Unidad 9 Desarrollo desigual a escala planetaria
9.10 Caso práctico: el crecimiento de Bangladés y Pakistán
En esta sección comparamos las sendas de crecimiento tan dispares que han seguido Bangladés y Pakistán, dos territorios pertenecientes a India antes de la partición de 1948 y que se independizaron el uno del otro en 1971 tras la guerra de liberación de Bangladés. El PIB per cápita de Bangladés era mucho más bajo que el de Pakistán en el momento de la independencia, y su economía creció muy despacio en un primer momento. Las sendas de crecimiento de estos dos países experimentaron un cambio considerable desde comienzos de la década de 1990, cuando Bangladés inició un periodo de crecimiento mucho más veloz que se prolongó varias décadas. A diferencia de Bangladés, Pakistán no ha logrado un repunte sostenido de su tasa de crecimiento.
Los dos gráficos superiores de la figura 9.24 difieren en cuanto a la información que contienen sobre los niveles relativos del PIB per cápita en estos dos países en el periodo más reciente. El gráfico de la derecha emplea comparaciones más actuales (de 2021) de precios relativos en ambas economías, y ofrece una comparativa más precisa del nivel actual del PIB per cápita. De acuerdo con los datos de los Indicadores de Desarrollo Mundial del Grupo del Banco Mundial (gráfico de la derecha), Bangladés tuvo un PIB per cápita por encima del de Pakistán más o menos a partir del año 2010. Sin embargo, esta serie de datos no puede utilizarse para establecer comparaciones anteriores a 1990.
Figura 9.24 Crecimiento e inversión en Bangladés y Pakistán.
Jutta Bolt y Jan Luiten van Zanden. 2024. «Maddison-Style Estimates of the Evolution of the World Economy: A New 2023 Update». Journal of Economic Surveys: pp. 1–41.; IMF World Economic Outlook 2024.
El gráfico inferior muestra que, coincidiendo con su tasa de crecimiento más veloz, el porcentaje de inversión de Bangladés se apartó del de Pakistán desde comienzos de la década de 1990 y superó el 30 % al final del periodo; el porcentaje de Pakistán descendió hasta situarse por debajo del 15 %.
¿Qué fue lo que permitió a Bangladés alcanzar un equilibrio de crecimiento alto y lo que impidió que Pakistán también lo hiciera? Los casos prácticos que vimos en la sección anterior ponen de manifiesto que los modelos económicos pueden ayudar a organizar las preguntas que se deben abordar, pero que se necesita un conocimiento detallado de la historia, la política y la economía de un país para llegar a las respuestas.
Bangladés: crecimiento a través de acuerdos comerciales y de intercambio de conocimiento
En consonancia con el modelo de la dinámica del crecimiento de la figura 9.17a de la sección 9.8, el aumento del porcentaje de inversión de Bangladés aspira a mantener un equilibrio de crecimiento más alto (a través de la regla de inversión, \(\alpha\), del modelo), pero, tal como nos ha enseñado el caso de Tanzania, eso solo ocurrirá si no interviene una fuerza opuesta que reduzca la contribución de bienes de capital adicionales a la producción (\(\beta\)). El éxito del crecimiento de Bangladés se basó en la creación de una nueva industria de prendas de vestir ya confeccionadas destinadas a la exportación. A diferencia de la estrategia que siguió el presidente Nyerere de Tanzania al eliminar el consumo y utilizar esos recursos para comprar bienes de capital fabricados en el extranjero y producir bienes de consumo destinados al mercado nacional (para reemplazar los importados), el planteamiento del gobierno de Bangladés consistió en dar prioridad a la industria textil y, en concreto, a las ventas de exportación. Sin embargo, los empresarios potenciales de Bangladés carecían de:
- experiencia en la fabricación de prendas de vestir ya confeccionadas (conocimientos organizativos, como el control de la calidad y la gestión de las redes de distribución o competencias sobre líneas de producción);
- financiación para adquirir la maquinaria y los equipos necesarios;
- acceso a créditos comerciales para comprar factores de producción;
- acceso a almacenes aduaneros, que se emplean para gestionar trámites aduaneros para la exportación. Sin embargo, lograron beneficiarse del anterior Acuerdo Multifibras (AMF) de 1974, pensado para controlar las importaciones de textiles en países de renta alta procedentes de productores como, por ejemplo, Corea del Sur. Esto fue relevante para Bangladés porque por entonces no era un exportador de prendas de vestir y, por tanto, no suponía una amenaza para los productores de ropa de Estados Unidos, mientras que Corea del Sur soportaba cuotas que limitaban sus exportaciones textiles a Estados Unidos. Las cuotas restringieron el suministro de importaciones a Estados Unidos y subieron los precios. Esto implicó que, en los países sin cuotas (como Bangladés), los precios de las exportaciones vendidas a Estados Unidos fueran más altos que en el mercado mundial. Este rasgo del Acuerdo Multifibras generó las llamadas rentas de cuota (beneficios adicionales), lo que animó a las empresas surcoreanas a plantearse la transferencia de sus tecnologías a los productores de Bangladés. En cuanto un país alcanzaba el éxito como exportador, se le imponían cuotas; pero, en Bangladés, el periodo inicial sin cupos fue suficiente para impulsar la fabricación fructífera de prendas de vestir destinadas a la exportación a través de colaboraciones con empresas surcoreanas.
El Acuerdo Multifibras brindó la oportunidad de establecer una relación tripartita entre el gobierno de Bangladés, empresas surcoreanas (en un principio Daewoo) y empresas bangladesíes (al comienzo Desh Garments) que puso en marcha la industria textil bangladesí de la que dependió la transición del país hacia un crecimiento alto. Entre 1983 y 1984, las prendas de vestir constituían menos del 4 % del total de las exportaciones de Bangladés. Una década después, ese porcentaje había aumentado hasta el 60 % y siguió subiendo hasta alcanzar un máximo del 84 % entre 2022 y 2023, lo que convirtió este país en el segundo mayor exportador de textiles del mundo, precedido por China.
La primera operación conjunta se pactó en 1979: la base del acuerdo fue que las rentas de cuota derivadas de las ventas de prendas de vestir en el mercado estadounidense por parte de Desh se pagarían a Daewoo a cambio de que esta última proporcionara capacidad de exportación a Desh. Daewoo invitó a directivos intermedios bangladesíes a visitar Corea del Sur para que aprendieran a montar y dirigir empresas exportadoras modernas y competitivas.
El gobierno de Bangladés respaldó el acuerdo y proporcionó factores complementarios, como financiación para la exportación y almacenes aduaneros. La clave del éxito de este paquete de medidas políticas radicó en que no hubo subvenciones públicas para las empresas. Habría resultado muy difícil controlar el uso de las ayudas y habría habido muchas posibilidades de disfunciones y de desvío de fondos destinados a la inversión productiva. En lugar de eso, las empresas bangladesíes solo recibían ingresos por ventas cuando conseguían exportar. Una parte de esos ingresos (el 8 %) se pagaba directamente a empresas surcoreanas. De este modo, tanto Daewoo como Desh Garments tuvieron un incentivo para mejorar la eficiencia y lograr que las exportaciones de Desh fueran competitivas en el mercado estadounidense.
Según Mushtaq Khan (protagonista de nuestro vídeo «Economista en acción»), de los 150 directivos de Desh que se formaron inicialmente en Daewoo, en torno a 130 se convirtieron en empresarios y fundaron empresas de confección propias, lo que permitió una rápida transferencia de conocimientos organizativos y tecnología en todo este sector manufacturero emergente.
En nuestro vídeo «Economista en acción», Mushtaq Khan explica cómo superó Bangladés las deficiencias del mercado para convertirse en líder de la exportación de prendas de vestir.
Pregunta 9.6 Elige las respuestas que sean correctas
Basándote en el vídeo «Economista en acción» de Mushtaq Khan, lee los siguientes enunciados y elige las opciones que sean correctas.
- Mushtaq Khan explica que la corrupción y la apropiación de recursos por parte de empresas poderosas suponen limitaciones cruciales para estas políticas en los países de renta baja.
- Estas cuotas comerciales brindaron a Bangladés (por entonces libre de esas cuotas) la oportunidad adquirir conocimientos y lograr exportaciones a través de asociaciones con Corea del Sur, un país que sí soportaba cuotas comerciales.
- Las empresas surcoreanas no recibieron pagos por formar a los mandos intermedios de Bangladés, sino que obtuvieron ingresos derivados del comercio (cuando las empresas de Bangladés se volvieron competitivas).
- Mushtaq Khan comenta que la mayoría de los directivos intermedios (en torno a 130 de un total de 150) fundó empresas propias, lo que contribuyó a expandir la industria dedicada a la exportación de prendas de vestir.
El modelo de los problemas de coordinación con fallos del mercado de la sección 9.6 pone de manifiesto por qué habría sido imposible que los empresarios entraran de forma individual en la industria de la exportación de prendas de vestir. Para iniciarse en esa actividad, un empresario local habría tenido que financiar la adquisición de bienes de capital y acceder a los conocimientos, las redes de distribución y los mercados extranjeros. Y, en lo que respecta al peso de las instituciones que comentamos en la sección 9.7, el análisis específico del país evidencia que no se produjo una mejora repentina de la calidad institucional. Lo que importó, más bien, fue la afortunada coyuntura de que estuviera en vigor el Acuerdo Multifibras y que el presidente de Bangladés, Zia, respaldara la estrategia orientada a la exportación. Él consiguió resistirse a las presiones para subvencionar poderosos intereses empresariales en sectores protegidos de la economía en los que no estaban presentes ni el palo ni la zanahoria de la competencia capitalista.
A través del Acuerdo Multifibras y de la primera operación conjunta de Daewoo y Desh Garments, el éxito de la industria de la confección textil contribuyó al posterior aumento del porcentaje de inversión (valor alto de \(\alpha\) en el modelo de la dinámica del crecimiento). El equilibrio de crecimiento alto también contó con el respaldo de un uso eficiente de la inversión (valor alto de \(\beta\)) gracias a la presión de la competencia para asegurar las ventas de exportación y a la colaboración con empresas surcoreanas, que también proporcionaron acceso a una tasa más alta de progreso tecnológico exógeno («aprender con la práctica y de los demás»).
Además de lograr un éxito mayor que Pakistán o India para instaurar unas bases manufactureras que incrementaran el crecimiento de la productividad, Bangladés destacó por la escala de su innovador sector microfinanciero. Una encuesta representativa a nivel nacional realizada en 2010 reveló que el 55 % de los hogares rurales había disfrutado de micropréstamos en algún momento y que el 46 % tenía contratados préstamos por entonces. No existe una evaluación definitiva por parte de los investigadores sobre la contribución cuantitativa de las microfinanzas al crecimiento económico de Bangladés. Para consultar una valoración reciente y accesible de varios estudios que evalúan los efectos de las microfinanzas mediante ensayos controlados aleatorios en un conjunto de países (sin incluir Bangladés), lee este análisis en Microfinance. Para conocer un planteamiento de investigación muy diferente destinado a cuantificar el impacto macroeconómico de las microfinanzas en Bangladés, lee Raihan, Selim, S. R. Osmani y M. A. Baqui Khalily. 2017. «The macro impact of microfinance in Bangladesh: A CGE analysis». Economic Modelling 62: pp. 1–15.
La industria de la confección textil en Bangladés sobrevivió a las cuotas impuestas por el Acuerdo Multifibras a mediados de la década de 1980 gracias, en parte, al cambio a un nuevo sector del mercado (las prendas de punto) que quedaba fuera del régimen de cuotas. Aun así, al igual que otros países de ingresos bajos, Bangladés siguió beneficiándose de algunas disposiciones del Acuerdo Multifibras y, tras su abolición en 2004, la industria experimentó un florecimiento notable que contribuyó a prolongar el crecimiento del país.
No debemos exagerar el éxito de Bangladés. Las condiciones laborales en las fábricas de confección de prendas de vestir siguen siendo peligrosas (lee Siddiqui, Dina M. 2025. «What’s Happening in Bangladesh’s Garment Industry?». Economics Observatory). El modelo de la unidad 6 del volumen de microeconomía ayuda a explicar esta situación poniendo de manifiesto las consecuencias de que haya escasas oportunidades para conseguir un trabajo alternativo. Esto debilita el poder negociador de los trabajadores en el sector textil cuando tienen en cuenta la probabilidad de ser despedidos si, por ejemplo, trabajan más despacio (y con más medidas de seguridad).
Desde comienzos de la década de 1990 hasta mediados de la de 2000, el crecimiento fue inclusivo en Bangladés, en tanto que disminuyó la pobreza, debido a la introducción de reformas agrícolas y educativas, como la instauración de la educación primaria obligatoria y un programa de becas para la formación de las niñas en educación secundaria. No obstante, aunque en las dos décadas siguientes continuó el crecimiento basado en la industria de la confección, es posible que se trate de un soporte demasiado reducido en el que sustentar el éxito futuro. La cuestión es que el modelo de crecimiento de Bangladés tal vez no sea sostenible, y su PIB per cápita sigue siendo bajo.
Pakistán: desglobalización y emigración
Es bastante sencillo emplear la lente del modelo de la dinámica del crecimiento que expusimos en la sección 9.8 para explicar el fracaso de Pakistán para experimentar un periodo sostenido de crecimiento rápido durante los tres cuartos de siglo transcurridos desde que se independizó. Pakistán no fue capaz de aumentar su porcentaje de inversión (la figura 9.24 muestra los datos de 1980). Además, intereses empresariales con vínculos políticos respaldaron unas medidas proteccionistas de los productores nacionales, y eso dio lugar a una competencia débil en los mercados internos y a que las empresas no tuvieran ninguna presión para competir por una cuota de los mercados extranjeros. El mecanismo de salida para las empresas en quiebra era disfuncional, con signos claros de la supervivencia de empresas zombi (o sea, deficitarias).
La persistente debilidad del sector exportador de Pakistán se refleja en el registro altamente inusual de una participación plana o decreciente de las exportaciones en el PIB durante la fase de globalización veloz que ha experimentado la economía mundial en las últimas décadas: Pakistán se desglobalizó mientras el resto del mundo se globalizaba. Bangladés (e India) se han apartado de Pakistán en cuanto a la media de años de escolarización desde 2010 (figura 9.22). En términos del modelo de la dinámica del crecimiento, tanto \(\alpha\) (que refleja la regla de inversión) como \(\beta\) (que refleja el crecimiento debido a unas existencias mayores de capital) han tenido valores bajos persistentes, lo que ha impedido que Pakistán incrementara su tasa de crecimiento.
La incapacidad de Pakistán para ofrecer puestos de trabajo en el sector capitalista a su población en rápido crecimiento multiplicó la emigración. En 2019, el 96 % de los 11 millones de trabajadores migrantes de Pakistán (de una población activa de 69 millones) estaba en los países del Golfo, escasamente poblados, en respuesta a la demanda de mano de obra que hubo en ellos después del enriquecimiento que experimentaron con las crisis del precio del petróleo de la década de 1970. Las remesas enviadas a Pakistán fueron en aumento como porcentaje del PIB a partir de 2000, al mismo tiempo que descendía la proporción de exportaciones en el PIB (figura 9.25). Las remesas, como fuente de divisas extranjeras, no reportaron ninguno de los beneficios para el aumento de la productividad que sí genera la competencia en los mercados de exportación. Se parecen más al efecto que causan en la economía los ingresos procedentes del hallazgo repentino de un recurso natural que, si se gestiona mal, puede producir síntomas de la «enfermedad holandesa».
Figura 9.25 Ratio entre remesas (de trabajadores migrantes) e ingresos procedentes de exportaciones en Pakistán y Bangladés, 2000-2023.
Grupo del Banco Mundial. 2025. World Development Indicators.
La expresión «enfermedad holandesa» se acuñó en la década de 1960, tras el descubrimiento de grandes reservas de petróleo y gas natural en aguas holandesas, lo que provocó la revalorización de la moneda nacional, el florín. Esto suscitó el temor de una pérdida de competitividad para las exportaciones holandesas de bienes manufacturados, productos agrícolas y servicios. La revalorización puede producirse cuando se reciben esos ingresos, porque los residentes nacionales convierten la moneda extranjera en moneda nacional, o puede ocurrir por adelantado si quienes operan en el mercado de divisas anticipan esos caudales. La enfermedad holandesa se asocia a veces con la expresión «maldición de los recursos», que alude a que el descubrimiento de un recurso natural puede arruinar el desarrollo económico de un país, tal como comentamos con anterioridad en esta misma sección al decir que Botsuana evitó la maldición de los recursos.
La «enfermedad holandesa» se refiere a que la competitividad de las industrias nacionales de bienes comercializables se resiente con la entrada repentina de divisas en un país, lo que a su vez depara una revalorización del tipo de cambio real.
Si recordamos la definición de tipo de cambio real, \(c\), de las unidades 5 y 7,
\[\text{tipo de cambio real, } c = \frac{e \ \times \ P^*}{P} \\ \text{(El aumento de } c \text{ es una depreciación real)}\]una revalorización real del tipo de cambio nacional (una caída de \(c\)) se produce si el tipo de cambio nominal se revaloriza (\(e\) cae) o si los precios nacionales suben en relación con los de otros lugares.
Hay dos canales que conectan las remesas con la revalorización de la moneda en Pakistán. En primer lugar, a través de la revalorización del tipo de cambio nominal como resultado de la venta de las remesas en moneda extranjera a cambio de moneda nacional, lo que aumenta la demanda de esta última y, por lo tanto, produce una revalorización nominal. En Pakistán se observó una revalorización sostenida asociada a las remesas, lo que indica que el banco central no la compensó con recortes de los tipos de interés o la compra de divisas.
El segundo mecanismo funciona a través del efecto que tienen las remesas en el aumento del gasto en consumo dentro de la economía nacional, lo que se traduce en una inflación más alta y una revalorización del tipo de cambio real. Ambos canales debilitan el sector exportador.
Un estudio de Jafarey et al. (2024) señala la relación bidireccional entre la ausencia de un crecimiento basado en productos comercializables en Pakistán (en contraste con los productos manufacturados en Bangladés y los servicios en India) y la expansión de remesas; esto da lugar a un sesgo de la economía que se autorrefuerza, un sesgo hacia el consumo y la inversión en bienes inmuebles, en lugar de inversión en actividades productivas con potencial para generar un incremento sustancial de la productividad.1 La participación del consumo en el PIB entre 2014 y 2023 en Pakistán fue del 93,3 %, lo que contrasta con el 74,5 % en Bangladés y el 70,6 % en India (fuente: Grupo del Banco Mundial —WDI—).
A diferencia de Bangladés, donde el sector clave de la industria textil orientada a la exportación estaba dominado por mano de obra femenina, las normas de género en Pakistán han cambiado poco, y la participación de las mujeres en el trabajo fuera del hogar sigue siendo muy reducida. Pakistán tiene una de las tasas de participación femenina en la población activa más bajas del mundo: un 24,3 % en 2024 (casi igual que en 1990), frente al 44,2 % de Bangladés, que ha aumentado desde el 25 % de 1990.
La memoria de 2022 del Banco Mundial sobre este país resumía: «Un modelo de crecimiento que está impulsado por el consumo y el gasto público, en lugar de la inversión y las exportaciones, ocupa el centro del reto de crecimiento de Pakistán» (p. iv). Las causas más graves del problema de crecimiento en Pakistán radican en la debilidad de sus instituciones. A diferencia de países que al principio eran igual de pobres pero han seguido sendas de crecimiento con forma de palo de hockey, Pakistán no ha encontrado la manera de unir a las personas poderosas del país para que den prioridad a la inversión en actividades productivas por encima de la ambición militar, los intereses regionales y la acumulación de riqueza privada. Las reformas necesarias incluyen:
Para obtener más información sobre estas reformas, lee la sección sobre Pakistán del informe Freedom and Prosperity Around the World.
- una reforma rotunda de los derechos de propiedad y los regímenes de ejecución de contratos para fomentar la inversión reduciendo el temor a que la propiedad privada sea expropiada;
- una mayor capacidad del Estado para permitir más inversión en educación, sanidad, infraestructuras y resistencia climática sin que los recursos se disipen a través de la corrupción;
- disposición de la élite a apoyar que sus rentas, su riqueza o su consumo se graven con impuestos más altos que son necesarios para financiar las inversiones recién descritas;
- una reforma de los aranceles y subsidios que obstaculizan el desarrollo de industrias de bienes comercializables y actividades de alta productividad;
- incentivos para que las mujeres trabajen fuera del hogar (como resolver el problema del acoso en el transporte público y en el puesto de trabajo). El grado de dependencia de las remesas que tiene la economía también puede contribuir a la falta de presión política interna para introducir reformas. Las remesas incrementan los ingresos de los hogares y mantienen un consumo más alto sin necesidad de aumentar la productividad interna.
Ejercicio 9.12 Modelización del crecimiento económico (parte 2)
Elige dos países de los que se muestran en la figura 9.22 (si has realizado el ejercicio 9.11, utiliza el país que escogiste para ese ejercicio y otro más).
Dibuja dos gráficos del modelo de la dinámica del crecimiento para los países elegidos que expongan y comparen su crecimiento económico (inicial —año 1960—, previsto y real —del último año disponible—). Utiliza los siguientes datos para apoyar tu respuesta:
- PIB per cápita;
- inversión como porcentaje del PIB;
- promedio de años de escolarización;
- exportaciones e importaciones (como porcentaje del PIB);
- el tipo de cambio real (en relación con una moneda común, como el dólar estadounidense);
- la tasa de participación de la población activa;
- el tamaño del sector financiero (por ejemplo, activos bancarios como porcentaje del PIB).
-
Jafarey, Saqib, A. Khan, Ijaz N. Maak y I. Qureshi. 2024. Are Overseas Remittances a Source of Dutch Disease in Pakistan? City University London. ↩
