Unidad 2 Desempleo, salarios y desigualdad: políticas e instituciones del lado de la oferta

2.10 Caso práctico: estabilidad laboral y flexibilidad del mercado de trabajo en Dinamarca

Un ejemplo muy diferente lo encontramos en Dinamarca, donde sindicatos e instituciones patronales bien consolidados han cooperado para poner en práctica una novedosa combinación de estabilidad laboral para los trabajadores y más libertad para los empleadores en la contratación y el despido.

La respuesta económica de Dinamarca a la COVID-19

En marzo de 2020 irrumpió la pandemia de COVID-19 en todo el mundo. Los gobiernos se apresuraron a contener la propagación de la enfermedad y reducir al mínimo su impacto económico. El sistema social y económico de Dinamarca se puso a prueba con la repentina llegada de la pandemia. El modelo danés de gestión política cooperativa se distinguió por ofrecer una respuesta económica asombrosamente veloz y efectiva.

Solo 24 horas después de la declaración oficial de la emergencia sanitaria se pactó un acuerdo nacional entre empleadores, sindicatos y gobierno. Las empresas pudieron enviar a sus trabajadores a casa con despidos temporales y el sueldo íntegro en lugar de despidos permanentes. El Estado cubriría el 75 % del salario mensual (hasta un máximo) y el empleador pagaría el resto. Esto contribuyó a proteger los beneficios de los empleadores, ya que se desplomó la demanda de numerosos productos. También permitió proteger las rentas y los empleos de los trabajadores. En la primavera de 2020, 70 000 trabajadores perdieron su empleo y 250 000 tuvieron despidos temporales.1

La primera ministra Mette Frederiksen, del Partido Socialdemócrata, explicó la rapidez y la contundencia de la respuesta danesa:

«Las soluciones que presentamos hoy se basan en aportaciones de todas las partes. El Estado, y, por tanto, la sociedad, debe contribuir. Los empleados deben contribuir. Las empresas deben contribuir. En Dinamarca tenemos una larga tradición demostrando que podemos hacerlo. El modelo danés es robusto y ahora estamos comprobando su fortaleza».

Comunicado de la respuesta ante la COVID-19 en marzo de 2020. De derecha a izquierda: Mette Frederiksen (primera ministra), Nikolai Wammen (ministro de Finanzas), Jacob Holbraad (CEO, Confederación de Empresarios Daneses), Lizette Risgaard (presidenta de la Confederación Sindical de Dinamarca)

Comunicado de la respuesta ante la COVID-19 en marzo de 2020. De derecha a izquierda: Mette Frederiksen (primera ministra), Nikolai Wammen (ministro de Finanzas), Jacob Holbraad (CEO, Confederación de Empresarios Daneses), Lizette Risgaard (presidenta de la Confederación Sindical de Dinamarca).

Flexibilidad para empleadores y seguridad para los trabajadores: «flexiguridad» danesa

La tradición de cooperación entre empleadores y empleados observada durante la crisis de la pandemia se remonta a 1899, cuando, después de tres meses de huelgas, los sindicatos y las organizaciones patronales acordaron el Compromiso de septiembre, en el que seguían admitiendo sus conflictos de intereses pero perseguían soluciones cooperativas. Un ejemplo del modelo danés es la estrategia que ha seguido Dinamarca en el mercado de trabajo desde la década de 1990, conocida como el sistema de «flexiguridad», un término acuñado en la década de 1990 por el primer ministro de entonces Poul Nyrup Rasmussen, también del Partido Socialdemócrata.

Con este sistema, los empleadores se benefician de la flexibilidad en sus prácticas de contratación, lo que les permite contratar y despedir trabajadores con facilidad. De modo que los trabajadores no pueden contar con tener un puesto estable: su contrato es rescindible. Pero tienen garantizada la seguridad de ingresos mediante un generoso sistema de bienestar social, así como la seguridad de empleo a largo plazo gracias a lo que se conoce como políticas activas del mercado de trabajo, que incluyen programas de reinserción laboral o asesoramiento en la búsqueda de empleo. Esto se deriva del principio de «derecho y deber» en el que se fundamenta el modelo danés: los trabajadores tienen derecho a recibir ayudas si están desempleados, pero también el deber de esforzarse para encontrar un nuevo empleo.

Los tres vértices del triángulo de la flexiguridad danesa y la relación que mantienen entre sí se ilustran en la figura 2.26.

Este diagrama de flujo muestra el triángulo del pacto danés de flexiguridad (consenso político). Los empleadores tienen libertad para contratar y para despedir, lo que está relacionado con una productividad mayor y unos impuestos más altos. Por tanto, hay ayudas económicas durante un tiempo limitado para las personas desempleadas, lo que perpetúa una productividad mayor y unos impuestos más altos. Como las ayudas económicas tienen una duración limitada, hay incentivos para seguir formando parte de la población activa, como políticas que dinamizan el mercado de trabajo con formación para el reciclaje profesional y los emparejamientos laborales más adecuados. Esto reporta tanto a empleadores como a demandantes de empleo una variedad más amplia de opciones, lo que influye en las decisiones de contratación de los empleadores.
Pantalla completa
https://books.core-econ.org/the-economy/macroeconomics/es/02-unemployment-wages-inequality-10-application-labour-market-denmark.html#figura-2-26

Figura 2.26 El triángulo de la flexiguridad danesa.

En este artículo, Torben Andersen explica cómo afrontó el modelo danés de flexiguridad la gran recesión y la pandemia de COVID-19 para evitar grandes aumentos del desempleo estructural.

El resultado es que la economía en su conjunto es más eficiente porque los trabajadores se ubican con más facilidad en los trabajos adecuados para ellos y son más adaptables a unas condiciones económicas cambiantes. Los trabajadores cuentan con el respaldo de una estructura de seguridad social sólida y con oportunidades de reciclaje profesional por lo que no se empeñan en evitar cambios dentro de la economía que puedan abocarlos a perder su empleo.

La mayoría de lo que importa a los trabajadores y sus empleadores (las condiciones laborales generales, así como las pensiones, los permisos de maternidad y paternidad y los salarios) se negocia entre sindicatos y asociaciones patronales en lugar de legislarse desde el gobierno. En Dinamarca no existe un salario mínimo, pero los salarios medios se cuentan entre los más altos de Europa, y los trabajos con salarios bajos son infrecuentes.

Nuestro modelo WS–PS ofrece una posible explicación del éxito del modelo danés de la flexiguridad para lograr un crecimiento del salario real y para mantener el desempleo en niveles bajos. Apunta a que este resultado puede derivarse del desplazamiento de ambas curvas.

  • Aumento de la productividad laboral. Un desplazamiento hacia arriba de la curva de fijación de precios se deriva de un aumento de la productividad laboral. Esto ha sido posible gracias a la relación más cooperativa entre los empleados y sus empleadores y a la flexibilidad que tienen los empleadores para rescindir los contratos de los trabajadores que ya no son necesarios. Si solo se diera este desplazamiento, aumentaría el salario y el nivel de empleo (lo que reduciría el desempleo).
  • Un desplazamiento hacia abajo de la curva de fijación de salarios debido a que los trabajadores tienen sentimientos más positivos (o menos negativos) hacia su empleador, de modo que valoran más conservar el trabajo. Esto significa que, para cualquier nivel de empleo dado dentro del conjunto de la economía, ahora es más bajo el salario necesario para motivar al trabajador a llegar a un nivel de esfuerzo específico. El desplazamiento hacia abajo de la curva WS no afecta al salario (que viene determinado por la curva PS), pero ofrece a las empresas un motivo para contratar a más trabajadores, lo que aumenta el empleo y reduce el desempleo.

Hay otros dos efectos probables de la flexiguridad en el modelo de la macroeconomía y, puesto que actúan en direcciones opuestas, podrían anularse el uno al otro. Recordemos de la unidad 1 que la curva WS se desplazará hacia arriba si al empleador le sale más caro despedir a un trabajador que se escaquea o si aumenta el subsidio de desempleo o si se produce alguna otra mejora en la calidad de vida esperable para el empleado potencial sin ese trabajo comparada con la calidad de vida que tendría con el trabajo.

Con las políticas de flexiguridad danesas, los despidos de trabajadores son menos costosos. Esto (por sí solo) significaría que las consecuencias de escaquearse del trabajo (no llegar al estándar de rendimiento que exige el departamento de recursos humanos) serían peores para el empleado, así que el empleador podría reducir el salario y seguir confiando en que el trabajador rendirá de acuerdo con los estándares. Esto implicaría un desplazamiento hacia abajo de la curva WS.

Pero en la dirección opuesta actúan las generosas ayudas económicas a desempleados y los programas tanto gubernamentales como sindicales de reciclaje profesional y búsqueda de empleo. El hecho de que los trabajadores daneses tengan tanta movilidad laboral que no existe ningún estigma social especial asociado al desempleo, también mejora la calidad de vida cuando se está sin trabajo.

Como consecuencia, aunque los empleadores daneses tienen más fácil despedir a los trabajadores que no rinden de acuerdo con los estándares esperados, también ha mejorado la calidad de vida (y la renta) del trabajador sin empleo. El resultado podría ser un desplazamiento hacia arriba o hacia abajo de la curva WS o ningún desplazamiento en absoluto.

Pregunta 2.11 Elige la respuesta que sea correcta

Lee los siguientes enunciados y elige aquellos que se dan en el sistema danés de flexiguridad.

  • Hay estabilidad laboral debido a la restricción del derecho de los empleadores a despedir a los trabajadores.
  • Hay políticas de activación del mercado de trabajo.
  • Hay subsidios de desempleo con un alto nivel de cobertura durante un periodo temporal establecido.
  • Hay una legislación gubernamental sobre pensiones, permisos parentales y salario mínimo.
  • Los trabajadores no tienen asegurada la permanencia en su trabajo porque los empleadores tienen flexibilidad para contratar y despedir a los trabajadores, pero sí tienen garantizada la estabilidad laboral a más largo plazo debido a políticas de activación del mercado de trabajo.
  • Estas políticas son una característica primordial del sistema de flexiguridad e incluyen programas de formación para el reciclaje profesional o apoyo para la búsqueda de empleo.
  • Esta política sigue el principio de «derecho y deber»: los trabajadores tienen derecho a recibir ayuda mientras están desempleados, pero también el deber de esforzarse para encontrar un nuevo empleo.
  • En lugar de imponerse por ley, estas condiciones laborales se negocian entre sindicatos y asociaciones patronales, y en Dinamarca no existe un salario mínimo.

Ejercicio 2.9 Los efectos de la flexiguridad danesa

Haz un diagrama WS–PS para ilustrar los efectos combinados en el mercado de trabajo de las tres políticas danesas de flexiguridad tal y como se describen en la figura 2.26. Si tu diagrama requiere algún supuesto (por ejemplo, qué curvas se desplazan y en qué medida), explica cada uno de ellos con claridad.

  1. Danmarks Nationalbank. 2021. «Three lessons from the Danish wage compensation scheme». Economic Memo 5, 10 August.