Unidad 3 Demanda agregada y el modelo multiplicador
3.11 ¿Por qué es volátil la inversión?
Los hogares tienden a suavizar el gasto en consumo cuando les es posible, pero las empresas no tienen una motivación parecida para suavizar la inversión. Cada vez que ven la oportunidad de obtener beneficios, aumentan sus existencias de maquinaria y equipamiento y construyen nuevas instalaciones. Pero, a diferencia de lo que ocurre con comer y con muchos otros gastos en consumo, las inversiones pueden posponerse. Existen varias razones por las que es probable que se acumulen múltiples proyectos de inversión en ciertos momentos, mientras que en otras épocas habrá pocos.
Nueva tecnología
Cuando se introduce una innovación como la máquina hiladora Jenny en la Revolución Industrial o los programas de hoja de cálculo en la revolución informática, las empresas que utilizan la nueva tecnología pueden producir con costes más bajos o con mayor calidad, lo que les lleva a aumentar su cuota de mercado. Las empresas que no se suben al carro de la nueva tecnología pueden acabar cerrando por no obtener beneficios usando la tecnología antigua. Pero la nueva tecnología implica que las empresas deben adquirir e instalar nuevas máquinas. Al hacerlo, se genera una fiebre inversora, que se amplificará si las empresas que fabrican la maquinaria y el equipamiento necesitan ampliar sus propias instalaciones de producción para atender la demanda adicional que esperan recibir.
En este caso, la inversión de una empresa empuja a otras empresas a invertir: si no lo hacen, perderán cuota de mercado o incluso serán incapaces de cubrir costes y, en última instancia, tendrán que abandonar el sector. Pero la inversión de una empresa también puede animar a otras a invertir porque contribuye a la expansión del mercado y al aumento de las posibles ganancias.
El auge de la inversión en alta tecnología que tuvo lugar en Estados Unidos puede identificarse en los datos agregados. Desde mediados de la década de 1990, se han venido introduciendo a gran escala nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) en la economía estadounidense. La figura 3.20 muestra el crecimiento sostenido (en torno a un 10 % o superior) de la inversión en nuevas tecnologías hasta la segunda mitad de la década de 1990. Después no se observa nada parecido en los datos.
Figura 3.20 Inversión en nuevas tecnologías y la burbuja de las puntocom (1991–2022).
US Bureau of Economic Analysis. 2023. Fixed Assets Accounts Tables. FRED. 2023. Índice NASDAQ Composite. Nota: las series se representan en dólares estadounidenses corrientes. El valor del índice NASDAQ es el promedio anual de su cotización al cierre. La inversión en nuevas tecnologías alude a la que se destina a equipos de procesamiento de información, ordenadores (computadoras) y dispositivos periféricos, equipos de comunicaciones, estructuras de comunicaciones e inversiones en software, semiconductores y componentes electrónicos e informáticos.
La figura 3.20 también ilustra el comportamiento del índice NASDAQ, correspondiente a la bolsa estadounidense donde se compran y venden las acciones o participaciones de empresas de alta tecnología. El índice es un promedio de los precios o cotizaciones a los que se intercambian esas acciones.
Subió con fuerza a mediados de los noventa y alcanzó su máximo histórico en 1999, cuando se disparó la confianza de los inversores bursátiles en la rentabilidad de las nuevas empresas tecnológicas. La inversión en equipamiento informático (línea roja) creció rápidamente como resultado de esa confianza, pero cayó de manera abrupta tras el hundimiento de la confianza que provocó la caída del índice bursátil. Esto da a entender que la inversión en maquinaria y equipamiento había sido excesiva: la inversión no volvió a crecer hasta 2003. El economista Robert Shiller argumentó que el índice NASDAQ se vio impulsado por lo que denominó una «exuberancia irracional». La opinión generalizada sobre el futuro de la alta tecnología dio lugar no solo a que los precios de las acciones subieran a niveles que no eran sostenibles, sino también a una inversión excesiva en maquinaria y equipamiento en el sector de la alta tecnología.
Robert Shiller explica en un pódcast del portal VoxEU cómo los «espíritus animales» contribuyen por un lado a la volatilidad de la inversión y por otro a un exceso de inversión y a una burbuja bursátil.
En las unidades 5 y 6 veremos por qué, sobre la base del «valor presente», cabe esperar que la inversión y la cotización de las acciones suban y bajen a la vez.
Restricciones crediticias
En la sección 3.10, resaltamos el papel de las restricciones crediticias en el comportamiento del consumo. Las empresas también se enfrentan a limitaciones para su financiación, que es otra razón para agrupar los proyectos de inversión y para la volatilidad de la inversión agregada. En una economía en auge, los beneficios son elevados y las empresas pueden usarlos para financiar proyectos de inversión. Además, lo habitual es que les resulte menos difícil conseguir créditos y emitir nuevas acciones. También es más fácil acceder a financiación de fuentes externas a la empresa: en pleno apogeo de las empresas tecnológicas de Estados Unidos, por ejemplo, la expansión de la bolsa NASDAQ reflejó el deseo de los inversores de proporcionar financiación mediante la compra de acciones de empresas de los sectores emergentes de las TIC. En la unidad 6 examinamos este mecanismo con mayor detalle.
Un problema de coordinación: círculos viciosos y virtuosos
- utilización de la capacidad
- Una empresa, un sector industrial o toda una economía utilizan al máximo su capacidad cuando producen todas las existencias que permiten sus bienes de capital y sus conocimientos en el momento actual. Si la producción es inferior a ese nivel, se dice que están «por debajo de la utilización de la capacidad» o que «tienen un nivel bajo de utilización de la capacidad».
Para entender cómo la inversión de una empresa puede inducir a otra a invertir, piensa en una economía local que esté formada por dos empresas solamente. La empresa A no utiliza por completo la maquinaria y el equipamiento porque, aunque podría producir más si contratara a más empleados, no existe suficiente demanda para vender la mayor producción que obtendría. Se trata de una situación de baja utilización de la capacidad. Para que los propietarios de la empresa A asuman nuevas inversiones, deben prever un aumento de la demanda de su producción.
La empresa B tiene el mismo problema. A causa de la baja utilización de su capacidad, los beneficios son bajos para ambas. Los ingresos de la economía local se mantienen en un nivel bajo, igual que la demanda. Así pues, al pensar en ambas empresas juntas, nos encontramos ante un círculo vicioso (figura 3.21).
Figura 3.21 La previsión de una baja demanda de los productos de la empresa crea un círculo vicioso.
Si los propietarios de A y B decidiesen invertir al mismo tiempo en aumentar tanto la capacidad como la plantilla, emplearían a más trabajadores, que gastarían más, y aumentaría la demanda de los productos de ambas empresas. Los beneficios de ambas empresas aumentarían, y tendríamos un círculo virtuoso (figura 3.22).
Figura 3.22 La previsión de una alta demanda de los productos de la empresa crea un círculo virtuoso.
Estos dos círculos ponen de relieve el papel de las expectativas de la demanda futura. El incentivo para invertir depende de la demanda que se espera, la cual a su vez depende del comportamiento de otros actores de la economía. Las empresas del círculo vicioso tienen un problema de coordinación. Si ambas invirtieran juntas, todo el mundo saldría ganando.
Pregunta 3.14 Elige las respuestas que sean correctas
Las figuras 3.21 y 3.22 muestran que la volatilidad del gasto total en inversión se debe a que la interacción entre las decisiones de las empresas puede dar lugar a círculos viciosos (bajos beneficios) o virtuosos (altos beneficios). ¿Cuál de los siguientes acontecimientos podría animar a que todas las empresas aumenten juntas el gasto en inversión?
- Un gran avance tecnológico es probable que favorezca el aumento de la inversión en el sector de los automóviles y en la fabricación de baterías. También puede haber empresas de otros sectores que crean que el avance tecnológico les afecte a ellas, aunque no fabriquen vehículos eléctricos. Sin embargo, resulta poco probable que ese avance por sí solo fomente las inversiones empresariales en todos los sectores.
- La alteración que una guerra así haya causado en la fabricación en esa región afectada y en el comercio internacional es probable que haya generado incertidumbre entre las empresas en torno a la demanda prevista y al precio de los factores de producción. El fin de la guerra reduciría la incertidumbre y aumentaría la confianza de las empresas en la economía, lo que favorecería el incremento de la inversión.
- No resulta verosímil que el estímulo procedente del gobierno tenga mucho efecto. Las inversiones son arriesgadas y es poco probable que las empresas inviertan solo porque el gobierno se lo pida. No obstante, esa petición podría tener algún efecto si se combina con ciertas acciones del gobierno, como el gasto en infraestructuras.
- El aumento del gasto público estimulará que todas las empresas esperen una mayor demanda de sus productos, lo que tendría un efecto beneficioso en los planes de inversión a nivel de toda la economía.
