Unidad 4 Inflación y desempleo
4.3 ¿Qué tiene de malo la inflación?
Hay tres respuestas a esta pregunta.
- La inflación es importante cuando afecta a los ingresos reales. Con la inflación hay quien gana y hay quien pierde, dependiendo de qué se consume, dónde se obtienen los ingresos (salarios, beneficios o transferencias, por ejemplo), con qué rapidez se ajustan los salarios, los subsidios y los tipos de interés al aumento de los precios y si cada hogar individual es prestamista o prestatario neto.
- Además, la inflación resulta costosa incluso para quienes aumentan sus ingresos reales, porque incrementa la incertidumbre sobre los precios futuros, lo cual implica riesgos para las personas y les hace sentir que salen perjudicadas.
- Sin embargo, una inflación moderada y constante se considera algo bueno.
La inflación altera la distribución de la renta real, tal vez de formas no deseables
Cuando la inflación se desplaza de un 2 % a, digamos, un 8 %, hay quien gana y hay quien pierde. Esto sucede así por tres vías principales:
Según los datos más recientes, esta es la explicación más sólida de por qué la inflación se ve con malos ojos: «La razón predominante de la aversión a la inflación es la creencia generalizada de que disminuye el poder adquisitivo, ya que ni los aumentos del salario personal ni los de los sueldos en general parecen seguir el ritmo de subida de los precios».1
Stefanie Stantcheva encuestó a 3000 personas para averiguar por qué no les gusta la inflación y qué creen que la causa. Para construir un modelo de la inflación en esta unidad es útil tener en cuenta qué piensa la población general.
Pregunta 4.2 Elige las respuestas que sean correctas
De acuerdo con la investigación que Stefanie Stantcheva expone en el vídeo «Economista en acción», la población general cree que…
- La población cree que los empleadores tienen un poder discrecional sobre los salarios, por lo que pueden decidir no incrementar los salarios incluso cuando suben los precios.
- La gente no asocia la inflación con expansiones económicas, sino tan solo con periodos de recesión.
- Los economistas creen que hay una compensación entre la inflación y el desempleo, pero la investigación de Stefanie Stantcheva reveló que la población general suele pensar que la inflación y el desempleo van unidos (episodios de estanflación).
- La gente con inclinaciones políticas de derechas, piensa que la inflación la causa el gasto público, mientras que la gente con ideas políticas de izquierdas cree que la inflación la causan las subidas de precios de las empresas.
Un desplazamiento de la inflación del 2 % al 8 %, por ejemplo, genera ganadores y perdedores. Esto ocurre a través de tres canales principales:
- salario real
- Salario expresado en términos de la cantidad de bienes y servicios que la persona trabajadora puede comprar con él. Se calcula dividiendo el salario nominal entre el nivel actual de precios en la misma moneda. Véase también: salario nominal.
- salario nominal
- Cantidad que se percibe como retribución del trabajo por unidad de tiempo expresada en una moneda concreta. También denominado: salario monetario. Véase también: salario real.
- tipo de interés nominal
- Se llama tipo de interés nominal al que no está corregido para tener en cuenta la inflación. Los tipos de interés que anuncian los bancos comerciales para préstamos y cuentas de ahorro son nominales. Véase también: tipo de interés real, tipo de interés.
- Los salarios se establecen de forma periódica, normalmente una vez al año. Las empresas suelen ajustar los precios de sus bienes y servicios después de la «ronda de negociación salarial». En un entorno inflacionario, eso se traduce en que el salario real, es decir, lo que puede comprarse con el salario nominal, suele disminuir (como se observa en las figuras 1.9 y 1.10). Los trabajadores son los que pierden.
- Algunas personas son deudoras netas, es decir, deben más dinero del que les deben a ellas; en el caso de otras, es al revés. Un hogar que ha suscrito una hipoteca tiene una deuda por pagar, pero también le deben lo que tenga depositado en una cuenta de ahorro. El tipo de interés que establece un banco para una hipoteca o para una cuenta de ahorro es nominal, es decir, no cambia aunque varíe la inflación. Los intereses que pagas o que recibes no varían en términos monetarios. Por lo tanto, a una persona que es deudora neta le conviene que suba la inflación porque reduce la carga que le supone devolver la deuda. A la inversa, las personas que son acreedoras netas pierden con la inflación porque, como las cantidades nominales que perciben son fijas, pueden comprar menos bienes y servicios con ese mismo dinero.
A este respecto, existen grandes diferencias de unos países a otros. Por ejemplo, en Reino Unido los propietarios de viviendas pueden establecer un tipo de interés nominal fijo para su hipoteca solo durante unos años, mientras que en Estados Unidos la norma es que el tipo sea «fijo» para 30 años. En la unidad 5 se analiza por qué es probable que los bancos centrales reaccionen al incremento de la inflación subiendo el tipo de interés nominal. Con esa medida, aumentarían los pagos mensuales de una hipoteca a tipo variable, contrarrestando la ganancia para el prestatario. Además, si los salarios de los prestatarios tardan en incrementarse siguiendo a la inflación más que los pagos de la deuda, pueden generarse problemas de liquidez a corto plazo para los prestatarios. Y a menos que el banco transfiera a los ahorradores el incremento del tipo de interés por parte del banco central, es posible que salgan perdiendo con la inflación. En el sitio web de la Reserva Federal de San Luis, puedes consultar estimaciones del efecto que tuvo la inflación en la redistribución de la riqueza en 2022.
Una inflación muy alta borrará el valor nominal de los activos, como ocurrió en Zimbabue en 2008–2009.2
- Los hogares pobres y ricos consumen cestas de productos diferentes. En un episodio de inflación alta, puede suceder que suba más de precio la cesta consumida por hogares con rentas bajas. Tal como recoge una publicación del Banco Central Europeo, en septiembre de 2022 los hogares que se encontraban en el quintil con rentas más bajas en la zona euro experimentaron una «tasa de inflación efectiva» dos puntos porcentuales mayor que los hogares del quintil con rentas más altas, debido a que gastan una mayor proporción de su presupuesto en electricidad, gas y comida. Los hogares con personas jóvenes, de mediana edad y mayores (jubiladas) también experimentan la inflación de forma diferente, principalmente porque, cuanto mayor es la edad, más se depende de ingresos que son fijos en términos nominales.
La inflación crea incertidumbre sobre los precios futuros
Los precios transmiten información que guía cómo se asignan los recursos: si un precio es elevado en comparación con otros, los recursos deberían dirigirse a aumentar la producción de ese bien o servicio. Si los precios suben para la mayor parte de los bienes y servicios de la economía, a las empresas les podría resultar más difícil saber en qué sector invertir o qué cultivo sembrar (por ejemplo, ¿quinoa o cebada?); y las personas tendrían más complicado decidir si la quinoa se ha encarecido con respecto a otras fuentes de proteínas. Cuando la inflación es alta, también tiende a ser más volátil, lo cual aumenta la incertidumbre. Y una mayor incertidumbre sobre qué precios habrá en el futuro implica un riesgo más elevado en la toma de decisiones y un menor bienestar para las personas.
- costes de menú
- Costes de los recursos necesarios para fijar y cambiar precios.
En un entorno inflacionario, las empresas tienen que actualizar sus precios con más frecuencia de lo que les gustaría. Como se deduce de la imagen de la portada de esta unidad, cambiar los precios requiere tiempo y recursos (por ejemplo, cambiar las etiquetas de los precios en las tiendas), a lo que se conoce como costes de menú. Los hogares y las empresas también dedican esfuerzo a llevar a cabo trámites o actividades a causa de la inflación, por ejemplo, tener que evaluar con mayor frecuencia dónde ponen sus ahorros.
Pese a que se puede recurrir a internet muchas veces, se sigue hablando de tener que hacer el papeleo o de patear la calle haciendo gestiones de un organismo a otro.
Un poco de inflación (predecible) puede ser algo bueno
Muchos economistas opinan que una inflación baja pero positiva es buena, siempre y cuando se mantenga estable. Como veremos en la unidad 5, una razón para que se considere preferible tener inflación que no tenerla es que da al banco central más margen de utilización de la política monetaria para recortar el tipo de interés y estabilizar una demanda agregada en descenso.
Una segunda razón es que el proceso de innovación y cambio que caracteriza a una economía dinámica implica que, en cualquier año dado, habrá más demanda de trabajadores en algunas empresas y sectores que en otros. Eso se traduce en que algunos salarios deberán subir con respecto a otros. En principio, el cambio necesario de los salarios relativos puede conseguirse con una bajada del salario nominal que se ofrece para los empleos menos demandados o con una subida del salario para los que tienen una demanda creciente. No obstante, la rebaja de los salarios nominales es impopular.
Y tal vez sea innecesaria si hay algo de inflación que «engrase las ruedas del mercado de trabajo». Si los precios están en alza, una caída del salario real entre los que salen perjudicados puede verse disimulada por el hecho de que los salarios nominales aumenten o al menos no caigan. Por ejemplo, muchas personas ni siquiera notarían una ligera caída de su salario real por una inflación modesta, pero nadie pasaría por alto una reducción de su salario nominal. Con una inflación baja, las diferentes empresas y sectores pueden llevar a cabo, sin que se note mucho y sin que los desfavorecidos sufran la bajada de los salarios nominales, el necesario ajuste en trabajadores y recursos que exige la variación de los salarios relativos.
Deflación
¿Les iría mejor a los hogares y las empresas con precios en descenso (deflación)? No. Una caída sostenida del nivel de los precios no es algo deseable por muchas de las mismas razones por las que tampoco lo es la inflación. Y habría otros problemas además.
Cuando los precios caen, los hogares posponen el consumo (en particular de artículos caros, como frigoríficos, televisores y automóviles) porque esperan que sean más baratos en el futuro. Más adelante en esta unidad, veremos que una recesión prolongada a causa de la debilidad de la demanda agregada puede dar lugar a deflación. Todo esto se vería agravado si las decisiones de compra se postergaran.
- límite inferior cero
- Esta expresión hace referencia a que el tipo de interés nominal no puede ser negativo, lo que establece en cero el límite inferior que el banco central puede fijar. Véase también: expansión cuantitativa.
Como trataremos en la unidad 5, mientras que el banco central tiene una herramienta (elevar el tipo de interés oficial) para amortiguar la inflación, se encuentra con un tope cuando intenta usar el tipo de interés para impedir que caigan los precios. No puede reducir el tipo de interés nominal por debajo de cero. Es el denominado límite inferior cero.
Los problemas de la deflación
Japón es un caso de estudio por sus problemas de deflación. La economía japonesa fue una de las grandes historias de éxito del periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial, también tratado en la sección 1.2 del volumen de microeconomía.
El nivel de vida, medido según el PIB per cápita, pasó de menos de un 20 % del nivel de Estados Unidos en 1950 a más del 70 % en 1980. Pero, a partir de los años noventa, Japón ha experimentado un crecimiento bajo y un desempleo creciente, aunque sigue siendo bajo (figura 2.27). Por primera vez en una economía con rentas altas en el periodo de posguerra, ha habido deflación persistente: se ha observado deflación en 15 de los 28 años entre 1995 y 2022. La inflación en Japón no fue tan alta como en otros países del G7 en 2022, en parte por los controles de precios del gobierno y por una recuperación económica más lenta después de la COVID-19. Como veremos más adelante, pasar a una inflación baja pero sostenida podría haber tenido efectos beneficiosos para Japón, por ejemplo, aumentar la eficiencia del mercado de trabajo.
Pregunta 4.3 Elige las respuestas que sean correctas
La tabla siguiente muestra la tasa de inflación anual (el deflactor del PIB) de Egipto, Fiyi, Portugal y Tonga en el periodo 2018–2021:
| 2018 | 2019 | 2020 | 2021 | |
|---|---|---|---|---|
| Egipto | 21,2 % | 13,6 % | 6,2 % | 4,8 % |
| Fiyi | 1,4 % | 2,2 % | −1,2 % | −3,4 % |
| Portugal | 1,8 % | 1,7 % | 2 % | 1,5 % |
| Tonga | 5,1 % | 7,7 % | −4,2 % | −1,9 % |
Teniendo en cuenta esta información, lee los siguientes enunciados y elige los que sean correctos.
- La desinflación describe una tasa de inflación cada vez menor. Tonga experimentó deflación entre 2020 y 2021 (el nivel de los precios disminuyó durante el periodo de dos años), pero el ritmo de disminución de los precios se ralentizó: en 2021 hubo menos deflación que en 2020.
- Aunque la tasa de inflación anual durante esos años no subió del 2 %, el efecto acumulativo de los aumentos anuales dejó el nivel de los precios un 7,2 % más alto en 2021 que en 2018. El nivel de los precios al final de 2021 es \((1 + 0,018) \times (1 + 0,017) \times (1 + 0,02) \times (1 + 0,015) = 1,072\) del que había a principios de 2018, es decir, un aumento del 7,2 %.
- Egipto tuvo desinflación (una tasa de inflación cada vez menor), no deflación (un nivel de precios cada vez menor).
- El nivel de los precios al final de 2021 es \((1 + 0,014) \times (1 + 0,022) \times (1− 0,012) \times (1− 0,034) = 0,989\) del que había a principios de 2018, es decir, una bajada del 1,1 %.
Ejercicio 4.4 Comparación de valores en el tiempo
Al comparar valores expresados en términos monetarios (como costes, precios o salarios) entre diferentes periodos de tiempo, es importante ajustarlos en función de la inflación a fin de que las comparaciones sean precisas. Para eso, puedes usar la siguiente fórmula:
\[\text{precio en dólares de hoy} = \text{precio en un momento anterior} \times \frac{\text{nivel de precios hoy}}{\text{nivel de precios en el momento anterior}}\]Cuando el salario mínimo se introdujo en Estados Unidos en 1938, se fijó en 0,25 dólares por hora en dólares de 1938. Para el nivel de los precios de 2022, podemos usar el IPC de 2022 (292,7) y, para el nivel de los precios de 1938, podemos usar el IPC de 1938 (14,1).
- ¿A cuánto equivaldría en dólares de 2022 el salario mínimo de 0,25 dólares introducido en 1938?
La ecuación también se puede modificar para calcular cuál sería el valor en tiempos pasados de valores actuales. El salario mínimo federal de Estados Unidos en 2022 fue de 7,25 dólares.
- ¿A cuánto equivaldría el salario mínimo federal de 2022 en dólares de 1938?
-
Stefanie Stantcheva. 2024. «Why do we dislike inflation?». Borrador del congreso Brooking Papers on Economic Activity (BPEA), 28-29 de marzo, p. 1. ↩
-
The Economist. Actualizado el 27 de abril de 2013. «In Dollars They Trust». ↩
