Unidad 5 Política macroeconómica: inflación y desempleo

5.2 El papel del gobierno: introducción de la fiscalidad y de la política monetaria

¿Cómo influyen en la macroeconomía las decisiones que toman nuestros dirigentes políticos? A partir de la unidad 3 sabemos que los gobiernos son responsables de una fracción considerable del gasto agregado en bienes y servicios (que en algunos países llega a ser del 20 %). Las variaciones en el gasto público tienen una incidencia directa en la demanda agregada. Los impuestos y las transferencias gubernamentales afectan a la renta de los hogares, de modo que también repercuten en la demanda agregada a través de su incidencia en el consumo de los hogares.

política fiscal, política fiscal discrecional
La política fiscal se refiere a las políticas destinadas a fijar niveles de impuestos, transferencias y gasto público. Como la política fiscal afecta a la demanda agregada, los gobiernos la usan para estabilizar la economía cambiando la demanda agregada; cuando esto ocurre se puede hablar de política fiscal discrecional. Véase también: demanda agregada.
política monetaria
Acciones de un banco central o gobierno destinadas a influir en la actividad económica mediante cambios en los tipos de interés o en los precios de los activos financieros. Véase también: expansión cuantitativa.
choque de demanda, shock de demanda
Cambio inesperado o exógeno en la demanda. En macroeconomía, un choque de demanda significa un cambio en la demanda agregada, como un aumento o un descenso del consumo autónomo, la inversión o las exportaciones. En microeconomía se refiere a un desplazamiento exógeno de la curva de demanda para un bien particular. Véase también: choque de oferta, choque exógeno.

Por supuesto, el gasto público, las transferencias y los impuestos que los financian dependen de cuántos bienes se destinen al sector público en lugar del privado, como la sanidad, la educación y las pensiones. Tal como ilustra la figura 5.2 en el caso de Estados Unidos, la magnitud de estas actividades (el tamaño de la administración pública) aumentó en muchos países a lo largo del siglo xx. Pero lo que es relevante para la política macroeconómica es que los cambios en cuanto a gasto público, transferencias e impuestos alteran el nivel actual de demanda agregada y, de esa manera, permiten que las decisiones gubernamentales influyan en el PIB. Esto es lo que denominamos política fiscal.

Nuestro modelo de la demanda agregada indica que los dirigentes políticos pueden influir en los resultados macroeconómicos a través de otra vía. La inversión agregada depende de los tipos de interés, porque cuando estos tienen valores más altos, elevan el coste de los préstamos que solicitan las empresas para financiar sus inversiones en maquinaria e inmuebles. Los gobiernos, o los bancos centrales en los que delegan este poder, tienen la capacidad de controlar los tipos de interés. De modo que la modificación de los tipos de interés es otra herramienta política que permite influir en la demanda agregada. Esto es lo que denominamos política monetaria.

En la práctica, tal como expondremos en la sección 5.14, los tipos de interés pueden influir en la demanda agregada por otras vías diversas, aparte de hacerlo a través de la inversión.

La población votante responsabiliza a los gobiernos de la inflación y el desempleo. Si el gobierno puede controlar, o al menos condicionar, la demanda agregada, entonces sabemos, a través del modelo combinado del lado de la oferta, el modelo multiplicador y la curva de Phillips que usamos en la unidad 4 , que también puede influir en los niveles de empleo y desempleo, y que la inflación subirá o caerá dependiendo de si el empleo se sitúa por encima o por debajo del nivel de equilibrio en el lado de la oferta. Por tanto, si la economía se ve afectada por un choque que incrementa el desempleo o la inflación, los responsables políticos tienen la posibilidad de reaccionar. En la próxima sección analizaremos un ejemplo: usaremos el modelo para examinar cómo podría utilizarse la política monetaria y fiscal para reducir el desempleo y estabilizar la inflación cuando la economía ha sufrido un choque de demanda negativo.

El presupuesto público

Los gastos y las transferencias que realiza un gobierno se tienen que pagar, si no de manera inmediata, sí al menos a largo plazo. Si los impuestos que recauda un gobierno en un año bastan a lo justo para financiar su gasto en bienes y servicios, (G), en inversiones fijas y en transferencias (subsidios y pensiones), entonces el presupuesto público está equilibrado.

déficit presupuestario público
Si el gasto público excede los ingresos fiscales dentro del mismo año, entonces el presupuesto del Estado es deficitario, y la magnitud de ese déficit es la diferencia entre el gasto y los ingresos fiscales.

Pero si, por ejemplo, los responsables políticos quieren activar la economía incrementando la demanda agregada en un periodo de recesión, quizá quieran aumentar el gasto sin subir impuestos (puesto que eso tendría un efecto negativo en la demanda). Si el gasto total es mayor que lo recaudado a través de los impuestos, entonces el presupuesto del gobierno es deficitario. El déficit presupuestario público es:

\[\begin{align*} &\text{(gasto en bienes y servicios + inversiones públicas fijas + transferencias} \\ &\text{+ abono de intereses)} − \text{impuestos} \end{align*}\]

Herramientas de política fiscal y monetaria

En esta unidad consideraremos dos gestores políticos diferentes y de qué maneras intervienen para influir en la demanda agregada y la inflación. Estos dos gestores políticos son el gobierno, que establece la política fiscal, y el banco central, que decide la política monetaria.

Las herramientas de política fiscal con las que un gobierno influye en la economía son las variaciones en cuanto al gasto y los ingresos del Estado (sobre todo a través de los impuestos). La política fiscal influye en la demanda agregada de tres formas diferentes:

  • el gasto público en bienes y servicios (como la educación), G;
  • la inversión pública (como la inversión en infraestructuras públicas), que es un componente de la inversión agregada, I;
  • impuestos y pago de transferencias (por ejemplo, subsidios y pensiones), que tienen una incidencia indirecta en la demanda agregada en tanto que afectan a la renta disponible de los hogares y, por tanto, al consumo agregado, C.

En la unidad 7 analizamos la política monetaria del resto del mundo, incluyendo países miembro de la eurozona, donde la política monetaria se decide en el Banco Central Europeo (y no a nivel nacional).

inflación objetivo, objetivo de inflación
El objetivo de inflación es un tipo de política monetaria en el que un banco central cambia los tipos de interés para influir en la demanda agregada y mantener la economía cerca de una inflación objetivo que, por lo común, viene dada por el gobierno.
tipo (de interés) oficial
Tipo de interés nominal fijado por un banco central que se aplica a los bancos que se prestan dinero primario entre sí y que toman prestado del banco central. También se conoce como tipo básico o tipo oficial del dinero. Véase también: tipo de interés real, tipo de interés nominal.
tipo de interés nominal
Se llama tipo de interés nominal al que no está corregido para tener en cuenta la inflación. Los tipos de interés que anuncian los bancos comerciales para préstamos y cuentas de ahorro son nominales. Véase también: tipo de interés real, tipo de interés.

Damos por supuesto que, tal como ocurre en la mayoría de economías de renta alta y algunas de renta media en la actualidad, la política monetaria se deja en manos de los bancos centrales de cada país, en los que se delega la tarea de controlar la inflación. Por lo común, los gobiernos les exigen que mantengan la inflación lo más cercana posible a una inflación objetivo concreta.

A pesar de la confusión que genera, el tipo de interés oficial que fijan los bancos centrales recibe un nombre distinto en cada país. Así, por ejemplo, se denomina bank rate (‘tipo de interés bancario’) en Reino Unido, federal funds rate (‘tipo de interés de los fondos federales’) en Estados Unidos y deposit facility rate o «tipo de interés de la facilidad de depósito» en la Unión Monetaria Europea. En las páginas en internet de los bancos centrales se explican los nombres que emplean para referirse al tipo de interés oficial.

En tiempos de normalidad, los bancos centrales usan una sola herramienta sobre la que ejercen un control directo: el tipo de interés oficial, también denominado tipo oficial. Cualquier variación en este tipo de interés se traslada a los tipos de interés del mercado (como los tipos de interés hipotecarios y los de los préstamos para la compra de coches), lo que afecta al coste de los préstamos para inversiones empresariales, para vivienda y para bienes de consumo duradero, así como a la rentabilidad del ahorro. En la unidad 6, donde ofrecemos una introducción al dinero y a los bancos, explicamos de qué manera controlan los bancos centrales los tipos oficiales, así como la respuesta de los bancos a las variaciones de esos tipos.

Tipos de interés reales frente a tipos de interés nominales: la ecuación de Fisher

Puesto que la inflación es crucial para elaborar modelos económicos, es necesario llamar la atención sobre la diferencia entre el tipo de interés nominal y el real. Con anterioridad ya hemos enfatizado la distinción entre el salario nominal y el real.

Los tipos oficiales que fijan los bancos centrales son un tipo de interés nominal, al igual que la mayoría de tipos de interés del mercado. Si pides un préstamo en cualquier moneda concreta, el tipo de interés nominal de tu deuda te dice cuántas unidades de esa moneda (dólares, euros, libras o cualquier otra) deberás pagar al cabo de un año a cambio de pedir prestada una unidad de esa moneda en la actualidad. Si eres prestamista, ese tipo de interés te indica qué cantidad de esa moneda recibirás dentro de un año por desprenderte de una unidad de ella hoy.

tipo de interés real
Tipo de interés que se ha corregido con la inflación esperada, es decir, el tipo de interés nominal menos la tasa de inflación prevista. Representa cuántos bienes futuros se obtienen por los bienes no consumidos en el presente. Véase también: tipo de interés nominal, tipo de interés.
ecuación de Fisher
Relación que indica el tipo de interés real como la diferencia entre el tipo de interés nominal y la inflación esperada: tipo de interés real = tipo de interés nominal – inflación esperada.

Sin embargo, la teoría económica evidencia que el tipo de interés relevante para tomar decisiones sobre ahorro y gasto dentro de la economía, tal como se informa en la unidad 3, es el tipo de interés real, es decir, el tipo de interés nominal ajustado de acuerdo con la inflación esperada.

Supongamos que te ofrecen un tipo de interés del 4 % para una cuenta de ahorro. Tal vez suene bien, pero si la inflación esperada es del 4 %, al cabo de un año solo podrías comprar la misma cesta de bienes que cuando prestaste el dinero. Por tanto, en términos reales, no recibirías ninguna compensación por prestar el dinero: el tipo de interés real es cero. Fíjate en que lo que importa a la hora de decidir si aceptar o no la oferta es la inflación esperada, no la real, es decir, la inflación esperada es la relevante para valorar el tipo de interés de esa cuenta.

En cambio, si eres tú quien pide dinero prestado, pagar un tipo de interés del 4 % cuando los precios subirán un 4 % durante el año que dure el préstamo te permitirá comprar la misma cesta de bienes de consumo cuando finalice ese año que al comienzo del mismo sin tener que sacrificar nada de tu consumo para devolver el préstamo. De modo que también en esta ocasión el tipo de interés real es cero. Por tanto, a la hora de valorar un proyecto de inversión hay que tener en cuenta la tasa de inflación esperada. A un tipo de interés nominal dado, una inflación más alta reduce el tipo de interés real, lo que también abarata el coste real del préstamo.

En términos más generales, la ecuación para el tipo de interés real se conoce como ecuación de Fisher y debe su nombre a Irving Fisher, cuyo modelo físico de la economía exponemos en la unidad 2 de La economía 2.0: microeconomía. La ecuación de Fisher establece que el tipo de interés real (expresado como un porcentaje anual) es igual al tipo de interés nominal (expresado como un porcentaje anual) menos la inflación esperada para un año después:

\[\begin{align*} r = i - \pi^E \space \text{(ecuación de Fisher)} \end{align*}\]

En rigor, la ecuación de Fisher es una aproximación al tipo de interés real: \(r ≈ i - \pi^E\). La ampliación 6.9 de la unidad 6 explica cómo calcular con exactitud el tipo de interés real a partir de un tipo de interés nominal y de una tasa de inflación esperada. Pero, cuando esos valores no son demasiado elevados (digamos, no superiores al 10 %), ofrece una aproximación bastante buena.

La ecuación de Fisher pone de manifiesto el hecho de que para un tipo de interés nominal dado, i, una inflación esperada elevada, \(\pi^E\), reduce el tipo de interés real, r. Y a la inversa, cuando se espera que los precios caigan a lo largo del año siguiente, es decir, cuando la inflación esperada es negativa, el tipo de interés real se sitúa por encima del tipo de interés nominal. La pregunta 5.1 ofrece un ejemplo de esto.

Política monetaria y tipos de interés reales

La política monetaria repercute en la demanda agregada a través de diferentes vías. Las abordaremos con más detalle en las secciones 5.10 a 5.12. Por ahora nos limitaremos a basarnos en la hipótesis de que el control de los tipos de interés nominales también permite a los bancos centrales un control eficaz de los tipos de interés reales. La ecuación de Fisher nos dice que esto será así siempre que la inflación sea lo bastante predecible, es decir, siempre que se conozca \(\pi^E\).

Ejercicio 5.2 Política fiscal y las categorías del gasto público

Sigue estas instrucciones para descargar los datos sobre gasto público (expresado como porcentaje del PIB) de dos países de tu elección:

  • Visita el sitio en internet de Government Finance Statistics.
  • Si los países que has elegido no figuran en el cuadro de datos de esta página web, añádelos pulsando el icono del lápiz que aparece junto a la etiqueta «Country» (menú situado en la parte la izquierda de la página) y selecciona en el listado el país que te interese.
  • En el menú superior, pulsa «Export» y selecciona la opción «.xlsx» para descargar los datos en forma de archivo Excel. Los datos que necesitas para realizar este ejercicio estarán en la segunda pestaña, etiquetada como «Data».
  1. Para los países que has elegido, toma las partidas de gasto del sector público que constan en los datos del IMF y clasifícalas en las siguientes categorías: gasto en bienes y servicios, en inversiones agregadas, en transferencias y en «otros». Suma todas las partidas para hallar el total de cada categoría.
  2. Compara el porcentaje de gasto público total del PIB de cada país, así como el porcentaje de gasto en bienes y servicios, en inversiones públicas y en transferencias. Propón algunas razones para explicar las semejanzas y diferencias que observes.

Pregunta 5.1 Elige las respuestas que sean correctas

La siguiente tabla muestra el tipo de interés nominal y el tipo de inflación anual en Japón durante el periodo 2003–2022. Supón que la tasa de inflación media es la tasa de inflación esperada.

  2003–2007 2008–2012 2013–2017 2018–2022
Tipo de interés nominal 1,9 % 1,6 % 1,1 % 0,8 %
Tasa de inflación −1,34 % −1,4 % 0,9 % 0,4 %

Basándote en esta información, lee los siguientes enunciados y elige las opciones que sean correctas.

  • El tipo de interés real entre 2008 y 2012 fue del 0,2 %.
  • El tipo de interés real de Japón experimentó una subida constante a lo largo de este periodo.
  • El tipo de interés real de Japón pasó de ser positivo a ser negativo durante el periodo mostrado.
  • Entre 2008-2012 y 2013–2017, la variación del tipo de interés real fue mayor que la variación del tipo de interés nominal.
  • Si aplicamos la ecuación de Fisher, el tipo de interés real en 2008–2012 fue del 1,6 − (−1,4) = 3 %.
  • Los tipos de interés reales para estos cuatro periodos son 3,2 %, 3 %, 0,2 % y 0,4 %, respectivamente. De modo que el tipo de interés real ha estado cayendo durante la mayor parte de este periodo.
  • El tipo de interés real de Japón se mantuvo positivo a lo largo del periodo indicado.
  • La variación del tipo de interés real fue de 2,8 puntos porcentuales, mientras que la variación del tipo de interés nominal fue de 0,5 puntos porcentuales.