los ejemplos posibles de efectos externos. Los problemas que causan y las maneras en las que los responsables políticos pueden abordarlos se tratan en la unidad 10 del volumen de microeconomía: la sección 10.1 puede servirte de introducción.
- externalidad, efecto externo
- Un efecto externo se da cuando la actuación de una persona aporta un beneficio o supone un coste a otras, y ese coste o beneficio no fue tenido en cuenta por quien realizó la acción. Las externalidades también se denominan efectos externos.
Cuando los bancos conceden préstamos y deciden la estructura financiera que van a adoptar, incluido su apalancamiento, esas actuaciones imponen efectos externos al resto de la economía.
Los gobiernos a veces rescatan bancos que se consideran demasiado interconectados o demasiado grandes para que se les permita caer, pero en otras ocasiones —como en el caso de Lehman Brothers— el gobierno no acude a su rescate. El caos que generó la quiebra de Lehman ilustra los costes que acarrean a la economía los efectos externos de las decisiones que toman los bancos. Los bancos saben que puede que el gobierno los rescate y eso los lleva a tomar decisiones más arriesgadas que si no contaran con ese salvavidas. Aunque esas decisiones más arriesgadas aumentan la rentabilidad que esperan obtener, incrementan el riesgo sistémico para el conjunto de la banca y, por lo tanto, para toda la economía. Así pues, los rescates gubernamentales de bancos son equiparables a una subvención implícita, que pagan los contribuyentes.
Los bancos que asumen más riesgos deberían hacer frente a mayores costes para financiar sus actividades, pero este mecanismo amortiguador no está muy definido porque existe una percepción generalizada en los mercados financieros de que los bancos que caigan serán rescatados.
La figura 8.23 expone la lógica de las interacciones banco–gobierno que refuerza a los bancos en sus prácticas de asumir excesivos riesgos.
Figura 8.23 La interacción banco–gobierno puede llevar a los bancos a asumir demasiados riesgos.
La figura 8.24 muestra que la mayor confianza en el rescate refuerza la percepción en los mercados financieros de la subvención implícita, lo que desemboca en la elección de la estructura de financiación y por tanto en el nivel de riesgo que asumen los bancos, lo cual aumenta la probabilidad de quiebra bancaria.
Figura 8.24 Efecto externo de la subvención implícita a los bancos.
Regulación para mitigar los efectos de ser «demasiado grande para caer»
Cuanto más éxito tienen los gobiernos en lidiar con bancos en quiebra sin rescatarlos, más bajas son las subvenciones implícitas que reciben y menor es su incentivo para asumir riesgos excesivos. Al reducir los efectos externos que el comportamiento de los bancos tiene sobre el resto de la economía, los intereses de los propietarios de los bancos se ponen más en consonancia con los de los contribuyentes.
Las siguientes políticas para mejorar la regulación de la banca se derivan de la lógica reflejada en la figura 8.24 y han guiado las reformas que se han implementado después de la crisis financiera mundial.
1. Elevación de los requisitos de capital de los bancos (reducción del apalancamiento)
El modelo de negocio de los bancos es dar préstamos con riesgo, por lo que todos ellos gestionan el riesgo de que algunos préstamos no se devuelvan (riesgo de impago). Pero, en ausencia de regulaciones, no gestionan los riesgos que imponen a los demás (el efecto externo de sus decisiones). Es posible que asuman demasiado riesgo por saber que, si sale mal, otros pagarán el precio.
Los contribuyentes y los depositantes, por lo tanto, delegan el poder de regular y supervisar a los bancos en las autoridades del gobierno, cuyo trabajo es asegurarse de que los bancos no corran unos riesgos excesivos. Los requisitos de adecuación o suficiencia de capital son un notable instrumento regulatorio para los bancos, ya que los incentivan a gestionar debidamente los riesgos mediante la exigencia de que los accionistas, es decir, los propietarios de cada banco, absorban las pérdidas. Unos requisitos de capital más elevados implican que el banco tiene un apalancamiento menos alto. También significa que la caída del valor de sus activos puede ser mayor sin que el banco caiga en la insolvencia (y sin que los contribuyentes tengan que soportar la carga de un rescate). Su capital social se comprime (porque los accionistas ven reducido el valor de su capital social), que es lo mismo que decir que los accionistas soportan el coste. Sabiéndolo, los bancos asumen menos riesgos.
2. Regímenes de resolución (al hacer frente a bancos en quiebra)
La regulación bancaria no está diseñada para impedir que los bancos asuman riesgos y es inevitable que algunos vayan a la bancarrota. De hecho, igual que en otros mercados, resulta deseable que haya entradas y salidas para estimular la innovación. Lo importante es que la quiebra de un banco pueda gestionarse de manera ordenada para que se mantengan en marcha sus funciones clave y se minimicen las pérdidas para la economía.
Como el caso de Lehman ilustra de modo tan dramático, se necesita un mecanismo para cuando un banco con tanta importancia sistémica (grande o muy conectado) esté en peligro de quiebra.
- resolución
- Proceso de cierre o reestructuración de un banco sin interrumpir sus funciones económicas esenciales. Las pérdidas las asumen los accionistas del banco y una parte o la totalidad de sus acreedores, en lugar de recaer sobre los contribuyentes. Una resolución posible es la capitalización interna o bail-in. Véase también: capitalización interna.
- capitalización interna
- La capitalización interna es una manera de asignar pérdidas a los accionistas de un banco y eventualmente también a sus acreedores. El procedimiento de una capitalización interna sigue un orden legal de prioridades en términos de responsabilidad. El primer paso consiste en «devaluar» el capital social del banco para reflejar las pérdidas sufridas: es decir, reducir el valor del capital social para los accionistas. Si estos fondos son insuficientes, entonces se amortizan o convierten en capital social otros pasivos, como pueden ser los bonos.
Este mecanismo se denomina régimen de resolución en el caso de la banca. Se trata de un sistema regulatorio mediante el cual se cierra o reestructura un banco en quiebra de manera que no se interrumpan sus funciones económicas esenciales. La resolución de un banco puede realizarse de varias formas, pero en ninguno de los casos se derivan pérdidas a los contribuyentes o los clientes del banco, sino a sus accionistas y a una parte o la totalidad de sus acreedores (por ejemplo, las instituciones financieras que prestaron al banco comprándole bonos).
Para garantizar que sea así, el régimen de resolución exigirá que un banco esté en mejor situación de absorber pérdidas, como se explica en el punto (1) anterior. El segundo elemento es el uso del mecanismo de «capitalización interna» para que las pérdidas recaigan en los propietarios de bonos del banco antes de que se derive ninguna a los contribuyentes. La «capitalización interna» implica que los tenedores de bonos reciben el mismo trato —en caso de quiebra del banco— que los propietarios y no cobrarán los bonos (en nada o en parte). Esto contrasta con un rescate, por el que el precio de la quiebra del banco pueden acabar pagándolo los contribuyentes, y no los tenedores de bonos.
Para explorar estos problemas con ejemplos específicos, puedes ver cómo la economista y reguladora bancaria Claudia Buch describe las lecciones aprendidas durante más de una década de reformas del sector después de la crisis financiera.
Ve este vídeo de Claudia Maria Buch, coautora del Insight «Too big to fail: lessons from a decade of financial sector reforms».
Para resumir nuestro análisis de las crisis inmobiliarias y bancarias, las caídas del precio de la vivienda en Estados Unidos se amplificaron por todo el sistema bancario y financiero hasta afectar al funcionamiento de la macroeconomía y sumir al mundo en la crisis financiera global. En muchos países, la economía sobrepasó el punto de inflexión con la generalización de las bancarrotas de empresas de construcción, los embargos de viviendas, las quiebras de bancos y la necesidad de actuaciones radicales de gobiernos y bancos centrales, lo que dejó un legado de niveles altos de deuda pública y vulnerabilidad ante la siguiente crisis, que fue la pandemia de la COVID-19 en 2020–2022.
Los climatólogos avisan de que sobre la Tierra se ciernen procesos muy parecidos a un crac del precio de la vivienda con puntos de inflexión catastróficos, que pasamos a tratar en la siguiente sección.
Pregunta 8.8 Elige las respuestas que sean correctas
Teniendo en cuenta el vídeo de Claudia Buch que explica el concepto de «demasiado grande para caer», lee los siguientes enunciados y elige los que sean correctos.
- La palabra «grande» se refiere a lo sistémica o conectada que es una institución financiera, no necesariamente a su tamaño.
- Si los bancos no tienen la garantía implícita de un rescate del gobierno, tendrán que responsabilizarse del impacto que sus decisiones tienen sobre el sistema financiero.
- Aunque las reformas se centraron en aumentar los requisitos de capital (es decir, en reducir el apalancamiento) de las entidades más grandes, también se incrementaron para las más pequeñas.
- Si bien los bancos más grandes redujeron su cuota de mercado, seguía habiendo suficiente financiación, proporcionada por otros bancos, para la economía real.
Pregunta 8.9 Elige las respuestas que sean correctas
¿Cuál o cuáles de las siguientes situaciones amenazan el funcionamiento del sistema financiero?
- La acumulación no controlada ni supervisada de riesgo sistémico puede provocar un funcionamiento inadecuado de los mecanismos del mercado para reflejar ese riesgo en las valoraciones. Además de los bancos, otras entidades financieras pueden tener un impacto en el sistema financiero a través del que están interconectadas, por ejemplo, con transacciones en los mercados de valores.
- Es muy improbable que la posible quiebra de un pequeño inversor se contagie a otras entidades.
- Sin financiación sostenible, la entidad financiera tendrá que recortar el crédito y, por lo tanto, pondrá en peligro los fondos de los que dependen otros bancos pequeños. Así, la turbulencia financiera de una sola entidad se ha propagado a otros bancos.
- Esa garantía implícita hace que los intervinientes en el mercado no valoren adecuadamente el riesgo. En una situación así, las entidades financieras se exponen al riesgo moral: puede que asuman demasiados riesgos porque no sufren las consecuencias.
Pregunta 8.10 Elige las respuestas que sean correctas
¿Cuál o cuáles de las siguientes situaciones hacen que las crisis financieras resulten gravosas para la sociedad?
- Las crisis financieras suelen afectar a muchos otros sectores que dependen de los servicios financieros para producir y para mantener el empleo de sus trabajadores.
- El aumento del desempleo conlleva presión adicional para los seguros sociales que financian los contribuyentes.
- Para evitar el colapso del sistema financiero y en ausencia de una regulación adecuada, los bancos en quiebra suelen necesitar el apoyo de los gobiernos y, por tanto, en última instancia de los contribuyentes.
- Cuando están bien diseñadas, esas regulaciones tienen en cuenta los efectos externos del riesgo sistémico. De ahí que las nuevas normas no sean un coste para la sociedad, si bien deben diseñarse teniendo en cuenta los probables efectos adversos que pueden acarrear.
