Unidad 7 Política macroeconómica en la economía global

7.3 Régimen de tipo de cambio flexible sin objetivo de inflación estable (FlexNIT)

En dos de los tres regímenes que hemos planteado en la sección anterior, el gobierno «se ata de manos a sí mismo» a propósito: en una economía FlexIT, dando independencia a un banco central que intenta alcanzar un objetivo de inflación; en una economía Fix, renunciando del todo a una política monetaria nacional.

Para entender por qué los gobiernos optan por atarse de manos, vamos a empezar por contemplar el caso de una economía FlexNIT, en la que el gobierno no se ata de manos: el país tiene tipos de cambio flexibles, pero sin la disciplina de un objetivo de inflación. El resultado es que lleva a cabo su propia política monetaria, pero es susceptible de encontrarse con problemas para controlar la inflación. También mostramos en esta sección que la flexibilidad en los tipos de cambio puede exacerbar las presiones inflacionarias.

Tipo de cambio real con un tipo de cambio nominal flexible

Pensemos en la definición del tipo de cambio real (competitividad) entre dos países:

\[c = \frac{e \times P^*}{P}\]

Considerando que el nivel de los precios extranjeros, \(P^*\), nos viene dado, la fórmula nos dice que hay dos formas en las que el tipo de cambio real puede variar en un régimen cambiario flexible: mediante la inflación nacional o por la variación del tipo de cambio nominal.

Partiendo de un régimen FlexIT tanto en el país propio como en el extranjero, si los dos tuvieran objetivos de inflación similares y se acercaran a ellos, entonces \(P\) cambiaría aproximadamente al mismo ritmo que \(P^*\), por lo que el cociente de los precios, \(P^*/P\), se mantendría razonablemente estable.

En consecuencia, en una economía FlexIT, una variación del tipo de cambio nominal, \(e\), suele traducirse en una variación proporcional parecida del tipo de cambio real, \(c\). Como se ilustra en la figura 7.5, se trata del mecanismo de un régimen FlexIT por el que el ajuste del tipo de cambio refuerza la decisión del banco central sobre el tipo de interés.

No obstante, en el régimen FlexNIT, el banco central no tiene un objetivo de inflación. Por lo tanto, las cosas funcionan de otra manera. Para empezar, vamos a reorganizar la expresión del tipo de cambio real. Si dividimos el numerador y el denominador de la fracción entre el nivel de los precios extranjeros, \(P^*\), podemos formular el tipo de cambio real de este modo:

\[c = \frac{e \times P^*}{P} = \frac{e}{P/P^*}\]

Dicho en palabras:

\[\text{Tipo de cambio real} = c = \frac{\text{Tipo de cambio nominal}}{\text{Cociente de precios}}\]

Esto nos dice que, si otras cosas no cambian, un aumento de \(e\) (depreciación) se traducirá en un incremento de \(c\) (depreciación real o mejora de la competitividad nacional), pero que eso se contrarrestará por cualquier incremento del cociente de precios, \(P/P^*\) (precios nacionales con respecto a los precios de otros sitios). El cociente de precios se incrementará si la inflación nacional es mayor que la extranjera.

Si un país tiene una inflación sistemáticamente más alta que otro, perderá competitividad periodo a periodo a menos que su tipo de cambio nominal se deprecie continuamente para contrarrestarlo. Pero si el tipo de cambio nominal, \(e\), y el cociente de precios, \(P/P^*\), subieran en la misma proporción (por ejemplo, ambos se multiplicaran por dos), el tipo de cambio real y la competitividad nacional no sufrirían ningún cambio.

Para entender las implicaciones de esta relación, vamos a analizar de nuevo el efecto de un choque positivo de demanda agregada, como el de la figura 7.5, pero esta vez sin la disciplina de un objetivo de inflación estable.

Régimen FlexNIT: impacto de un choque positivo de demanda interna

Para aclarar el contraste con el caso FlexIT, partimos de la misma posición inicial que en la figura 7.5. Un país resulta afectado por un choque de demanda que es específico de la economía nacional. Sigue los pasos de la figura 7.7 para analizar lo que sucede después.

En este diagrama, hay dos gráficos. El gráfico superior muestra la curva de Phillips, con el empleo (N) en el eje horizontal y la tasa de inflación (π, %), que va de -3 % a 7 %, en el eje vertical. La curva, que tiene pendiente ascendente, empieza con la inflación por debajo de 0 % y se va inclinando cada vez más. Hay marcado un punto etiquetado como «A», correspondiente a una tasa de inflación del 2 % y a un nivel de empleo NELO, el cual se denota con una línea vertical discontinua. El gráfico inferior muestra la demanda agregada y la producción. El eje horizontal representa la producción (ingresos), Y, en un intervalo que va de 50 a 100, mientras que el eje vertical representa la demanda agregada (DA), también entre 50 y 100. Una línea de 45 grados representa Y = DA. La curva de demanda agregada inicial, DA0, corta la línea de 45 grados en el punto A, que corresponde a la producción Y0. Una segunda línea de demanda agregada, DA1, se muestra por encima de DA0 y representa un aumento de la demanda. Una flecha de puntos apunta hacia arriba de DA0 a DA1 y refleja ese desplazamiento en la demanda agregada.
Pantalla completa
https://books.core-econ.org/the-economy/macroeconomics/es/07-macroeconomic-policy-global-economy-03-flexible-exchange-rate-regime.html#figura-7-7

Figura 7.7 Efecto de un choque de demanda positivo en un país con un régimen cambiario flexible y sin un objetivo de inflación, FlexNIT (con inclusión de la pregunta 7.6).

Efectos iniciales de un choque de demanda positivo: En este diagrama, hay dos gráficos. El gráfico superior muestra la curva de Phillips, con el empleo (N) en el eje horizontal y la tasa de inflación (π, %), que va de -3 % a 7 %, en el eje vertical. La curva, que tiene pendiente ascendente, empieza con la inflación por debajo de 0 % y se va inclinando cada vez más. Hay marcado un punto etiquetado como «A», correspondiente a una tasa de inflación del 2 % y a un nivel de empleo NELO, el cual se denota con una línea vertical discontinua. El gráfico inferior muestra la demanda agregada y la producción. El eje horizontal representa la producción (ingresos), Y, en un intervalo que va de 50 a 100, mientras que el eje vertical representa la demanda agregada (DA), también entre 50 y 100. Una línea de 45 grados representa Y = DA. La curva de demanda agregada inicial, DA0, corta la línea de 45 grados en el punto A, que corresponde a la producción Y0. Una segunda línea de demanda agregada, DA1, se muestra por encima de DA0 y representa un aumento de la demanda. Una flecha de puntos apunta hacia arriba de DA0 a DA1 y refleja ese desplazamiento en la demanda agregada.
Pantalla completa
https://books.core-econ.org/the-economy/macroeconomics/es/07-macroeconomic-policy-global-economy-03-flexible-exchange-rate-regime.html#figura-7-7a

Efectos iniciales de un choque de demanda positivo

Para empezar, suponemos que la economía nacional parte de una situación de equilibrio en el lado de la oferta, con un 2 % de inflación en ese momento y de inflación esperada.
Entonces hay un choque positivo en la curva de demanda que la desplaza hacia arriba hasta \(DA_1\).
El impacto inicial será el mismo que en la figura 7.5.

La inflación sube: En este diagrama, hay dos gráficos. El gráfico superior muestra la curva de Phillips, con el empleo (N) en el eje horizontal y la tasa de inflación (π, %), que va de -3 % a 7 %, en el eje vertical. La curva, que tiene pendiente ascendente, empieza con la inflación por debajo de 0 % y se va haciendo más inclinada a medida que aumenta el empleo. Hay dos puntos etiquetados en la curva: «A» en una tasa de inflación del 2 % y en el nivel de empleo NELO, indicado por una línea vertical discontinua, y «B», que se halla en una tasa de inflación del 4 % y en un nivel de empleo más alto, a la derecha de NELO. El gráfico inferior muestra la demanda agregada y la producción. El eje horizontal representa la producción (ingresos), Y, en un intervalo que va de 50 a 100, mientras que el eje vertical representa la demanda agregada (DA), también entre 50 y 100. Una línea de 45 grados representa Y = DA. La curva de demanda agregada inicial, DA0, corta la línea de 45 grados en el punto A, que corresponde a la producción Y0. Una segunda línea de demanda agregada, DA1, se muestra por encima de DA0 y representa un nivel de demanda más elevado. Hay un punto, etiquetado B, en la intersección de DA1 y la línea de 45 grados, que corresponde a la producción de Y1. Una flecha de puntos señala de DA0 a DA1 y refleja un incremento de la demanda agregada de DA0 a DA1.
Pantalla completa
https://books.core-econ.org/the-economy/macroeconomics/es/07-macroeconomic-policy-global-economy-03-flexible-exchange-rate-regime.html#figura-7-7b

La inflación sube

El efecto inicial en la inflación es el mismo también: se incrementa hasta el 4 %.
Aquí es donde empieza a manifestarse la diferencia entre los regímenes.
Con una política monetaria independiente y un objetivo de inflación, el banco central reacciona al incremento de la inflación subiendo el tipo de interés oficial para compensar el efecto del choque de demanda.
Sin embargo, en una economía con un tipo de cambio flexible pero sin objetivo de inflación, no se activa este mecanismo, por lo que la economía se mantiene, al menos por ahora, en \(Y_1\). Pero no sin consecuencias.

Pregunta 7.6 Elige las respuestas que sean correctas

Lee los siguientes enunciados sobre las posibles consecuencias y elige los que sean correctos. Supón que el choque de demanda es algo excepcional y dura unos pocos periodos.

  • La curva de Phillips se desplazará hacia arriba en el siguiente periodo.
  • La producción acabará volviendo al nivel de \(Y_0\).
  • La inflación acabará volviendo al 2 %.
  • La inflación acabará estabilizándose, pero en una tasa más alta que el 2 %.
  • La curva de Phillips se desplazará hacia arriba porque la expectativa de inflación cambia del 2 % al 4 % (no hay objetivo de inflación que contenga las expectativas).
  • El choque de demanda es excepcional (la curva de DA se desplaza hacia arriba una sola vez), por lo que la producción terminará por volver a su nivel inicial.
  • La inflación no volverá al 2 %, sino que seguirá subiendo porque las expectativas de inflación no tienen anclaje.
  • Cuando la producción acabe volviendo a \(Y_0\), la inflación será estable pero por encima del 2 %, ya que no hay objetivo de inflación que contenga las expectativas en el 2 %.
Cambian las expectativas de inflación: En este diagrama, hay dos gráficos. El gráfico superior muestra dos curvas de Phillips, con el empleo (N) en el eje horizontal y la tasa de inflación (π, %), que va de -3 % a 7 %, en el eje vertical. La primera curva de Phillips corresponde a una tasa de inflación esperada del 2 %, mientras que la segunda corresponde a una expectativa del 4 %. Ambas curvas tienen pendiente ascendente y se van haciendo más inclinadas a medida que aumenta el empleo. Hay tres puntos etiquetados en las curvas: «A» en la curva de Phillips correspondiente a la inflación esperada del 2 %, con una tasa de inflación del 2 % y con el nivel de empleo NELO, que se denota con una línea vertical discontinua; «B» en la misma curva, con una tasa de inflación del 4 % y un nivel de empleo más alto; y «C» en la curva de Phillips correspondiente a la inflación esperada del 4 %, situada justo encima de «B», con una tasa de inflación del 6 % y un nivel de empleo aún más alto. El gráfico inferior muestra la demanda agregada y la producción. El eje horizontal representa la producción (ingresos), Y, en un intervalo que va de 50 a 100, mientras que el eje vertical representa la demanda agregada (DA), también entre 50 y 100. Una línea de 45 grados representa Y = DA. La curva de demanda agregada inicial, DA0, corta la línea de 45 grados en el punto «A», que corresponde a la producción Y0. Una segunda línea de demanda agregada, DA1, se muestra por encima de DA0 y representa un nivel de demanda más elevado. Los puntos «B» y «C» se encuentran en la intersección de DA1 con la línea de 45 grados y corresponden a la producción de Y1. Una flecha de puntos señala de DA0 a DA1 y refleja un incremento de la demanda agregada de DA0 a DA1.
Pantalla completa
https://books.core-econ.org/the-economy/macroeconomics/es/07-macroeconomic-policy-global-economy-03-flexible-exchange-rate-regime.html#figura-7-7c

Cambian las expectativas de inflación

Una consecuencia muy probable es que, sin el «anclaje» o contención que aportan las expectativas de inflación, la nueva tasa de inflación vendrá incorporada en esas expectativas, lo que implica que la curva de Phillips se desplazará hacia arriba, de manera que la inflación del año pasado se convierte en la nueva expectativa de inflación.
Por lo tanto, si la producción se mantiene en \(Y_1\), con el empleo por encima del equilibrio en el lado de la oferta, la inflación subirá aún más.

La inflación se consolida en niveles más altos: En este diagrama, hay dos gráficos. El gráfico superior muestra dos curvas de Phillips, con el empleo (N) en el eje horizontal y la tasa de inflación (π, %), que va de -3 % a 12 %, en el eje vertical. La primera curva de Phillips corresponde a una tasa de inflación esperada del 2 %, mientras que la segunda corresponde a una expectativa del 10 %. Ambas curvas tienen pendiente ascendente y se van haciendo más inclinadas a medida que aumenta el empleo. Hay dos puntos etiquetados en las curvas: «A» en la curva de Phillips correspondiente a la inflación esperada del 2 %, con una tasa de inflación del 2 % y con el nivel de empleo NELO, que se denota con una línea vertical discontinua; y «D» en la curva de Phillips correspondiente a la inflación esperada del 10 %, con una tasa de inflación del 10 % y el mismo nivel de empleo NELO. El gráfico inferior muestra la demanda agregada y la producción. El eje horizontal representa la producción (ingresos), Y, en un intervalo que va de 50 a 100, mientras que el eje vertical representa la demanda agregada (DA), también entre 50 y 100. Una línea de 45 grados representa Y = DA. La curva de demanda agregada inicial, DA0, corta la línea de 45 grados en el punto «A», que corresponde a la producción Y0. Una segunda línea de demanda agregada, DA1, se muestra por encima de DA0 y representa un nivel de demanda más elevado. El punto «D» se halla en DA0, coincidiendo con el punto «A». Una flecha de puntos señala hacia abajo, de DA1 a DA0, y refleja una disminución de la demanda agregada de DA1 a DA0.
Pantalla completa
https://books.core-econ.org/the-economy/macroeconomics/es/07-macroeconomic-policy-global-economy-03-flexible-exchange-rate-regime.html#figura-7-7d

La inflación se consolida en niveles más altos

Para cuando ha terminado el choque de demanda temporal y ha vuelto a bajar la producción a su nivel inicial, la inflación ha seguido subiendo y se prevé que mantenga la tendencia (aquí suponemos un 10 %).
El resultado es que en el sistema arraiga un nivel más alto de inflación.

La figura 7.7 muestra que, sin la disciplina que impone un objetivo de inflación, no hay nada que impida que la inflación tienda a aumentar, ya que las expectativas de inflación se ajustan en cada ronda de fijación de salarios y precios. En consecuencia, para cuando se relaje el choque de demanda, ya se habrá incorporado al sistema un nivel de inflación más alto.

En el ejemplo de la figura 7.7, la inflación acaba estabilizándose en un 10 % en la economía nacional, mientras que se mantiene en un 2 % en otros sitios. ¿Qué implicaciones tiene eso para el tipo de cambio nominal?

Diferentes tasas de inflación a largo plazo y depreciación nominal con un tipo de cambio flexible

Cuando hay equilibrio en el lado de la oferta, el tipo de cambio real (la competitividad) debe ser constante, pues, de lo contrario, cambiarán las exportaciones netas y, por tanto, también la producción y el empleo, y no habrá equilibrio.

La fórmula del tipo de cambio real muestra que varía si lo hace el tipo de cambio nominal o si las tasas de inflación nacional y extranjera son diferentes. Así, con un tipo de cambio flexible, es posible en principio que el tipo de cambio se ajuste para mantener constante la competitividad cuando las tasas de inflación no son la misma. De ser mayor la inflación nacional que la del país extranjero, la competitividad puede mantenerse igual siempre que su tipo de cambio nominal se deprecie lo suficiente.

Para formularlo con mayor precisión, vamos a introducir una nueva variable, \(\delta\) (la letra griega delta minúscula), que represente la tasa de depreciación del tipo de cambio nominal. Si \(e\) cambia de \(e_0\) a \(e_1\) a lo largo de un año, la tasa de depreciación es:

\[\delta = \frac{e_1 - e_0}{e_0}\]

y \(\delta > 0\) implica que el tipo de cambio nominal se está depreciando, es decir, el precio de la moneda extranjera en moneda nacional es más alto.

Si examinamos con atención la expresión de la competitividad:

\[c = \frac{e \times P^*}{P}\]

podemos observar cómo varía c en respuesta a la inflación y la depreciación:

  • La depreciación, \(\delta\), incrementa \(e\), lo que eleva \(c\).
  • La inflación extranjera, \(π^*\), incrementa \(P^*\), lo cual eleva \(c\).
  • La inflación nacional, \(π\), incrementa \(P\), lo cual reduce \(c\).

El efecto general puede resumirse de esta forma:

\[\text{Tasa de variación de la competitividad} \approx \delta + \pi^* - \pi\]

No olvides que una depreciación real implica que se incrementa el precio relativo de los bienes extranjeros, por lo que mejora la competitividad nacional. En la ampliación 7.3, mostramos cómo derivar matemáticamente la aproximación.

Expresado en palabras, eso nos dice que la tasa a la que se deprecia el tipo de cambio real es igual aproximadamente a la tasa a la que se deprecia el tipo de cambio nominal más la diferencia entre la inflación extranjera y la nacional.

Al principio de esta sección propusimos que el equilibrio en el lado de la oferta requiere que la competitividad (el tipo de cambio real) sea constante. De lo contrario, variarán la producción y el empleo. La expresión anterior que describe la tasa de variación de la competitividad implica que esta se mantendrá constante (su tasa de variación será cero) solo si el lado derecho de la expresión es exactamente cero. Si reordenamos la expresión, tenemos:

\[\text{Competitividad constante} \Rightarrow \delta = \pi - \pi^*\]

En otras palabras, para que el tipo de cambio real sea estable, la tasa de depreciación del tipo de cambio nominal debe compensar exactamente la diferencia existente entre la inflación nacional y la del otro país. Si el país propio tiene una inflación más alta, el tipo de cambio nominal debe depreciarse para mantener la competitividad.

Por ejemplo, supón que la inflación del país extranjero es de un 2 % y que la de la economía nacional se ha estabilizado en el 10 %. Entonces, una competitividad constante implica que el tipo de cambio nominal se estará depreciando a razón del 8 %. Fíjate en que no hemos dicho que el tipo de cambio nominal vaya a acabar depreciándose en esa cantidad, solo que, a menos que suceda así, el tipo de cambio real se revalorizará o se depreciará. Esto repercutiría en la economía real (producción y empleo) y la alejaría de su equilibrio en el lado de la oferta.

Pregunta 7.7 Elige las respuestas que sean correctas

Lee los siguientes enunciados y elige los que sean correctos.

  • El tipo de cambio real puede expresarse como el tipo de cambio nominal dividido entre el cociente de precios, siendo este el cociente de los precios del país con respecto a los precios del extranjero.
  • Si ha habido una revalorización del tipo de cambio nominal y el nivel de los precios en el país ha subido más rápido que en el extranjero, es posible que la competitividad se haya mantenido invariable.
  • Si la tasa de inflación del extranjero es igual al 2 %, la nacional es un 8 % y la tasa de depreciación es un 3 %, sería de esperar que la tasa de variación de la competitividad fuese aproximadamente igual al 7 %.
  • Una revalorización del tipo de cambio real abarataría las importaciones, pero podría provocar una disminución de la demanda de las exportaciones y, en consecuencia, la bajada de la producción y el empleo.
  • \(c = eP^*/P = e / (P/P^*)\) o, dicho de otro modo, el tipo de cambio nominal dividido entre el cociente de precios. \(P\) hace referencia a los precios en la economía nacional, mientras que \(P^*\) corresponde a los precios en el extranjero.
  • Cuando el tipo de cambio nominal se revaloriza (es decir, cuando \(e\) baja) y la inflación interna supera a la externa, el coste relativo \(c\) disminuye con certeza. Esto implica una revalorización real de la moneda y una pérdida de competitividad.
  • La tasa de variación de la competitividad sería aproximadamente \(3 \ \% + 2 \ \% \ – \ 8 \ \% = \ –3 \ \%\). En este caso, el tipo de cambio real se estaría revalorizando a un ritmo en torno al 3 %.
  • Puede que haya una disminución del empleo en los sectores exportadores y también en los sectores donde la producción nacional compita con las importaciones.

Sin un objetivo de inflación estable, las variaciones del tipo de cambio real pueden reforzar los choques en lugar de estabilizarlos

La figura 7.5 muestra que, en nuestra economía FlexIT de referencia, las variaciones del tipo de cambio real desempeñan un papel importante en la estabilización. Si la economía se ve golpeada por un choque de demanda positivo, el banco central endurece la política monetaria, y la consiguiente revalorización del tipo de cambio nominal y real deprime la demanda agregada, lo cual refuerza el efecto de la contracción monetaria.

¿Qué sería de esperar que sucediese en una economía FlexNIT que tiene su propia política monetaria pero no un objetivo de inflación estable? Sin un objetivo claro de estabilizar la inflación, existe la posibilidad de que las fluctuaciones del tipo de cambio en realidad amplifiquen los choques. Eso es lo que ocurrirá si el gobierno intenta mantener la demanda agregada por encima del nivel compatible con el desempleo de equilibrio. De hecho, es lo que ha pasado con frecuencia en esas economías.

La figura 7.8 describe la interacción entre las variaciones del tipo de cambio y la inflación en una economía FlexNIT durante el periodo en que la inflación se incrementa. Se ilustra la posibilidad de que, para mantener un nivel dado de producción, el responsable político aspire a que el tipo de cambio real siga competitivo cuando la inflación despegue. Para ello, permite que el tipo de cambio nominal se deprecie y así compensar el efecto de la inflación sobre la competitividad.

Inicialmente la depreciación acentuará el efecto del choque de demanda aumentando las exportaciones netas, pero a su vez potenciará la inflación por su efecto sobre el precio de las importaciones. Como consecuencia del más elevado coste de la vida, habrá inflación salarial. Al aumentar la inflación, las depreciaciones nominales deberán ser cada vez mayores para contrarrestar el efecto de la inflación sobre el tipo de cambio real. Mientras el político intente conseguir que el tipo de cambio real siga siendo competitivo, el resultado más probable será una espiral de depreciación, seguida por una mayor inflación, seguida a su vez por depreciaciones aún mayores.

En este gráfico, el eje vertical representa la tasa de inflación, mientras que el eje horizontal representa el tiempo. Inicialmente, la tasa de inflación está estable en el 2 %. Después del choque de demanda positivo, la tasa de inflación salta bruscamente al 4 % antes de estabilizarse en ese nivel más alto.
Pantalla completa
https://books.core-econ.org/the-economy/macroeconomics/es/07-macroeconomic-policy-global-economy-03-flexible-exchange-rate-regime.html#figura-7-8

Figura 7.8 Choque de demanda positivo en una economía FlexNIT: una espiral de inflación y depreciación.

Efecto sobre la inflación: En este gráfico, el eje vertical representa la tasa de inflación, mientras que el eje horizontal representa el tiempo. Inicialmente, la tasa de inflación está estable en el 2 %. Después del choque de demanda positivo, la tasa de inflación salta bruscamente al 4 % antes de estabilizarse en ese nivel más alto.
Pantalla completa
https://books.core-econ.org/the-economy/macroeconomics/es/07-macroeconomic-policy-global-economy-03-flexible-exchange-rate-regime.html#figura-7-8a

Efecto sobre la inflación

Figura 7.8a

Efecto sobre el cociente de precios: En este diagrama, hay dos gráficos. En el gráfico superior, el eje vertical representa la tasa de inflación, π (%), mientras que el eje horizontal representa el tiempo. Inicialmente, la tasa de inflación está estable en el 2 %. Después del choque de demanda positivo, la tasa de inflación salta bruscamente al 4 % antes de estabilizarse en ese nivel más alto. En el gráfico inferior, que es simultáneo, el eje vertical representa el cociente de precios, mientras que el eje horizontal representa el tiempo. Inicialmente, el cociente de precios está estable en un nivel bajo. A continuación del choque de demanda, el cociente de precios empieza a subir gradualmente, lo que indica un aumento en el tiempo, aunque a un ritmo más lento que la tasa de inflación.
Pantalla completa
https://books.core-econ.org/the-economy/macroeconomics/es/07-macroeconomic-policy-global-economy-03-flexible-exchange-rate-regime.html#figura-7-8b

Efecto sobre el cociente de precios

Figura 7.8b

Efecto de la inflación sobre el tipo de cambio real si el tipo de cambio nominal se mantiene sin variaciones: En este diagrama, hay cuatro gráficos, cada uno de los cuales ilustra una variable distinta a lo largo del tiempo. En el gráfico superior, el eje vertical representa la tasa de inflación, mientras que el eje horizontal representa el tiempo. La tasa de inflación empieza estable en el 2 %. Después de un choque de demanda positivo, aumenta bruscamente hasta el 4 % antes de estabilizarse en ese nivel más alto. En el segundo gráfico, el eje vertical representa el cociente de precios, mientras que el eje horizontal representa el tiempo. Inicialmente, el cociente de precios está estable. Después del choque de demanda, empieza a subir gradualmente a lo largo del tiempo, con un incremento más lento y más continuo que la tasa de inflación. En el tercer gráfico, el eje vertical representa el tipo de cambio nominal, mientras que el eje horizontal representa el tiempo. El tipo de cambio nominal se mantiene constante después del choque de demanda. En el gráfico inferior, el eje vertical representa el tipo de cambio real, mientras que el eje horizontal representa el tiempo. Inicialmente, el tipo de cambio real está estable. Después del choque de demanda, desciende, con una depreciación notable, antes de nivelarse en un valor más bajo.
Pantalla completa
https://books.core-econ.org/the-economy/macroeconomics/es/07-macroeconomic-policy-global-economy-03-flexible-exchange-rate-regime.html#figura-7-8c

Efecto de la inflación sobre el tipo de cambio real si el tipo de cambio nominal se mantiene sin variaciones

Figura 7.8c

La política monetaria se relaja: En este diagrama, hay tres gráficos, cada uno de los cuales ilustra una variable distinta a lo largo del tiempo. En el gráfico superior, el eje vertical representa la tasa de inflación, mientras que el eje horizontal representa el tiempo. La tasa de inflación empieza estable en el 2 %. Después de un choque de demanda positivo, aumenta bruscamente hasta el 4 % antes de estabilizarse en ese nivel más alto. En el segundo gráfico, el eje vertical representa el cociente de precios, mientras que el eje horizontal representa el tiempo. Inicialmente, el cociente de precios está estable. Después del choque de demanda, empieza a subir gradualmente a lo largo del tiempo, con un incremento más lento y más continuo que la tasa de inflación. En el tercer gráfico, el eje vertical representa el tipo de cambio nominal, mientras que el eje horizontal representa el tiempo. El tipo de cambio nominal se mantiene constante después del choque de demanda. En el gráfico inferior, el eje vertical representa el tipo de cambio real, mientras que el eje horizontal representa el tiempo. Inicialmente, el tipo de cambio real está estable. Después del choque de demanda, desciende, con una depreciación notable, antes de nivelarse en un valor más bajo. En el gráfico inferior, el eje vertical representa el tipo de cambio nominal, mientras que el eje horizontal representa el tiempo. El tipo de cambio nominal empieza con un nivel constante. Tras el choque de demanda, aumenta bruscamente y luego se estabiliza en un nivel constante más alto.
Pantalla completa
https://books.core-econ.org/the-economy/macroeconomics/es/07-macroeconomic-policy-global-economy-03-flexible-exchange-rate-regime.html#figura-7-8d

La política monetaria se relaja

Si el responsable político quiere impedir la revalorización del tipo de cambio real, relajará la política monetaria optando por no subir, o incluso recortar, el tipo de interés nominal cuando la inflación aumente, de tal manera que baja el tipo de interés real.

La depreciación del tipo de cambio real es temporal solamente: En este diagrama, hay cuatro gráficos, cada uno de los cuales ilustra una variable distinta a lo largo del tiempo. En el gráfico superior, el eje vertical representa la tasa de inflación, mientras que el eje horizontal representa el tiempo. La tasa de inflación empieza estable en el 2 %. Después de un choque de demanda positivo, aumenta bruscamente hasta el 4 % antes de estabilizarse en ese nivel más alto. En el segundo gráfico, el eje vertical representa el cociente de precios, mientras que el eje horizontal representa el tiempo. Inicialmente, el cociente de precios está estable. Después del choque de demanda, empieza a subir gradualmente a lo largo del tiempo, con un incremento más lento y más continuo que la tasa de inflación. En el tercer gráfico, el eje vertical representa el tipo de cambio nominal, mientras que el eje horizontal representa el tiempo. El tipo de cambio nominal se mantiene constante después del choque de demanda. En el tercer gráfico, el eje vertical representa el tipo de cambio real, mientras que el eje horizontal representa el tiempo. Inicialmente, el tipo de cambio real está estable. Después del choque de demanda, desciende, con una depreciación notable, antes de nivelarse en un valor más bajo. En el gráfico inferior, el eje vertical representa el tipo de cambio nominal, mientras que el eje horizontal representa el tiempo. El tipo de cambio nominal empieza con un nivel constante. Tras el choque de demanda, aumenta bruscamente y luego se estabiliza en un nivel constante más alto. En el gráfico inferior, el eje vertical representa el tipo de cambio real, mientras que el eje horizontal representa el tiempo. El tipo de cambio real es constante al principio. Después del choque de demanda, sube de forma brusca antes de bajar gradualmente hasta el tipo de cambio real original.
Pantalla completa
https://books.core-econ.org/the-economy/macroeconomics/es/07-macroeconomic-policy-global-economy-03-flexible-exchange-rate-regime.html#figura-7-8e

La depreciación del tipo de cambio real es temporal solamente

Figura 7.8e

La inflación sube: En este gráfico, el eje vertical representa la tasa de inflación, mientras que el eje horizontal representa el tiempo. El gráfico empieza con la tasa de inflación constante en el 2 %. Con el paso del tiempo, la inflación experimenta dos aumentos bien definidos. En primer lugar, sube bruscamente del 2 % al 4 % y se estabiliza en ese nivel durante un periodo. Luego experimenta una segunda subida brusca, del 4 % al 6 %, donde se estabiliza en ese nivel más alto. La forma de escalera ilustra los aumentos sucesivos de la inflación en el tiempo.
Pantalla completa
https://books.core-econ.org/the-economy/macroeconomics/es/07-macroeconomic-policy-global-economy-03-flexible-exchange-rate-regime.html#figura-7-8f

La inflación sube

Figura 7.8f

Efecto sobre el cociente de precios y la competitividad: En este diagrama, hay dos gráficos. En el gráfico superior, el eje vertical representa la tasa de inflación, mientras que el eje horizontal representa el tiempo. La tasa de inflación empieza estable en el 2 %. Con el paso del tiempo, aumenta a saltos. En primer lugar, sube bruscamente hasta el 4 % y se estabiliza en ese nivel. Luego experimenta una segunda subida brusca, hasta el 6 %, donde se estabiliza de nuevo. En el gráfico inferior, el eje vertical representa el cociente de precios, mientras que el eje horizontal representa el tiempo. Inicialmente, el cociente de precios está estable. Después del choque inicial, empieza a subir gradualmente a lo largo del tiempo, con un incremento continuo y constante. Luego empieza a subir más rápido, también con un ritmo continuo y constante.
Pantalla completa
https://books.core-econ.org/the-economy/macroeconomics/es/07-macroeconomic-policy-global-economy-03-flexible-exchange-rate-regime.html#figura-7-8g

Efecto sobre el cociente de precios y la competitividad

Figura 7.8g

Efecto de más depreciación nominal: En este diagrama, hay cuatro gráficos. En el gráfico superior, el eje vertical representa la tasa de inflación, mientras que el eje horizontal representa el tiempo. La tasa de inflación empieza estable en el 2 %. Con el paso del tiempo, aumenta a saltos. En primer lugar, sube bruscamente hasta el 4 % y se estabiliza en ese nivel. Luego experimenta una segunda subida brusca, hasta el 6 %, donde se estabiliza de nuevo. En el segundo gráfico, el eje vertical representa el cociente de precios, mientras que el eje horizontal representa el tiempo. Inicialmente, el cociente de precios está estable. Después del choque inicial, empieza a subir gradualmente a lo largo del tiempo, con un incremento continuo y constante. Luego empieza a subir más rápido, también con un ritmo continuo y constante. En el tercer gráfico, el eje vertical representa el tipo de cambio nominal, mientras que el eje horizontal representa el tiempo. El tipo de cambio nominal empieza con un nivel estable. Después de los choques, aumenta a saltos. Empieza con una subida brusca hasta un nivel más alto y se estabiliza brevemente, luego experimenta una segunda subida brusca y se estabiliza de nuevo en un nivel aún más alto. En el cuarto gráfico, el eje vertical representa el tipo de cambio real, mientras que el eje horizontal representa el tiempo. El tipo de cambio real se mantiene estable al principio. Después de los choques, se aprecian dos subidas bruscas, que coinciden con los incrementos del tipo de cambio nominal. Sin embargo, después de cada subida brusca, el tipo de cambio real empieza a bajar gradualmente en una depreciación, antes de estabilizarse cada vez. Este patrón cíclico se repite con cada choque e ilustra una subida seguida por una depreciación gradual.
Pantalla completa
https://books.core-econ.org/the-economy/macroeconomics/es/07-macroeconomic-policy-global-economy-03-flexible-exchange-rate-regime.html#figura-7-8h

Efecto de más depreciación nominal

Figura 7.8h

La espiral continúa: En este diagrama, hay cuatro gráficos. En el gráfico superior, el eje vertical representa la tasa de inflación, mientras que el eje horizontal representa el tiempo. La tasa de inflación empieza estable en el 2 %. Con el paso del tiempo, aumenta a saltos. En primer lugar, sube bruscamente hasta el 4 % y se estabiliza en ese nivel. Luego experimenta una segunda subida brusca, hasta el 6 %, donde se estabiliza de nuevo. Hay un incremento final muy acusado y la línea termina con una flecha que apunta en vertical hacia arriba. En el segundo gráfico, el eje vertical representa el cociente de precios, mientras que el eje horizontal representa el tiempo. Inicialmente, el cociente de precios está estable. Después del choque inicial, empieza a subir gradualmente a lo largo del tiempo, con un incremento continuo y constante. Luego empieza a subir más rápido, también con un ritmo continuo y constante. Hay un incremento final muy acusado y la línea termina con una flecha que apunta con un ángulo más inclinado que en el incremento anterior. En el tercer gráfico, el eje vertical representa el tipo de cambio nominal, mientras que el eje horizontal representa el tiempo. El tipo de cambio nominal empieza con un nivel estable. Después de los choques, aumenta a saltos. Empieza con una subida brusca hasta un nivel más alto y se estabiliza brevemente, luego experimenta una segunda subida brusca y se estabiliza de nuevo en un nivel aún más alto. Hay un incremento final muy acusado y la línea termina con una flecha que apunta en vertical hacia arriba. En el cuarto gráfico, el eje vertical representa el tipo de cambio real, mientras que el eje horizontal representa el tiempo. El tipo de cambio real se mantiene estable al principio. Después de los choques, se aprecian dos subidas bruscas, que coinciden con los incrementos del tipo de cambio nominal. Sin embargo, después de cada subida brusca, el tipo de cambio real empieza a bajar gradualmente en una depreciación, antes de estabilizarse cada vez. Hay un incremento final muy acusado y la línea termina con una flecha que apunta en vertical hacia arriba.
Pantalla completa
https://books.core-econ.org/the-economy/macroeconomics/es/07-macroeconomic-policy-global-economy-03-flexible-exchange-rate-regime.html#figura-7-8i

La espiral continúa

En la medida que el responsable político siga intentando compensar el efecto de la inflación sobre el tipo de cambio real, el proceso continuará, con el riesgo de una espiral desestabilizadora de depreciación e inflación, cada una de estas dos en respuesta a la otra. Esta espiral se traduce en desplazamientos cada vez mayores tanto en el tipo de cambio como en la inflación.

El tiempo que se prolongue este proceso dependerá de cuánto esté preparado el público en general para tolerar una inflación cada vez mayor y de si el político tiene eso en cuenta. Más adelante, vamos a estudiar los datos que hay sobre cómo se desarrolló este proceso en España, antes de la adopción del euro. Empecemos ahora por analizar los objetivos de los responsables políticos.

¿Qué llevaría a los responsables políticos a permitir que se afiance una espiral de inflación–depreciación?

Sabemos que un desempleo elevado y una inflación alta y cada vez mayor son impopulares porque causan perjuicios reales a los hogares (como se trata en la unidad 4). Y, a menos que el gobierno esté dispuesto y en condiciones de tomar medidas en el lado de la oferta de la economía para reducir el desempleo de equilibrio, se enfrenta a un desagradable dilema entre desempleo e inflación.

El intento de mantener el desempleo por debajo del nivel de equilibrio implica una brecha de negociación positiva. Su combinación con la actualización de las expectativas de inflación genera una inflación cada vez mayor, como se muestra en la sección 4.6. En el modelo de la unidad 4, la economía no tenía interacciones con el resto del mundo. Ahora ampliamos el análisis para considerar una economía integrada en los mercados mundiales.

En una economía con tipo de cambio flexible sin objetivo de inflación (FlexNIT), si los responsables políticos intentan mantener el desempleo por debajo del nivel de equilibrio, el resultado será que la inflación subirá en el país más que en el extranjero. Para impedir que empeore la competitividad, con la consiguiente disminución de las exportaciones y aumento del desempleo, el gobierno debe tener una política monetaria laxa y dejar que el tipo de cambio se deprecie. Sin embargo, así la inflación subirá más. La única manera de mantener el desempleo por debajo del nivel de equilibrio es que la inflación suba y que el tipo de cambio nominal se deprecie cada vez más rápido.

Este diagrama de flujo muestra los efectos de una política monetaria laxa en una economía FlexNIT. La inflación del último periodo se convierte en la inflación esperada. Cuando se combina con la brecha de negociación, lleva a que se incremente la inflación nacional y disminuya la competitividad de las exportaciones. Los responsables políticos reaccionan manteniendo una política monetaria laxa, que hace que el tipo de cambio nominal se deprecie. La depreciación acarrea dos efectos: encarece las importaciones (con la consiguiente subida general de los precios) y restaura la competitividad. La inflación se incrementa como resultado de la subida de los precios.
Pantalla completa
https://books.core-econ.org/the-economy/macroeconomics/es/07-macroeconomic-policy-global-economy-03-flexible-exchange-rate-regime.html#figura-7-9

Figura 7.9 Efectos de una política monetaria laxa en una economía FlexNIT.

Ejemplo: España antes del euro, tipos de cambio flotantes e inflación

Antes de incorporarse a la eurozona en 1999, España estuvo en un régimen FlexNIT con su propia moneda, la peseta, durante casi 30 años. La figura 7.10 muestra lo que sucedió con la inflación y el tipo de cambio durante ese periodo y nos ayuda a conocer las razones que llevaron a España a adoptar el euro.

Inflación de España y Alemania durante el periodo de tipos de cambio flexibles.
Pantalla completa
https://books.core-econ.org/the-economy/macroeconomics/es/07-macroeconomic-policy-global-economy-03-flexible-exchange-rate-regime.html#figura-7-10

Figura 7.10 Inflación de España y Alemania durante el periodo de tipos de cambio flexibles.

Tasas de inflación en 1970: Este gráfico muestra las tasas de inflación de España y de Alemania Occidental entre 1970 y 2000. El eje vertical representa la tasa de inflación, en un intervalo que va del 0 % al 25 %, mientras que el eje horizontal representa los años de 1970 a 2000. Hay dos líneas: una para España y una para Alemania. En 1970, la tasa de inflación de España fue parecida a la de Alemania, en torno a un 5 %. Poco después, la tasa de inflación de España subió considerablemente, llegando al 25 % a finales de los años setenta. Entonces comenzó un descenso gradual a lo largo de las siguientes décadas, si bien siguió siendo bastante más alta que la tasa de inflación de Alemania durante la mayor parte del periodo. A finales de los ochenta, la tasa de inflación de España convergió con la de Alemania. Esta siguió siendo relativamente estable durante todo el periodo, fluctuando en torno a un 5 % en los setenta y primeros ochenta, antes de bajar y fluctuar por debajo de un 5 % después de mediados de los ochenta.
Pantalla completa
https://books.core-econ.org/the-economy/macroeconomics/es/07-macroeconomic-policy-global-economy-03-flexible-exchange-rate-regime.html#figura-7-10a

Tasas de inflación en 1970

Figura 7.10a

Respuesta de España y Alemania a las crisis del petróleo de los años setenta: Este gráfico muestra las tasas de inflación de España y de Alemania Occidental entre 1970 y 2000. El eje vertical representa la tasa de inflación, en un intervalo que va del 0 % al 25 %, mientras que el eje horizontal representa los años de 1970 a 2000. Hay dos líneas: una para España y una para Alemania. En 1970, la tasa de inflación de España fue parecida a la de Alemania, en torno a un 5 %. Poco después, la tasa de inflación de España subió considerablemente, llegando al 25 % a finales de los años setenta. Entonces comenzó un descenso gradual a lo largo de las siguientes décadas, si bien siguió siendo bastante más alta que la tasa de inflación de Alemania durante la mayor parte del periodo. A finales de los ochenta, la tasa de inflación de España convergió con la de Alemania. Esta siguió siendo relativamente estable durante todo el periodo, fluctuando en torno a un 5 % en los setenta y primeros ochenta, antes de bajar y fluctuar por debajo de un 5 % después de mediados de los ochenta.
Pantalla completa
https://books.core-econ.org/the-economy/macroeconomics/es/07-macroeconomic-policy-global-economy-03-flexible-exchange-rate-regime.html#figura-7-10b

Respuesta de España y Alemania a las crisis del petróleo de los años setenta

Tanto España como Alemania sufrieron los choques inflacionarios de la crisis de los precios del petróleo de los setenta, pero sus bancos centrales reaccionaron de forma distinta. El gobierno español (que controlaba directamente al Banco de España) permitió que la inflación subiese mucho. Con independencia operativa y prestando especial atención a mantener baja la inflación, el Bundesbank alemán fue pionero en establecer un objetivo de inflación. El Bundesbank endureció su política, con el resultado de que la inflación nunca se acercó al 10 %.

La inflación sube en España: Este gráfico muestra el cociente de precios en España entre 1970 y 1998. El eje vertical representa el cociente de precios, mientras que el eje horizontal representa los años. El cociente de precios empieza en un valor de 1 en 1970 y experimenta un aumento constante a lo largo de las décadas. Hacia 1998, el cociente de precios se había quintuplicado, como reflejo de los efectos acumulativos de una inflación mantenida en el tiempo.
Pantalla completa
https://books.core-econ.org/the-economy/macroeconomics/es/07-macroeconomic-policy-global-economy-03-flexible-exchange-rate-regime.html#figura-7-10c

La inflación sube en España

El aumento de la inflación en España provocó una subida importante del cociente \(P/P^*\), que es la ratio del IPC de los dos países.
La figura muestra esa ratio con respecto a su valor a principios de la década de los setenta. El eje vertical usa una escala logarítmica, de manera que cada valor es el doble del valor anterior. Cuanto más inclinada es la pendiente, más rápido es su crecimiento.

Tipo de cambio nominal y real: Este gráfico ilustra el cociente de precios, el tipo de cambio nominal y el tipo de cambio real de España entre 1970 y 2000. El eje vertical representa valores relativos, mientras que el eje horizontal representa los años. Las tres medidas empiezan en 1 en 1970. El cociente de precios sube de forma constante durante todo el periodo. El tipo de cambio nominal sigue un patrón similar, con una depreciación acorde con el aumento del cociente de precios. El tipo de cambio real sigue relativamente estable, con algunas fluctuaciones.
Pantalla completa
https://books.core-econ.org/the-economy/macroeconomics/es/07-macroeconomic-policy-global-economy-03-flexible-exchange-rate-regime.html#figura-7-10d

Tipo de cambio nominal y real

En esta figura con escala logarítmica, el hecho de que el cociente de precios y el tipo de cambio nominal tengan una pendiente parecida significa que la tasa de depreciación (\(\delta\)) es casi igual a la diferencia entre la tasa de inflación de España y la de Alemania.
Desde el punto de vista de las variaciones generales producidas durante este periodo, el modelo se ajusta bastante bien a los datos. En teoría, el tipo de cambio real no varía en el largo plazo. La tasa de depreciación, \(\delta\) (parte de la ecuación \(\delta = \pi - \pi^*\)), fue del 5,5 % de promedio en este caso. La brecha promedio entre las tasas de inflación (\(\pi - \pi^*\)) durante este periodo fue del 6,2 %, por lo que la tasa de variación implícita del tipo de cambio real fue de aproximadamente –0,7 % (una revalorización).

¿Espiral de inflación–depreciación?: Este gráfico ilustra el cociente de precios, el tipo de cambio nominal y el tipo de cambio real de España entre 1970 y 2000. El eje vertical representa valores relativos, mientras que el eje horizontal representa los años. Las tres medidas empiezan en 1 en 1970. El cociente de precios sube de forma constante durante todo el periodo. El tipo de cambio nominal sigue un patrón similar, con una depreciación acorde con el aumento del cociente de precios. El tipo de cambio real sigue relativamente estable, con algunas fluctuaciones.
Pantalla completa
https://books.core-econ.org/the-economy/macroeconomics/es/07-macroeconomic-policy-global-economy-03-flexible-exchange-rate-regime.html#figura-7-10e

¿Espiral de inflación–depreciación?

Para evitar que el tipo de cambio real se revalorizase, la política monetaria fue muy laxa, lo que llevó al tipo de cambio nominal a depreciarse con rapidez. Esto, a su vez, reforzó el incremento de la inflación.

Tipo de cambio nominal y real en 1977: Este gráfico ilustra el cociente de precios, el tipo de cambio nominal y el tipo de cambio real de España entre 1970 y 2000. El eje vertical representa valores relativos, mientras que el eje horizontal representa los años. Las tres medidas empiezan en 1 en 1970. El cociente de precios sube de forma constante durante todo el periodo. El tipo de cambio nominal sigue un patrón similar, con una depreciación acorde con el aumento del cociente de precios. El tipo de cambio real sigue relativamente estable, con algunas fluctuaciones.
Pantalla completa
https://books.core-econ.org/the-economy/macroeconomics/es/07-macroeconomic-policy-global-economy-03-flexible-exchange-rate-regime.html#figura-7-10f

Tipo de cambio nominal y real en 1977

Figura 7.10f

Inflación elevada y respuesta política de España: Este diagrama contiene dos gráficos. El gráfico superior muestra las tasas de inflación de España y de Alemania Occidental entre 1970 y 2000. El eje vertical representa la tasa de inflación, en un intervalo que va del 0 % al 25 %, mientras que el eje horizontal representa los años de 1970 a 2000. Hay dos líneas: una para España y una para Alemania. En 1970, la tasa de inflación de España fue parecida a la de Alemania, en torno a un 5 %. Poco después, la tasa de inflación de España subió considerablemente, llegando al 25 % a finales de los años setenta. Entonces comenzó un descenso gradual a lo largo de las siguientes décadas, si bien siguió siendo bastante más alta que la tasa de inflación de Alemania durante la mayor parte del periodo. A finales de los ochenta, la tasa de inflación de España convergió con la de Alemania. Esta siguió siendo relativamente estable durante todo el periodo, fluctuando en torno a un 5 % en los setenta y primeros ochenta, antes de bajar y fluctuar por debajo de un 5 % después de mediados de los ochenta. El gráfico inferior ilustra el cociente de precios, el tipo de cambio nominal y el tipo de cambio real de España entre 1970 y 2000. El eje vertical representa valores relativos, mientras que el eje horizontal representa los años. Las tres medidas empiezan en 1 en 1970. El cociente de precios sube de forma constante durante todo el periodo. El tipo de cambio nominal sigue un patrón similar, con una depreciación acorde con el aumento del cociente de precios. El tipo de cambio real sigue relativamente estable, con algunas fluctuaciones.
Pantalla completa
https://books.core-econ.org/the-economy/macroeconomics/es/07-macroeconomic-policy-global-economy-03-flexible-exchange-rate-regime.html#figura-7-10g

Inflación elevada y respuesta política de España

Figura 7.10g

La revalorización real amortiguó la demanda agregada: Este diagrama contiene dos gráficos. El gráfico superior muestra las tasas de inflación de España y de Alemania Occidental entre 1970 y 2000. El eje vertical representa la tasa de inflación, en un intervalo que va del 0 % al 25 %, mientras que el eje horizontal representa los años de 1970 a 2000. Hay dos líneas: una para España y una para Alemania. En 1970, la tasa de inflación de España fue parecida a la de Alemania, en torno a un 5 %. Poco después, la tasa de inflación de España subió considerablemente, llegando al 25 % a finales de los años setenta. Entonces comenzó un descenso gradual a lo largo de las siguientes décadas, si bien siguió siendo bastante más alta que la tasa de inflación de Alemania durante la mayor parte del periodo. A finales de los ochenta, la tasa de inflación de España convergió con la de Alemania. Esta siguió siendo relativamente estable durante todo el periodo, fluctuando en torno a un 5 % en los setenta y primeros ochenta, antes de bajar y fluctuar por debajo de un 5 % después de mediados de los ochenta. El gráfico inferior ilustra el cociente de precios, el tipo de cambio nominal y el tipo de cambio real de España entre 1970 y 2000. El eje vertical representa valores relativos, mientras que el eje horizontal representa los años. Las tres medidas empiezan en 1 en 1970. El cociente de precios sube de forma constante durante todo el periodo. El tipo de cambio nominal sigue un patrón similar, con una depreciación acorde con el aumento del cociente de precios. El tipo de cambio real sigue relativamente estable, con algunas fluctuaciones.
Pantalla completa
https://books.core-econ.org/the-economy/macroeconomics/es/07-macroeconomic-policy-global-economy-03-flexible-exchange-rate-regime.html#figura-7-10h

La revalorización real amortiguó la demanda agregada

Figura 7.10h

El tipo de cambio nominal y la inflación en España y Alemania en los noventa: Este diagrama contiene dos gráficos. El gráfico superior ilustra el cociente de precios, el tipo de cambio nominal y el tipo de cambio real de España entre 1970 y 2000. El eje vertical representa valores relativos, mientras que el eje horizontal representa los años. Las tres medidas empiezan en 1 en 1970. El cociente de precios sube de forma constante durante todo el periodo. El tipo de cambio nominal sigue un patrón similar, con una depreciación acorde con el aumento del cociente de precios. El tipo de cambio real sigue relativamente estable, con algunas fluctuaciones. El gráfico inferior muestra las tasas de inflación de España y de Alemania Occidental entre 1970 y 2000. El eje vertical representa la tasa de inflación, en un intervalo que va del 0 % al 25 %, mientras que el eje horizontal representa los años de 1970 a 2000. Hay dos líneas: una para España y una para Alemania. En 1970, la tasa de inflación de España fue parecida a la de Alemania, en torno a un 5 %. Poco después, la tasa de inflación de España subió considerablemente, llegando al 25 % a finales de los años setenta. Entonces comenzó un descenso gradual a lo largo de las siguientes décadas, si bien siguió siendo bastante más alta que la tasa de inflación de Alemania durante la mayor parte del periodo. A finales de los ochenta, la tasa de inflación de España convergió con la de Alemania. Esta siguió siendo relativamente estable durante todo el periodo, fluctuando en torno a un 5 % en los setenta y primeros ochenta, antes de bajar y fluctuar por debajo de un 5 % después de mediados de los ochenta.
Pantalla completa
https://books.core-econ.org/the-economy/macroeconomics/es/07-macroeconomic-policy-global-economy-03-flexible-exchange-rate-regime.html#figura-7-10i

El tipo de cambio nominal y la inflación en España y Alemania en los noventa

En los cinco últimos años recogidos en la figura, el tipo de cambio peseta–marco podía ajustarse, pero España «seguía la senda» del marco: a efectos prácticos, un ensayo de la adopción de un tipo de cambio fijo.

Pregunta 7.8 Elige las respuestas que sean correctas

Lee los siguientes enunciados sobre la figura 7.10 y elige los que sean correctos.

  • La independencia del banco central puede explicar en parte la diferente evolución de la inflación en España y Alemania durante los choques por el precio del petróleo en los setenta.
  • Entre 1970 y 1988, el tipo de cambio real entre la peseta y el marco varió en mayor medida que el tipo de cambio nominal.
  • Entre 1970 y 1988, la tasa media de depreciación fue próxima a la brecha media entre las tasas de inflación de España y de Alemania.
  • Después de endurecer la política monetaria a finales de los setenta, la inflación española convergió rápidamente con la de Alemania.
  • El banco central de España estaba controlado por el gobierno y permitió que la inflación subiese. El banco central de Alemania funcionaba con independencia del gobierno y tenía el compromiso de cumplir un objetivo de inflación, por lo que tomó medidas para mantener baja la inflación.
  • El tipo de cambio nominal se depreció en una cantidad parecida al aumento del cociente de precios. Estos efectos compensadores implicaron que el tipo de cambio real varió menos que el tipo nominal.
  • La tasa media de depreciación, \(\delta\), fue del 5,5 %, mientras que la brecha media entre las tasas de inflación durante este periodo fue del 6,2 %.
  • La inflación española convergió con la alemana solo durante los noventa, ya que España se preparaba para adoptar un régimen de tipo de cambio fijo.

Ampliación 7.3 Tasa de variación de la competitividad

En la parte principal de esta sección, utilizamos una aproximación de la tasa de variación del tipo de cambio real (o, lo que es lo mismo, la competitividad), que tendría que ser del 7,84 %, y no del 8 %, para que la competitividad no variase. Esta ampliación explica cómo se obtiene esa cifra. Vamos a demostrar un método general para determinar la tasa de variación proporcional de un producto de dos variables y de una fracción de dos variables (sin utilizar análisis matemático), y entonces lo aplicaremos a la competitividad.

Antes de seguir leyendo, deberías haberte familiarizado con la ampliación 6.9, que sigue el mismo planteamiento para hallar la tasa de rendimiento (rentabilidad) real de una inversión en función de la tasa nominal y la inflación.

No olvides que, como vimos en la ampliación 6.9, si una cantidad \(X\) se incrementa de \(X_0\) a \(X_1\) durante un periodo de tiempo, su tasa de incremento proporcional (lo que aumenta en proporción al valor inicial), \(g_X\), satisface esta ecuación:

\[1+g_X = \frac{X_1}{X_0}\]

También nos referimos a \(g_X\) como tasa de crecimiento de \(X\). Esta fórmula aparece a menudo en economía.

La hemos utilizado para determinar la tasa de rendimiento real cuando \(X_0\) era el valor de una inversión inicial en términos nominales. Por lo tanto, lo que le importa a un inversor es lo que se incrementa \(X/P\), que es el valor real de su dinero, donde el nivel de los precios, \(P\), también varía a lo largo del periodo como resultado de la inflación. Si la inflación es positiva, la tasa de rendimiento real, \(\text{ROR}_r\), satisface esta condición:

\[1+\text{ROR}_r = \frac{\frac{X_1}{P_1}}{\frac{X_0}{P_0}}\]

Reordenando la fracción de la derecha, la expresamos en función de la tasa de incremento de \(X\) y la de \(P\).

Cálculo de las tasas de crecimiento

Podemos usar ese método para hallar la tasa de incremento de cualquier fracción, \(A/B\), o de cualquier producto, \(AB\). Supón que las tasas de crecimiento de las cantidades \(A\) y \(B\) son \(g_A\) y \(g_B\).

Si \(C = A/B\), la tasa de crecimiento de \(C\) satisface:

\[1+g_c = \frac{\frac{A_1}{B_1}}{\frac{A_0}{B_0}} = \frac{\frac{A_1}{A_0}}{\frac{B_1}{B_0}}\]

y como \(1+g_A = \frac{A_1}{A_0}\),

\[\Rightarrow 1+g_c = \frac{1+g_A}{1+g_B}\]

Si \(D = AB\), la tasa de crecimiento de \(D\) satisface:

\[\begin{align*} 1+g_D &= \frac{A_1B_1}{A_0B_0} = \frac{A_1}{A_0} \times \frac{B_1}{B_0} \\ \Rightarrow 1+g_D &= (1+g_A)(1+g_B) \end{align*}\]

Aproximaciones

Con frecuencia utilizamos aproximaciones para estas relaciones entre las tasas de crecimiento, que obtenemos con el argumento de que, si no son demasiado grandes, el producto de dos tasas de crecimiento será muy pequeño (por ejemplo, 5,0 % × 4,0 % = 0,05 × 0,04 = 0,002 = 0,2 %).

A partir de la ecuación de \(g_C\), si multiplicamos ambos miembros por (\(1 + g_B\)), quitamos los paréntesis multiplicando y reordenamos, obtenemos:

\[\begin{align*} g_C &= g_A – g_B – g_C g_B \\ \Rightarrow g_C &\approx g_A – g_B \end{align*}\]

Expresado en palabras, hemos mostrado que (aproximadamente):

La tasa de crecimiento de A dividida entre B es la tasa de crecimiento de A menos la tasa de crecimiento de B.

De igual modo, a partir de la ecuación de \(g_D\), si quitamos los paréntesis multiplicando y reorganizamos, obtenemos:

\[\begin{align*} g_D &= g_A + g_B + g_A g_B \\ \Rightarrow g_D &\approx g_A + g_B \end{align*}\]

Expresado en palabras, hemos mostrado que (aproximadamente):

La tasa de crecimiento de \(A\) por la tasa de crecimiento de \(B\) es la tasa de crecimiento de \(A\) más la tasa de crecimiento de \(B\).

Tasa de variación del tipo de cambio real

El tipo de cambio real (la competitividad) se define como:

\[c = \frac{e \times P^*}{P}\]

Ahora podemos aplicar las dos aproximaciones anteriores para determinar la tasa de variación de \(c\) en función de las tasas de variación de \(e\), \(P\) y \(P^*\). Utilizaremos la notación \(g_c\) para la tasa de incremento de la competitividad. Como en la sección principal, la tasa de incremento del tipo de cambio nominal, \(e\), es la tasa de depreciación, \(\delta\), mientras que los niveles de precios en el extranjero y en el país propio, \(P^*\) y \(P\), crecen a las tasas de inflación, \(\pi^*\) y \(\pi\), respectivamente.

Aplicando el resultado como un producto, la tasa de incremento proporcional del numerador, \(e \times P^*\), es aproximadamente \(\delta + \pi^*\). Entonces, aplicando el resultado como una fracción, la tasa de variación proporcional de \(c\) viene dada por:

\[g_C \approx \delta + \pi^* - \pi\]

Esta es la aproximación que mencionamos en la parte principal de la sección. Es tan directa como escribir la ecuación exacta de \(g_c\). Aplicando juntas las fórmulas exactas derivadas más arriba para \(AB\) y \(A/B\), obtenemos:

\[1+ g_C = \frac{(1+\delta)(1+\pi^*)}{(1+\pi)}\]

Un ejemplo

Supón que la inflación en el extranjero está en una tasa del 2 %, la nacional se ha estabilizado en el 10 % y el tipo de cambio nominal se está depreciando con una tasa del 5 %. Entonces, la tasa de variación de la competitividad es aproximadamente 5 % + 2 % − 10 % = −3 %. La competitividad disminuye a razón de un 3 %, porque la inflación es más alta que la tasa de depreciación. Para que la competitividad se mantuviera constante con este nivel de inflación, la tasa de depreciación tendría que aumentar hasta el 8 %.

En este ejemplo, la aproximación se queda muy cerca. Si en su lugar utilizamos la ecuación exacta, podemos ver que con una tasa de depreciación del 5 % la tasa de variación de la competitividad en realidad es de −2,64 % y no de −3 %. Y, si la tasa de depreciación fuera del 8 %, la competitividad no sería constante exactamente, sino que se incrementaría con lentitud, a un ritmo del 0,15 %.

Sin embargo, cuando las tasas de crecimiento se hacen más grandes, como sucede por ejemplo en el caso de las tasas de inflación y depreciación de Argentina, las aproximaciones son mucho menos precisas.

Ejercicio A7.1 Precisión de las aproximaciones

Supón que la tasa de inflación en el extranjero es del 2 % y que el tipo de cambio nominal se deprecia con una tasa del 5 %. Utiliza Excel u otro programa estadístico para resolver lo siguiente:

  1. Calcula la tasa de variación de la competitividad utilizando la fórmula de aproximación para tasas de inflación del 5, 10, 15, …, 100 %. Para cada una de estas tasas de inflación, ¿cuál tendría que ser la tasa de depreciación para que la competitividad se mantuviese constante?
  2. Utiliza la ecuación no aproximada para calcular la tasa de variación de la competitividad para cada inflación de la pregunta 1. Para las tasas de depreciación que has calculado en la pregunta 1, ¿cuánto se ha acercado a mantenerse constante la competitividad?
  3. Comenta la manera en que cambian las respuestas a la pregunta 2 a medida que aumenta la tasa de inflación.