Unidad 5 Política macroeconómica: inflación y desempleo

5.7 La magnitud del multiplicador y la incidencia de la política fiscal

En el modelo multiplicador de la unidad 3 empleamos formas simplificadas para modelizar el consumo agregado, la inversión, el comercio y la política fiscal discrecional gubernamental. Esto significa que partimos de un pequeño número de variables para calcular la magnitud del multiplicador, como la propensión marginal al consumo (PMC), la propensión marginal a importar y el tipo impositivo. Al aplicar el modelo al mundo de verdad es importante reparar en que, en realidad, no existe un multiplicador único (una cifra) que sea válido en todo momento.

Si la PMC de la proporción de hogares de la economía con restricciones crediticias es igual a uno y la PMC de los hogares sin esas restricciones (la cantidad restante) es igual a cero, entonces la PMC media de una economía no es más que la proporción de hogares con restricciones crediticias.

Hay una modificación que se deriva directamente del análisis que expusimos en la sección 3.6, donde revelamos que los hogares con restricciones crediticias tendrán una PMC cercana a uno y que los que están libres de ellas tendrán una PMC cercana a cero: la PMC de toda la economía dependerá de la proporción de hogares que haya de cada grupo dentro de esa economía. En una situación de recesión, tras tener en cuenta el efecto de los estabilizadores automáticos, sería de esperar que aumentara la proporción de hogares con restricciones crediticias, lo que conlleva un incremento de la PMC media de la economía. Una PMC más alta también incrementa el tamaño del multiplicador y, por tanto, la eficacia del estímulo fiscal discrecional en tiempos de recesión.

Con los supuestos que hemos aplicado hasta ahora, el multiplicador del modelo siempre es mayor que uno. Asumimos que la producción viene determinada en exclusiva por el nivel de demanda agregada y que una variación de la demanda agregada produce de forma directa una modificación de la misma magnitud (uno a uno) en la producción y después, de manera indirecta, en una proporción mayor en rondas posteriores de gasto dependiendo del tamaño del multiplicador.

Sin embargo, el modelo se puede ampliar de tal manera que el efecto directo que ejerza un estímulo fiscal sobre la producción no llegue a ser de uno a uno, y esto puede dar lugar a un multiplicador conjunto inferior a uno.

El efecto desplazamiento

efecto desplazamiento, efecto expulsión
Existen dos usos muy distintos para estos términos. Uno se refiere al efecto negativo que se observa cuando los incentivos económicos desplazan las motivaciones éticas o sociales de las personas. En los estudios sobre comportamientos individuales, los incentivos pueden conllevar un efecto desplazamiento sobre las preferencias sociales. El segundo uso del término alude a cuando el aumento del gasto público induce una reducción del gasto privado, tal como cabría esperar, por ejemplo, en una economía que trabaja a pleno rendimiento o cuando una expansión fiscal va asociada a una subida de los tipos de interés.

Supongamos que la economía funciona al máximo de su capacidad y que hay muy poco desempleo. En esta situación puede que haya poco margen o ninguno para que aumente la producción. Entonces, un aumento de un 1 % del gasto público en bienes y servicios desplazará o causará un efecto desplazamiento de hasta un 1 % en el resto del gasto dentro de la economía. Si el desplazamiento es completo, el multiplicador vale cero. Sin embargo, en condiciones normales no sería de esperar que un gobierno acometiera una expansión fiscal cuando el desempleo es muy bajo, aunque podría hacerlo en circunstancias excepcionales, como en caso de conflicto bélico, tal como hizo Estados Unidos durante los últimos años de la Segunda Guerra Mundial y durante la guerra de Vietnam.

Otro ejemplo de un efecto desplazamiento (y, por tanto, de un multiplicador más bajo) se da cuando en los hogares cunde la idea de que un mayor gasto público irá seguido de una subida de impuestos. En este caso, es posible que algunos hogares ahorren una proporción mayor de sus ingresos con la intención de pagar los impuestos adicionales del futuro. Ahora ahorran más para mantener más estable su nivel de consumo. Si esto ocurriera, el efecto del estímulo sería menor.

La magnitud del multiplicador también dependerá de las expectativas de las empresas y los negocios. Los hogares y las empresas no solo reaccionan ante los cambios políticos, sino que también se anticipan a ellos. Por ejemplo, si las empresas prevén que el gobierno estabilizará la economía tras un shock negativo, su confianza y la de los consumidores se mantendrá, y el gestor político podrá emplear un estímulo menor. En este caso, la política fiscal causa un efecto de arrastre que incrementa la inversión privada.

El multiplicador y la crisis financiera de 2007 a 2009

Cuando la crisis financiera de 2007 a 2009 provocó la mayor caída del PIB de muchas economías desde la Gran Depresión, los responsables políticos del mundo esperaron una respuesta por parte de los economistas: ¿Ayudaría la política fiscal a estabilizar la economía? El modelo multiplicador inspirado en el análisis de Keynes de la Gran Depresión sugería que sí. Y, a pesar del escepticismo de algunos economistas, los gestores políticos de todo el mundo emprendieron programas de estímulo fiscal entre 2008 y 2009. Tal como se expone en la unidad 17 de La economía 1.0, esta acción veloz y decisiva se consideró crucial para evitar que otra Gran Depresión deparara un alto desempleo persistente.

La crisis financiera mundial de 2008 reactivó el interés por el multiplicador. Un estudio publicado en 2012 por los economistas Alan Auerbach y Yuriy Gorodnichenko evidenció que la magnitud del multiplicador varía si la economía se encuentra en recesión o en expansión.1

En el caso de Estados Unidos, su estudio sugería que un aumento de un 1 dólar en el gasto público de este país incrementa la producción entre 1,50 y 2,00 dólares cuando hay recesión, pero tan solo en torno a 0,50 dólares en tiempos de expansión. Auerbach y Gorodnichenko ampliaron su investigación a otros países y obtuvieron resultados similares. También descubrieron que el efecto del aumento autónomo del gasto en un país tiene efectos indirectos en los países con los que comercia. Estos efectos se revelaron de una magnitud casi idéntica a la de los efectos indirectos de la segunda, la tercera y las siguientes rondas de gasto en la economía nacional.

La economía aprende de los hechos La mafia y el multiplicador

causalidad inversa
Si buscamos pruebas para concluir que una variable (\(x\)) causa otra (\(y\)) y descubrimos que están correlacionadas, la explicación puede ser la inversa: que \(y\) cause \(x\). Por ejemplo, si descubrimos que las personas que tienen formación universitaria ganan más, ¿significa eso que la universidad incrementó su capacidad para ganar dinero? ¿Podría ser que las personas con más potencial para tener ingresos altos tuviesen una probabilidad mayor de realizar estudios universitarios? Véase también: correlación.

Los economistas necesitan contar con estimaciones del multiplicador para diseñar sus propuestas de intervenciones políticas. Pero el cálculo directo de su valor a partir de los datos sobre el gasto público y las variaciones de la producción se topa con el problema de la causalidad inversa: es posible que una caída de la producción haya motivado un aumento del gasto público. Para hallar el efecto «puro» de una modificación del gasto sobre la producción, los economistas han echado mano de la lucha del gobierno italiano contra la mafia, la cual lo llevó a introducir recortes en el gasto público por razones que no tenían nada que ver con el ciclo económico.

experimento natural
Estudio empírico que aprovecha una diferencia que existe entre las condiciones que afectan a dos poblaciones (o dos economías) y que se ha producido por causas externas, por ejemplo, diferencias en las legislaciones, las políticas o el clima. La comparación entre los resultados producidos en las dos poblaciones arroja información útil sobre el efecto de las condiciones, siempre que la diferencia de las condiciones estuviese causada por un hecho aleatorio. Sin embargo, no resultaría de utilidad si, por ejemplo, la diferencia existente entre las políticas adoptadas se debiese a algo distinto, que podría haber afectado al resultado.

Antonio Acconcia, Giancarlo Corsetti y Saverio Simonelli2 adoptaron el método del experimento natural para abordar el problema de la causalidad inversa; emplearon datos sobre destituciones de políticos locales relacionados con la mafia para aislar la variación del gasto público no causada por variaciones en la producción.

Tras las modificaciones legales de 1991, el gobierno central italiano destituyó a aquellos consejos provinciales que mantenían una relación cercana con la mafia y nombró a nuevos funcionarios en su lugar. Estos tecnócratas recortaron el gasto local un 20 % de media. El cambio en el gasto público estuvo causado de manera indirecta por la infiltración de la mafia, ya que eso motivó el reemplazo de los funcionarios públicos. Sin embargo, como lo que condujo a los recortes en el gasto fue el cambio de los funcionarios y no la implicación de la mafia, los investigadores pueden hallar el efecto causal de un cambio en el gasto público sobre la producción. Esta situación se ilustra en la figura 5.9.

El diagrama de flujo ilustra la relación causal al analizar el efecto que tuvieron sobre la producción los cambios que introdujo el gobierno en Italia en relación con la mafia. Comienza con la Proximidad a la mafia, lo que conduce al Reemplazo por tecnócratas. Este reemplazo provoca entonces de forma directa Recortes de gasto. Se muestra que estos recortes en el gasto deparan una Variación de la producción. Además, una línea procedente de proximidad de la mafia se extiende hacia el lateral con la etiqueta «Sin ningún efecto directo», lo que indica que no tiene ninguna repercusión directa en la producción debida a la Proximidad a la mafia.
Pantalla completa
https://books.core-econ.org/the-economy/macroeconomics/es/05-macroeconomic-policy-07-multiplier-and-fiscal-policy.html#figura-5-9

Figura 5.9 Empleo de la infiltración de la mafia para calcular el multiplicador.

El empleo de este método permitió a los investigadores calcular multiplicadores de 1,5 a un nivel local.

Los economistas han aplicado el ingenio para encontrar otros métodos para estimar el tamaño del multiplicador y los efectos de su funcionamiento para los trabajos en el contexto del estímulo fiscal que se aplicó en Estados Unidos tras la crisis financiera (la ley denominada American Recovery and Reinvestment Act de 2009, un estímulo fiscal de 787 000 millones de dólares). El problema de la causalidad inversa es muy claro en este caso. Nos interesa saber cómo influye el estímulo en la producción, pero es difícil medirlo cuando la producción también afecta al estímulo: lo esperable sería que los estados más afectados por la crisis financiera en Estados Unidos también recibieran más fondos públicos para estimular la economía.

Una forma de eludir el problema de la causalidad inversa consiste en aprovechar la circunstancia de que parte del gasto del programa de estímulo estadounidense se repartió entre los distintos estados del país empleando una fórmula absolutamente independiente de la gravedad de la recesión en cada lugar. Por ejemplo, algunos gastos destinados a reparación de carreteras financiados con el paquete de estímulo se decidieron de acuerdo con los kilómetros de autopista existentes en cada estado.3

Teniendo en cuenta la fórmula para la asignación de fondos para construir carreteras y el hecho de que tener más kilómetros de vías no ejerce ningún efecto directo sobre la variación del desempleo, esto nos permite responder la pregunta de si se crearon más puestos de trabajo en los estados que recibieron más gasto en fondos de estímulo.4

El diagrama de flujo ilustra la relación causal al analizar el efecto que tuvo sobre el empleo el gasto en autopistas en Estados Unidos. Comienza con Más kilómetros de autopistas, lo que conduce a un mayor gasto en estímulo. Se muestra que este estímulo de gasto depara un cambio en el desempleo. Además, una línea procedente de   Más kilómetros de autopistas se extiende hacia el lateral con la etiqueta «Sin ningún efecto directo», lo que indica que no tiene ninguna incidencia directa sobre la variación del empleo derivada de Más kilómetros de autopista.
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https://books.core-econ.org/the-economy/macroeconomics/es/05-macroeconomic-policy-07-multiplier-and-fiscal-policy.html#figura-5-10

Figura 5.10 Utilización del gasto de estímulo en autopistas en Estados Unidos para estimar el multiplicador.

Los estudios que adoptaron esta estrategia dieron como resultado un valor estimado de 2 para el multiplicador, y apuntan a que la American Recovery and Reinvestment Act creó entre un millón y tres millones de puestos de trabajo nuevos.

Pregunta 5.4 Elige las respuestas que sean correctas

Lee los siguientes enunciados sobre el multiplicador y elige las opciones que sean correctas.

  • Los economistas suelen coincidir en sus estimaciones del multiplicador.
  • La causalidad inversa puede suponer un problema a la hora de efectuar una estimación empírica del multiplicador.
  • Si los hogares prevén que el aumento del gasto público se financiará con subidas futuras de impuestos, entonces el multiplicador será más alto.
  • Si las empresas prevén que la política fiscal gubernamental será efectiva, entonces el multiplicador será más alto.
  • Las estimaciones del multiplicador son muy diversas.
  • Si se brinda un estímulo fiscal mayor a las economías con más desempleo, entonces la causalidad inversa puede suponer un problema para estimar el multiplicador.
  • En este caso es posible que los hogares incrementen el ahorro actual con la idea de pagar las subidas de impuestos que ven venir, lo que reduce su propensión marginal a gastar y, por tanto, reduce el multiplicador.
  • Las empresas invertirán más si creen que la economía se recuperará con rapidez, lo que incrementa la demanda.

Ejercicio 5.5 Estímulo sin más deuda

Lee el texto «Stimulus, Without More Debt» de Robert Shiller.

Supón que la economía está en recesión. El Estado tiene un nivel alto de deuda y quiere preparar unos presupuestos equilibrados, es decir, \(G = T\), donde T es el total de ingresos fiscales. ¿Cómo podrá lograr el gobierno un efecto de estímulo fiscal sobre el PIB manteniendo equilibrados los presupuestos?

Para responder esta pregunta y mostrar que el multiplicador del presupuesto equilibrado vale exactamente uno, sigue estos pasos:

  • Explica con palabras cómo puede lograrse un efecto de estímulo fiscal (con un multiplicador que valga uno) manteniendo al mismo tiempo el presupuesto equilibrado.
  • Halla el multiplicador del presupuesto equilibrado mediante operaciones algebraicas (pista: anota el aumento de la producción que se deriva del aumento de G, es decir, cuánto aumenta como resultado del aumento de G debido al crecimiento del consumo debido a que hay más ingresos y así sucesivamente. A continuación, anota el cambio que experimenta la producción debido al efecto de la subida de impuestos sobre la disminución de los ingresos. Compara la variación de la producción en cada caso sin olvidar que G y T no cambian).
  • Más complicado es mostrar el resultado en un gráfico multiplicador: te ayudará usar papel cuadriculado. Dibuja el gráfico con la precisión suficiente para que se vea el tamaño exacto del multiplicador. Prueba a indicar en el gráfico los pasos del razonamiento que seguiste en el punto anterior.
  • Consulta el artículo de Shiller para comentar brevemente las desventajas de adoptar un estímulo fiscal con unos presupuestos equilibrados.

Cuando abordes este problema, ten en cuenta los siguientes supuestos:

  • Supón un impuesto de suma fija. Esto significa que el impuesto no depende del nivel de renta, \(T = T\), a diferencia del supuesto habitual de que \(T = tY\) que introdujimos en la sección 3.9. La función de consumo es ahora \(C = c_{0} + c_{1}(Y - T)\) , en lugar de \(C = c_{0} + c_{1}(1 - t)Y)\).
  • Supón que no hay ninguna transferencia.
  • Supón también que el país no tiene importaciones ni exportaciones.
  1. «How Powerful Are Fiscal Multipliers in Recessions?» NBER Reporter. Actualizado el 13 de julio de 2015. 

  2. Antonio Acconcia, Giancarlo Corsetti y Saverio Simonelli. 2014. «Mafia and Public Spending: Evidence on the Fiscal Multiplier from a Quasi-Experiment». American Economic Review 104 (7): pp. 2185–2209. 

  3. Sylvain Leduc y Daniel Wilson. 2015. «Are State Governments Roadblocks to Federal Stimulus? Evidence on the Flypaper Effect of Highway Grants in the 2009 Recovery Act». Documento de trabajo del Banco de la Reserva Federal de San Francisco 2013–2016 (septiembre). 

  4. Miguel Almunia, Agustín Bénétrix, Barry Eichengreen, Kevin H. O’Rourke y Gisela Rua. 2010. «From Great Depression to Great Credit Crisis: Similarities, Differences and Lessons». Economic Policy 25 (62): pp. 219–65.

    Tim Harford. 2010. «Stimulus Spending Might not Be as Stimulating as We Think». The Financial Times. Actualizado en enero de 2010.

    Paul Krugman. 2012. «A Tragic Vindication». Paul Krugman, New York Times Blog. Actualizado el 9 de octubre de 2012.

    Jonathan Portes. 2012. «What Explains Poor Growth in the UK? The IMF Thinks It’s Fiscal Policy». National Institute of Economic and Social Research Blog. Actualizado el 9 de octubre de 2012.

    Noah Smith. 2013. «Why the Multiplier Doesn’t Matter». Noahpinion. Actualizado el 7 de enero de 2013.

    Simon Wren-Lewis. 2012. «Multiplier Theory: One Is the Magic Number». Mainly Macro. Actualizado el 24 de agosto de 2012.