Unidad 10 El Estado como agente económico: economía, política y administración pública
10.5 El avance de la democracia y su estancamiento
La democracia, según la hemos definido, no existió como forma de gobierno nacional antes de finales del siglo xix, cuando Nueva Zelanda adoptó el derecho al sufragio universal (incluida la considerable población maorí). Un siglo más tarde, la democracia era la forma de gobierno que regía la mitad de los países del mundo y en la que vivía aproximadamente la mitad de la población mundial. A principios del siglo xxi, sin embargo, la proporción de países regidos por un gobierno democrático se estabilizó, mientras que descendió la de personas que vivían en un régimen democrático.
India, que había sido la democracia más grande del mundo, se ha transformado en lo que los politólogos llaman «autocracia electoral»; se han celebrado elecciones, pero no se han considerado justas, y se han limitado sustancialmente la libertad de expresión y la de prensa. Más adelante en esta sección, mostramos que ha habido casos parecidos de lo que se llama «retroceso democrático» en Hungría, Turquía e Indonesia (que, tras la salida de India de la lista de democracias, era la segunda democracia más poblada del mundo).
Gobierno limitado, malestar social y sufragio universal
¿Cómo ha alcanzado tanto éxito la democracia, llegando a sustituir a otras formas de gobierno no democráticas en las que coaliciones de varones adinerados de un grupo étnico dominante decidían a efectos prácticos quién gobernaba y cómo se usaba el poder político resultante?
- capitalismo
- Sistema económico cuya forma principal de organización económica es la empresa, donde propietarios privados de bienes de capital contratan mano de obra para producir bienes y servicios que se venderán en los mercados con la intención de obtener beneficios. Las principales instituciones económicas de un sistema capitalista son la propiedad privada, los mercados y las empresas.
Curiosamente quizás, el capitalismo forma parte de la respuesta. Durante el siglo xviii, la expansión de este nuevo sistema económico creó dos nuevas clases de personas: los capitalistas —propietarios de las empresas—, cuyo poder se derivaba de su riqueza, y sus empleados, cuyo poder provenía de su número y de su capacidad para unirse en acciones colectivas en favor de sus intereses.
La clase capitalista emergente buscó limitar la capacidad del gobierno de intervenir de modo arbitrario en los asuntos económicos. La clase trabajadora trató de participar en la decisión sobre el ejercicio de los poderes del gobierno. Paradójicamente, a lo largo de dos siglos de conflictos, estas dos fuerzas de signo opuesto trajeron la forma de gobierno que ahora denominamos democracia liberal. Con este sistema, el gobierno estaba limitado por el Estado de derecho y por los tipos de derechos avanzados en las diez primeras enmiendas de la Constitución de Estados Unidos (conocidas en conjunto como Carta de Derechos de 1791) y en la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789 aprobada durante la Revolución francesa: esos son dos de los tres componentes de una sociedad democrática.
El tercer componente de la democracia es el derecho prácticamente universal al voto en elecciones justas y decisivas en las que el vencedor determine quién gobierna. El que así se reconociese puede atribuirse al hecho de que la desigualdad económica aumentó después de la introducción del sistema económico capitalista, como se pone de manifiesto en la figura 10.5. La respuesta de los trabajadores y otros grupos excluidos del poder por los limitados derechos existentes fue que demandaron su inclusión en el proceso de gobernar y amenazaron con alterar el statu quo si no se les otorgaban derechos democráticos. Este proceso se vio favorecido por el incremento de la población urbana: muchas de las personas menos pudientes se habían ido a vivir a las ciudades y trabajaban juntas en las fábricas, donde su proximidad permitió que la colaboración en la demanda de derechos democráticos fuera mucho más sencilla de lo que había ocurrido entre agricultores dispersos en las zonas rurales. Durante ese periodo, los campesinos, los obreros de la industria y los pobres demandaron mayor igualdad política —y en especial el derecho al voto— como medio de obtener una parte mayor de la producción y la riqueza de las pujantes economías capitalistas.
Figura 10.5 Proporción de la riqueza total en manos del 1 % más rico de la población (1740–2021).
Adaptación de la figura 19 de Daniel Waldenström y Jesper Roine. 2014. «Long-Run Trends in the Distribution of Income and Wealth». En Anthony Atkinson y Francois Bourguignon (eds). Handbook of Income Distribution: Volumen 2a. North-Holland. Datos; World Inequality Database. 2021.
En 1848, hubo intentos de revolución contra la monarquía en Sicilia, Francia, Alemania, Italia y el Imperio austrohúngaro. Al mismo tiempo, Karl Marx estaba escribiendo el Manifiesto comunista. Uno de los líderes del movimiento llamado cartismo que abogó por la reforma democrática en Reino Unido, James Bronterre O’Brien, le dijo a la gente:
Los canallas os dirán que es por no tener propiedades por lo que no tenéis representación. Yo os digo que es lo contrario, es por no tener representación que no tenéis propiedades. 1
Avanzar en poder político según O’Brien era el camino para conseguir una porción más grande del pastel de la economía, y no al revés.
A finales del siglo xix y principios del xx, los ricos de muchos países llegaron a la conclusión de que, para proteger sus intereses, sería prudente extender la democracia.
La figura 10.6 muestra que la democracia, según la definición de las tres características (Estado de derecho, libertades civiles y elecciones justas e inclusivas) es una novedad reciente en la historia de la humanidad. La primera nación en ser totalmente democrática fue Nueva Zelanda, justo antes de comenzar el siglo xx, aunque se mantuvo como colonia británica hasta 1907. En aquellos tiempos, se celebraban elecciones en muchos países, pero, a diferencia de Nueva Zelanda, las mujeres, las personas sin propiedades u otros grupos desfavorecidos estaban privados del derecho al voto.
Figura 10.6 Democracias: orígenes, deficiencias, interrupciones y retrocesos.
Nota: Se muestran en blanco los periodos en que un país no cumplía los criterios establecidos por V-Dem. Cuatro de esos países eran democracias electorales con importantes restricciones al voto antes de 1900: en dos de ellos —Suiza y Francia— casi todos los hombres (pero no las mujeres) han tenido derecho al voto desde 1848. Una barra de color verde claro u oscuro denota una fecha en la que el país en cuestión está designado por V-Dem como democracia electoral. El color verde oscuro en las barras representa la definición de democracia de CORE, que requiere que prácticamente todos los ciudadanos tengan derecho al voto (incluidas, por ejemplo, las mujeres).
Michael Coppedge et al. 2025. «V-Dem [País-Año/País-Fecha] Dataset v15». Proyecto Varieties of Democracy (V-Dem).
Sudáfrica y México, junto a algunos de los países gobernados en algún momento por el Partido Comunista (Polonia, por ejemplo) se han incorporado en fechas relativamente recientes al club de las naciones democráticas. Según nuestra definición, Suiza también es una democracia desde no hace mucho. Para cuando las mujeres suizas por fin obtuvieron el derecho al voto en 1971, Sri Lanka, India e Israel tenían primeras ministras. El sufragio masculino universal en Suiza databa de 90 años antes. Si el sufragio masculino universal se considerara suficiente para calificar unas elecciones de inclusivas, Suiza y Francia (1848) habrían sido las primeras democracias. Sin embargo, la exclusión de importantes grupos de población implica que las elecciones no eran inclusivas, así que no superan nuestra prueba.
Ten en cuenta que el equipo de investigación de Varieties of Democracy (V-Dem) del que tomamos los datos de la figura 10.6 considera el sufragio masculino universal como suficiente para clasificar un país como democracia electoral. El equipo de CORE Econ no sigue esa definición, que es la razón de que usemos el verde claro en las barras de la figura para señalar la presencia de limitaciones sustanciales al voto. Por el caso del sufragio femenino en Estados Unidos que hemos descrito en la introducción a esta unidad, sabemos que la consecución del voto por parte de las mujeres tuvo un impacto importante en la política.
Estados Unidos concedió el voto a las mujeres en 1920, pero lo denegó a las personas afroamericanas en muchos estados hasta 1965. En la figura 10.6, esta exclusión en Estados Unidos se refleja en el color verde claro de la barra. De igual modo, los aborígenes australianos estuvieron privados del derecho al voto antes de 1962, mientras que Canadá se lo restringió a los indios nativos americanos durante un largo periodo.
Figura 10.7 El avance de la democracia en el mundo y su reciente frenazo.
Las tres categorías de sistemas políticos se basan en la clasificación de V-Dem, por lo que entre las democracias electorales se incluyen algunas en las que partes importantes de la población (por ejemplo, las mujeres) están privadas de votar.
Michael Coppedge et al. 2025. «V-Dem [País-Año/País-Fecha] Dataset v15». Proyecto Varieties of Democracy (V-Dem).
El área inferior (verde) de la figura 10.7 representa el avance de los gobiernos democráticos a lo largo de la mayor parte del siglo xx. Observa que ha habido tres olas de aumento de la democracia.
La primera se produjo durante e inmediatamente después de la Primera Guerra Mundial y de la Revolución rusa, lo que triplicó el número de democracias en el mundo en menos de diez años. La Primera Guerra Mundial estimuló en gran medida la extensión de la democracia durante esa ola inicial, en especial en el norte de Europa. En esos países, el Estado de derecho y las libertades civiles (los otros dos criterios de un sistema político democrático) ya estaban vigentes desde mucho antes de la introducción del sufragio universal.
Durante la guerra, se hizo más difícil resistir las demandas de ampliación del voto a todos los hombres. Cuando Estados Unidos entró en la guerra en 1917, el presidente Woodrow Wilson la calificó como una guerra «para hacer que el mundo sea seguro para la democracia», una afirmación que sonaba hueca cuando en ninguno de los grandes países aliados contra Alemania (Reino Unido, Francia y Rusia antes de su revolución) las personas sin propiedades ni las mujeres tenían el derecho al voto. En Gran Bretaña, inicialmente solo podían votar los varones que tenían propiedades; al final de la guerra, el derecho se extendió a todos los hombres adultos y a las mujeres de más de 30 años de edad y, por fin en 1928, a todas las mujeres adultas.
Tras la Segunda Guerra Mundial, se generó una segunda ola de democracias. Muchas antiguas colonias, incluida India, se convirtieron en democráticas en esa época.
La tercera ola de democratización llegó a la caída del Muro de Berlín en 1989 con el fin de los gobiernos comunistas en la antigua Unión Soviética y sus aliados.
La regresión en el avance de la democracia que se dio entre 1924 y el final de la Segunda Guerra Mundial se debió en parte al ascenso del fascismo en Europa y a otras secuelas políticas de la Gran Depresión.
Los segmentos azules presentes en las barras de la figura 10.6 muestran que la democracia ha sufrido interrupciones, como por ejemplo el periodo de dictadura en Chile tras el golpe de Estado militar contra el gobierno democrático (tratado en la sección 10.12) o el periodo de gobierno fascista en Alemania entre 1933 y 1945, pero hasta hace poco la mayoría de los países que se han convertido en democráticos han seguido siéndolo.
El avance de la democracia y el fin del «fin de la historia»
La Segunda Guerra Mundial, igual que la Primera, se propugnó como una batalla de la democracia contra los sistemas políticos autoritarios de Alemania, Italia y Japón. Después de su derrota y con la descolonización progresiva de la mayor parte de África y Asia, la democracia se convirtió en un clamor, cuando no en una realidad, en todo el mundo. Prácticamente todos los países celebraron elecciones de algún tipo; aun así, en muchos casos no fueron justas y, por la ausencia del Estado de derecho, se produjo una violación generalizada de los derechos individuales.
- autocracia
- Forma de gobierno en la que un solo dirigente (o conjunto de dirigentes) monopoliza los poderes del gobierno.
Para dar cuenta de estas sociedades que tienen apariencia de democráticas pero no lo son, los estudiosos de la política distinguen entre dos formas de autocracia. En las autocracias cerradas no hay elecciones. En las autocracias electorales, se celebran elecciones, pero sin cumplir los requisitos para que se puedan considerar democráticas. Una denominación más transparente sería «falsas democracias».
La figura 10.7 muestra cómo las autocracias cerradas, que llegaron a representar aproximadamente dos terceras partes de los sistemas políticos del mundo antes del final de la Segunda Guerra Mundial, se han ido sustituyendo en su mayoría por democracias y también por autocracias electorales durante el resto del siglo xx. En 2010 las autocracias cerradas eran solo un 13 % de los 178 sistemas políticos existentes en el mundo, con ejemplos como China, Corea del Norte, Arabia Saudí y Vietnam. Según V-Dem, era bastante mayor el número autocracias electorales (34 %), tales como Afganistán, Bangladés, Bielorrusia, Egipto, Irak, Nigeria, Rusia, Tanzania, Venezuela y Zimbabue.
Desde 2010, sin embargo, una serie de países democráticos han eliminado o puesto en peligro los rasgos democráticos de su sistema de gobierno lo bastante como para que se reclasifiquen como autocracias electorales; es el caso de algunos de los más populosos del mundo: India, Indonesia y Turquía. Y algunas autocracias electorales, como Afganistán, Haití, Irán, Tailandia, Uzbekistán y Yemen, han renunciado incluso a ser vistas como falsas democracias y se han convertido en autocracias cerradas.
Este vídeo ofrece una breve explicación sobre la caída de la Unión Soviética.
En 1992, poco después de la descomposición de la Unión Soviética, Francis Fukuyama escribió que asistíamos a lo que denominó el «fin de la historia», con un lugar destacado para el triunfo del poder democrático sobre el autoritario. Fukuyama lo llamó «la universalización de la democracia liberal occidental como la forma definitiva de gobierno humano».2
Con esa expresión se refería a que los principales debates y conflictos ideológicos de los sistemas sociales actuales (como en la Guerra Fría) que habían proporcionado las tramas argumentales de la historia durante los últimos siglos habían llegado a su fin. La democracia liberal había ganado. Hasta unos diez años después de que Fukuyama escribiera esas líneas, su idea tuvo cierto respaldo, como se ilustra en la figura 10.7. El resto de la figura parece indicar, en cambio, el fin del «fin de la historia».
Ejercicio 10.6 Cómo la democracia ayuda a proteger a los gobernados
En 1943, hubo una hambruna en el estado indio de Bengala Occidental mientras el país estaba bajo el dominio colonial de Reino Unido. El resultado fue la muerte de al menos 2 millones de personas. Amartya Sen, economista que ganó el premio Nobel, dijo al respecto: «Ninguna hambruna ha tenido lugar nunca en la historia del mundo en una democracia funcional».
- ¿Qué rasgos definitorios de una democracia podrían justificar esa afirmación?
- ¿En qué se diferencia de la democracia el dominio colonial por una potencia extranjera?
- ¿Cómo esas diferencias podrían contribuir a explicar por qué se produjo la hambruna de 1943 y por qué no ha habido ninguna hambruna en India desde su transición del poder colonial a uno democrático?
- Lee este artículo y la introducción a la unidad 2 de La economía 1.0 sobre la hambruna irlandesa. Explica cómo el pensamiento económico de la época pudo haber contribuido a la limitada respuesta que el gobierno colonial británico dio a la hambruna en aquel periodo.
