Unidad 7 Política macroeconómica en la economía global
7.6 Regímenes de tipos de cambio fijos y flexibles en la práctica en todo el mundo
Si deseas conocer las recomendaciones que el Fondo Monetario Internacional ofrece a los países sobre qué tipo de cambio elegir, lee «Choosing an Exchange Rate Regime».
Nuestros tres regímenes de referencia nos ayudan a entender la gran diversidad de regímenes de tipos de cambio que observamos en la realidad. Podemos compararlos tanto por el grado de «fijeza» de los tipos de cambio como por los resultados que generan desde el punto de vista de la inflación y la depreciación.
«Dolarización» y «euroización»
Los ocho países son Ecuador, El Salvador, Micronesia, Islas Marshall, Palau, Panamá, Timor Oriental y Zimbabue.
Siendo candidato a presidente de Argentina, Javier Milei (sección 7.1) propuso «dolarizar» formalmente la economía argentina eliminando la moneda nacional, el peso, y sustituyéndola por el dólar estadounidense. Si llegara a ponerse en práctica la dolarización, Argentina se uniría a un grupo reducido de ocho países que han adoptado legalmente el dólar estadounidense como su moneda. En un caso parecido, hay cuatro países europeos muy pequeños que oficialmente no son miembros de la zona euro, pero que no tienen una moneda propia y simplemente usan el euro: Andorra, Mónaco, San Marino y Ciudad del Vaticano.
La única diferencia sustancial es que la decisión de incorporarse a la zona euro forma parte de un tratado sujeto a negociación y se dice que es «irrevocable». No sucede igual en una economía dolarizada, ya que el gobierno podría, en principio, introducir una nueva moneda nacional en cualquier momento.
¿En qué se diferencia una economía «dolarizada» o «euroizada» de una que pertenece a una zona monetaria común? Con respecto a la política monetaria, la respuesta es que en casi nada. Es cierto que, en la eurozona, cada banco central nacional tiene voz y voto en las decisiones colectivas del BCE, mientras que una economía dolarizada o euroizada se tiene que limitar a aceptar la política monetaria definida por Estados Unidos o la zona euro. A la hora de la verdad, sin embargo, un país pequeño de la eurozona tiene muy poca influencia en las decisiones del BCE.
Regímenes de tipos de cambio fijos en la práctica
Un importante ejemplo histórico de regímenes con esas características fue el acuerdo de Bretton Woods en las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial, por el que numerosos países acordaron mantener un tipo de cambio fijo con el dólar estadounidense, a veces durante decenios cada vez.
Una zona monetaria común es el caso más extremo de tipo de cambio fijo. En la mayoría de los regímenes de tipos de cambio fijos, según la definición convencional, cada país sigue teniendo su propia moneda, pero mantienen tipos de cambio fijos frente a una o, a veces, varias monedas. Esta categoría engloba a una proporción mucho mayor de la población mundial.
Normalmente solo nos referiríamos a un tipo de cambio «fijo» como tal si el gobierno y el banco central se hubieran comprometido a mantener (y realmente mantuvieran) un tipo de cambio nominal que fuese totalmente fijo o que fluctuase solo en cantidades muy pequeñas.
Dentro de una zona monetaria común, dolarizada o euroizada, debe ocurrir que todos los países individualmente renuncien por completo a toda autonomía en materia de política monetaria. La potestad de establecer el tipo de interés oficial se cede al banco central (ya sea el BCE o la Reserva Federal), que controla la política monetaria de la moneda compartida. Lo mismo es aplicable a un país que aún conserve su moneda propia y a un banco central que la controle, pero fije su tipo de cambio. Un buen ejemplo es Dinamarca, que tiene un tipo de cambio fijo con el euro.
La única diferencia real existente en un régimen de tipo de cambio verdaderamente fijo y una moneda común es que, en tanto en cuanto exista una moneda aparte, siempre cabe la posibilidad de que deje de ser fijo. En la ampliación de la sección 7.10 se muestra que esta diferencia puede conllevar implicaciones bastante importantes.
Ejemplo: la zona euro es (mucho) más grande de lo que pensabas
Pese a que la zona euro es la zona monetaria común más importante del mundo, no es la única.
En sentido estricto, hay dos monedas (el franco CFA de África Occidental y el franco CFA de África Central), pero en la práctica son intercambiables.
Otra importante zona monetaria común, bastante más antigua, es la formada por 14 países africanos, que suman una población conjunta de más de 200 millones de habitantes y que usan la misma moneda, el franco CFA.
Antes de eso, durante décadas (entre 1948 y 1994), el franco CFA tuvo un cambio fijo frente al franco francés e incluso hoy el valor del franco CFA está garantizado de hecho por el ministerio de finanzas de Francia. La razón de que sea así se encuentra en la historia de los países que usan el franco CFA y que, en su mayoría, habían sido colonias francesas.
Sin embargo, aunque el franco CFA circula oficialmente como moneda por derecho propio, en la práctica su tipo de cambio con el euro ha estado fijo en exactamente 1 euro = 655,957 francos CFA desde que comenzó la zona euro.
El resultado es que la zona CFA está euroizada en realidad. Y, si bien no forma parte oficialmente de la unión monetaria, es el BCE quien determina su política monetaria.
Por lo tanto, la zona euro contiene de hecho 14 países y unos 200 millones de habitantes más de los que pensabas. Sin embargo, a diferencia de los miembros de la eurozona, estos otros países no tienen ninguna influencia en la política monetaria del BCE.
La figura 7.14 ilustra la particularidad de que, cuando los tipos de cambio fijos son realmente fijos, como ha sucedido con el franco CFA, la inflación resultante ha estado, en efecto, cerca de la que sería de esperar en una zona monetaria común. En el gráfico, se compara la tasa de inflación según el IPC de Senegal (uno de los países miembro de la moneda común CFA) con la de Francia, su antigua potencia colonial, desde el comienzo de la zona euro en 1999.
Figura 7.14 Tasa de inflación según el IPC en Senegal y en Francia (1999–2022).
Senegal sigue siendo un país muy pobre, con un PIB per cápita (a la paridad del poder adquisitivo) que apenas supera los 4000 dólares, frente a los casi 60 000 dólares de Francia. Su economía y sus consumidores siguen dependiendo mucho de la producción agrícola local. Por esta razón, no resulta sorprendente que su inflación según el IPC sea claramente más volátil que la de Francia. Sin embargo, desde 1999 el promedio de su tasa de inflación se ha situado justo por debajo del 2 %, así pues está más cerca del objetivo de inflación del BCE que el promedio francés, del 1,6 %. Sin embargo, se trata de cifras notablemente parecidas.
Si retrocedemos más en el tiempo, al periodo entre 1963 y 1993, cuando el franco CFA mantuvo un tipo de cambio fijo con el franco francés, no con el euro, podemos sacar otra conclusión evidente. Ese fue un periodo en el que la inflación francesa fue más alta, con un promedio anual del 7 %. ¿Y qué tasa de inflación tuvo Senegal durante el mismo periodo? Muy similar, un 6,2 %.
Régimen de tipos de cambio «dirigidos», «objetivo» y «sombra»
Numerosos y variados países intentan, con mayor o menor grado de éxito, limitar las variaciones de los tipos de cambio. Esos regímenes cambiarios reciben diferentes nombres, pero tienen características similares.
En la figura 7.10 analizamos un ejemplo. En los cinco años que precedieron a la incorporación al euro, España y algunos otros países europeos (incluido Reino Unido), siguieron un régimen «sombra» (u «objetivo»), llamado mecanismo de tipos de cambio o MTC, por el que intentaron mantener los tipos de cambio con respecto al marco alemán dentro de un margen relativamente estrecho. En el caso de España, como muestra la figura 7.10, el mecanismo sirvió de hecho como ensayo para la adopción del euro.
Gracias a tener la opción de dejar fluctuar el tipo de cambio, esos países retienen, cuando menos, algo de autonomía en materia de política monetaria.
Pensemos en un país que tiene fijo su tipo de cambio con el dólar desde hace muchos años y que Estados Unidos es uno de sus principales mercados para la exportación. Supongamos que la inflación en el país ha sido más alta que en Estados Unidos durante ese periodo, lo que ha causado una pérdida progresiva de competitividad para los productores nacionales. Ante el cierre de fábricas y el aumento del desempleo, el gobierno del país decide que un tipo de cambio más competitivo resultaría de ayuda. Para lograrlo con rapidez, puede recuperar el control temporal de su política monetaria y permitir que el tipo de cambio se deprecie. Entonces puede fijarlo en un nivel «más competitivo» frente al dólar. Esta maniobra solo tendrá éxito si el gobierno aborda la raíz de su problema de inflación (y de competitividad).
También existen situaciones en las que un país desea gestionar su tipo de cambio con el fin de impedir que se revalorice el tipo de cambio nominal. Un ejemplo importante de país con regulación del tipo de cambio es China. Entre 1994 y 2005, la moneda china, el renminbi, tuvo un cambio fijo frente a una cesta de monedas dominada por el dólar estadounidense. De haber sido flexible el cambio del renminbi, la opinión generalizada es que se habría revalorizado frente al dólar. La razón era que China se había convertido en el origen principal de las importaciones estadounidenses durante ese periodo. El gobierno chino trató de impedir que el renminbi se revalorizase con respecto al dólar estadounidense a fin de estimular aún más sus exportaciones, especialmente en el sector manufacturero, e impulsar el crecimiento económico a largo plazo. Desde 2005, el régimen cambiario ha aumentado en flexibilidad, pero sigue estando dirigido con meticulosidad.
Pregunta 7.14 Elige las respuestas que sean correctas
Lee los siguientes enunciados y elige los que sean correctos.
- Mónaco es un ejemplo de país euroizado, es decir, que ha adoptado el euro. No ha adoptado el dólar estadounidense.
- El franco CFA se mantiene constante frente al euro en un cambio de 1 euro = 655,957 francos CFA.
- El tipo de cambio del renminbi chino con el dólar estadounidense no es totalmente flexible ni se mantiene totalmente fijo. Es un ejemplo de un tipo de cambio dirigido.
- Eso es cierto desde la introducción del euro y también antes, cuando el franco CFA mantuvo un tipo de cambio fijo y constante con el franco francés.
Regímenes cambiarios en todo el mundo
La figura 7.15 resume la gran variedad de regímenes cambiarios que hay en todo el mundo por medio de gráficos de sectores que muestran el porcentaje de la población mundial que vive en los diferentes regímenes.
Los gráficos de sectores dividen el mundo usando dos enfoques distintos. El primero muestra el porcentaje de población según la clasificación del FMI del régimen cambiario del país de residencia. El segundo enfoque se centra en los resultados, a saber, cuánto ha variado (o no) el tipo de cambio con respecto a la referencia del dólar o del euro (dependiendo del que sea más relevante para cada país) en el periodo 2017–2022.
Los sectores del gráfico aparecen ordenados de menor a mayor independencia de la política monetaria nacional en el sentido de las agujas del reloj, empezando con el caso de referencia de los miembros de una unión monetaria, que no tienen ningún control sobre la política monetaria.
Las principales ideas que se pueden extraer de la figura 7.15 son las siguientes:
- Aproximadamente la mitad de la población mundial vive en países con tipos de cambio que son fijos (a veces de modo irrevocable) o están sistemáticamente dirigidos.
- Las consecuencias de esos controles implican que menos de la mitad de la población mundial vive en países en los que, en el periodo 2017–2022, el tipo de cambio varió menos del 1 % anual frente al dólar o al euro.
- Los países de este grupo renunciaron por completo al control nacional de la política monetaria (como en la zona del euro) o lo restringieron mucho.
- El resto de la población mundial vive en países con un tipo de cambio flexible. Aun así, dentro de este grupo hay contrastes importantes.
- Solo una cuarta parte de la población mundial vive actualmente en países en los que la política monetaria sea más o menos como el modelo de una economía FlexIT que planteamos en la unidad 5. En este grupo de países, un banco central independiente persigue sistemáticamente (y con bastante éxito) un objetivo de inflación estable, y las variaciones del tipo de cambio aumentan en gran medida el poder de la política monetaria.
- Para algo menos de la cuarta parte de la población, el control nacional sobre la política monetaria (y la flexibilidad cambiaria que conlleva) se ha relacionado en muchos casos con un comportamiento macroeconómico deficiente. En estos países, el tipo de cambio suele ser volátil y, al mismo tiempo, presenta una tendencia acusada a que se combinen depreciación rápida e inflación alta.
Ejercicio 7.3 Regímenes cambiarios
Elige un país que no se haya mencionado en la sección 7.6 y averigua cuál es su régimen de tipo de cambio (por ejemplo, investiga en el sitio web de su banco central). A continuación, busca un ejemplo de una medida que haya adoptado (por ejemplo, en respuesta a un choque macroeconómico) y que demuestre su compromiso con ese régimen.
