Unidad 10 El Estado como agente económico: economía, política y administración pública
Cómo pueden los Estados (en especial los que son democráticos) hacer frente a la desigualdad, los límites planetarios y otros desafíos y por qué pueden ser incapaces de resolverlos
10.1 El derecho al voto de la mujer y la reducción de la mortalidad infantil en Estados Unidos
Las primeras elecciones del Territorio de Wyoming, que luego se convirtió en estado de Estados Unidos, se celebraron en septiembre de 1869. Solo los varones pudieron votar. Sin embargo, para diciembre el gobernador había sancionado una ley, aprobada por la asamblea legislativa, que concedía a las mujeres el sufragio activo y pasivo, es decir, el derecho a votar y a ser candidatas. Una vez aprobada la ley, el periódico Wyoming Tribune escribió que «es probable que sea la medida más importante de la sesión y nos congratula que nuestra asamblea legislativa haya tomado la iniciativa en este movimiento, que está destinado a convertirse en universal. Si un movimiento es inevitable, es mejor encabezarlo que poner trabas».
Se necesitaron otros 50 años e innumerables batallas antes de que, en 1920, la decimonovena enmienda de la Constitución de Estados Unidos concediese el derecho al voto a las mujeres en todos los estados.
Desde mediados del siglo xix, las mujeres estadounidenses se habían organizado, habían presentado peticiones y habían formado piquetes para conseguir ese derecho. Habían pronunciado discursos y conferencias, habían escrito ensayos y artículos, se habían manifestado, habían formado grupos de presión e incluso habían participado en vigilias silenciosas y en huelgas de hambre. Se habían topado con una resistencia feroz, consistente en acoso, encarcelamiento y, en algunos casos, en ataques con violencia física.
La ratificación de la decimonovena enmienda en 1920 constituyó un hito en la lucha por el sufragio universal en Estados Unidos, pese a que siguió habiendo barreras al voto para las personas afroamericanas (tanto hombres como mujeres) hasta finales de los años sesenta.
Hacia el final de la década de 2000, Grant Miller, economista de la facultad de medicina de la Universidad de Stanford, se interesó por identificar las políticas que influyen en el nivel de salud de las personas. Se dio cuenta de que, como las leyes de voto de cada estado eran distintas y se habían aprobado en momentos diferentes, el sufragio femenino en Estados Unidos representaba una ocasión de oro para estudiar si un mayor poder político de las mujeres contribuiría a una mejora de la salud pública, sobre todo de la infancia.
- experimento natural
- Estudio empírico que aprovecha una diferencia que existe entre las condiciones que afectan a dos poblaciones (o dos economías) y que se ha producido por causas externas, por ejemplo, diferencias en las legislaciones, las políticas o el clima. La comparación entre los resultados producidos en las dos poblaciones arroja información útil sobre el efecto de las condiciones, siempre que la diferencia de las condiciones estuviese causada por un hecho aleatorio. Sin embargo, no resultaría de utilidad si, por ejemplo, la diferencia existente entre las políticas adoptadas se debiese a algo distinto, que podría haber afectado al resultado.
Su razonamiento fue que el sufragio femenino constituye un experimento natural para evaluar la importancia del derecho al voto sobre las políticas públicas. En experimentos conductuales y en otros tipos de estudios, en promedio las mujeres dan más valor que los hombres al bienestar infantil y los servicios públicos. Por lo tanto, cabría esperar que las políticas públicas cambiasen cuando las mujeres obtuvieron el derecho al voto, por ejemplo, en Idaho en 1896, en California en 1911, en Montana en 1914 y en Luisiana, Oklahoma y Míchigan en 1918.
Grant Miller comparó las medidas tomadas por los cargos públicos elegidos, así como el gasto público y los resultados obtenidos en relación con la salud infantil, antes y después de la fecha de consecución del derecho al voto por la mujer.1 Miller decidió centrarse en las políticas relacionadas con la salud infantil porque las mujeres habían luchado por ampliar los servicios de salud para niños y niñas. Por lo tanto, es razonable suponer que en ese momento las mujeres habrían elegido políticas diferentes de las de los hombres. Sin embargo, durante el siglo xix y antes, quienes defendían que solo el varón debería votar solían afirmar que las mujeres ya estaban representadas por sus maridos, sus padres y sus hermanos.
La lógica del experimento natural se ilustra en la figura 10.1, donde cada una de las flechas representa posibles causas que Miller exploró:
Figura 10.1 Cómo el voto influye en el gasto público y en los resultados obtenidos.
Para que el experimento identifique de una forma convincente las flechas de la figura como efectos causales, debe ocurrir que no haya otras causas posibles de la variación del gasto público y de la mejora de la salud infantil. A fin de descartar esa posibilidad, Miller comparó los estados y las fechas en que las mujeres consiguieron el voto con estados similares y fechas en que no hubo variación del derecho al voto.
Lo siguiente es lo que descubrió Miller:
- El voto femenino impulsó el gasto en servicios sociales (lo que incluye la salud pública) un 24 %, pero no tuvo efectos evidentes sobre el gasto público de los estados en otras áreas. Más tarde, después de que las mujeres obtuvieran el voto a nivel federal, el Congreso de Estados Unidos aprobó un incremento sustancial del gasto en salud pública, en especial el destinado a niños y niñas. Un historiador llegó a la conclusión de que «la principal fuerza que motivó al Congreso fue el temor a un castigo en las urnas… por parte de las votantes».2
- Las muertes de menores de nueve años disminuyeron entre un 8 % y un 15 %, principalmente como resultado de la menor incidencia de los tipos de enfermedades que eran el objetivo de los programas públicos que se habían adoptado, en especial las campañas puerta a puerta dedicadas a la higiene. Para poner en perspectiva esas cifras, en 1900 uno de cada cinco menores no alcanzaban la edad de cinco años.
Volvemos a la cuestión del derecho al voto de las mujeres en la sección 10.5 (por ejemplo, en la figura 10.6). Además, Esther Duflo explica en un vídeo de «Economista en acción» el impacto de un experimento a gran escala llevado a cabo en India que aumentó el poder político de las mujeres.
La investigación de Miller muestra que la representación directa de las mujeres de Estados Unidos se tradujo en una variación sustancial de las políticas públicas.
Las políticas de los gobiernos han sido objeto de estudio a lo largo de La economía 2.0. Hasta ahora, nos hemos centrado en las políticas públicas como un posible medio de resolver problemas económicos. Al hacerlo de esa forma, hemos adoptado el punto de vista de un planificador social benevolente que tiene el objetivo de maximizar el bienestar de la sociedad, ayudar a los menos pudientes o conseguir alguna otra ambición loable. Ahora bien, los líderes de Estado reales no son planificadores sociales benevolentes; solo son personas que tienen sus propios objetivos.
En el pasado, se utilizaba el término economía política para aludir a todo el ámbito de la economía como campo de estudio.
El planteamiento usado en esta unidad —a veces llamado economía política— incorpora la política (es decir, el proceso por el cual los gobiernos consiguen poder, junto con los objetivos de las élites políticas que dirigen el gobierno) al análisis. Por lo tanto, aquí tenemos en cuenta no lo que los gobiernos podrían hacer para solucionar problemas, sino la manera en que alcanzan el poder y en que eligen las políticas que aplican.
En esta unidad, ponemos el foco en el Estado (el gobierno) como agente y también como escenario en el que interactúan otros actores (organizaciones empresariales, sindicatos y ciudadanía), a veces en colaboración y otras veces en conflicto. Aplicamos algunas herramientas de modelización económica para examinar las instituciones políticas, incluida la democracia, a través de las cuales los dirigentes del gobierno alcanzan y mantienen el poder, sus objetivos y cómo logran sus metas o fracasan en ello.
Cómo citar esta unidad
Samuel Bowles, Margaret Stevens, Olivia Osei-Twumasi y Wendy Carlin. (2026). «El Estado como agente económico: economía, política y administración pública», unidad 10 de Equipo de CORE Econ, La economía 2.0: macroeconomía. Disponible en https://books.core-econ.org/the-economy/macroeconomics/es/10-government-as-economic-actor-01-womens-right-to-vote-usa-child-mortality-reduction.html [consultado el (fecha)].
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Grant Miller. 2008. «Women’s Suffrage, Political Responsiveness, and Child Survival in American History». The Quarterly Journal of Economics 123(3): pp. 1287–1327. ↩
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Lemons, Stanley. The Woman Citizen: Social Feminism in the 1920s. University of Illinois Press; Urbana: 1973. ↩
