Unidad 9 Desarrollo desigual a escala planetaria
9.7 Instituciones (reglas de juego) y convergencia
- institución
- Una institución es un conjunto de leyes y de normas informales que regulan interacciones sociales entre las personas y entre las personas y la biosfera; a veces también se conoce como reglas de juego.
Las investigaciones realizadas a lo largo de las últimas décadas revelan que la calidad de las instituciones es importante para el crecimiento. Las instituciones son las reglas de juego que rigen la interacción entre los hogares, las empresas y los gobiernos. Más en concreto, son los conjuntos diversos de leyes y prácticas sociales que regulan la producción y la distribución. En la unidad 1 del volumen de microeconomía definimos el capitalismo como un sistema económico que combina tres instituciones: los mercados, las empresas y la propiedad privada. Cuando las instituciones funcionan mal, los beneficios esperados de la inversión en capital productivo son bajos e impredecibles, y la economía se queda atrapada en un nivel bajo de capital por trabajador y un bajo nivel de vida. No es capaz de aprovechar las tecnologías que se emplean en otras partes del mundo.
La transición postsoviética hacia nuevas instituciones económicas
En un libro titulado The Coming Russian Boom: A Guide to New Markets and Politics y publicado en 1996, los economistas Richard Layard y John Parker anuncian: «Rusia es ahora una economía de mercado […] Por tanto, se dan las condiciones para que experimente un periodo de fuerte crecimiento económico […] Prevemos que la producción rusa crecerá al menos un 5 por ciento anual en el futuro más inmediato. Tal vez suene optimista a quienes solo ven mafia y caos, pero es algo común a todos los países que se han estabilizado tras un gran periodo de reformas económicas».
La impactante caída del sistema económico planificado de la Unión Soviética y Europa del Este a finales de la década de 1980 brindó la oportunidad de conocer qué peso tienen las instituciones para el crecimiento económico. En aquel momento existía la creencia generalizada de que enseguida surgiría una economía capitalista próspera si se introducían reformas rápidas para cambiar las reglas de juego, lo que a menudo se denominó «terapia de choque». Quienes abogaban por una terapia de choque temían que se malograra el camino hacia una economía de mercado con un buen funcionamiento debido a «una deriva hacia el populismo, el caos macroeconómico y el hundimiento definitivo de las iniciativas reformadoras»,1 pero subestimaron las dificultades inherentes a la creación de las instituciones de una economía capitalista.
La figura 1.19 del volumen de microeconomía muestra que la producción per cápita sufrió una caída brusca durante los cinco primeros años de transición en todas las antiguas economías planificadas, y que la Federación Rusa tardó una década y media en volver a recuperar los niveles previos. Los únicos países que restablecieron los niveles de PIB anteriores a la transición en menos de una década fueron Polonia, República Checa, Rumanía, Hungría y Eslovenia.
Para profundizar en el tema de las instituciones y el crecimiento económico, lee las secciones 1.10 y 1.12 de La economía 2.0: microeconomía.
Las instituciones de una economía planificada diferían por completo de las de una economía capitalista: los administradores públicos decidían la asignación centralizada de recursos a empresas que en su mayoría eran estatales. La planificación dictaminaba el nivel de especialización y la división del trabajo (incluso en el comercio exterior), la escala de producción y qué se producía. Apenas existían la propiedad privada, los mercados y las empresas capitalistas (donde propietarios privados emplean a trabajadores con la intención de obtener beneficios). Las tiendas y restaurantes tenían una oferta limitada y los precios controlados. En una economía capitalista, el Estado es clave para instaurar y hacer valer las leyes sobre:
- propiedad privada (incluyendo contratos, quiebras y la propiedad intelectual);
- mercados (políticas de competencia y regulación);
- empresas (a través de la legislación laboral, la responsabilidad limitada y la salud y la seguridad en el trabajo y en los productos).
El Estado complementa las instituciones del capitalismo, mientras que es la institución que define el sistema en una economía planificada.
Ejercicio 9.9 La regla del 70 y el crecimiento económico de Rusia
En 1996, los economistas Richard Layard y John Parker pronosticaron que la producción de Rusia tendría un crecimiento anual de al menos un 5 %.
- Basándote en esta predicción de la tasa de crecimiento, usa la regla del 70 para calcular cuándo se habría duplicado el PIB de Rusia.
- Descarga los datos del PIB de Rusia de Our World in Data y utiliza esa información para medir la precisión de aquella previsión. Comenta algunas de las razones por las que fue (o no fue) una previsión precisa haciendo referencia a los acontecimientos y políticas que vivió Rusia desde 1996.
Comparativa entre economías planificadas y economías de mercado
El experimento a gran escala con una economía planificada comenzó en 1928 con la introducción del primer Plan Quinquenal en la Unión Soviética.2 La investigación revela que si comparamos el PIB per cápita de 1988 (justo antes del derrumbe de las economías planificadas) en los países que adoptaron la planificación (o donde se impuso) con el de otros países que partieron del mismo nivel de PIB per cápita (en 1928), surge un patrón llamativo. Los países pobres que en 1928 se convirtieron en economías planificadas tuvieron un PIB per cápita más alto en 1988 que los países igual de pobres que se quedaron con economías de mercado durante ese periodo. En cambio, los países más ricos en 1928 que se convirtieron en economías planificadas tuvieron resultados peores que los que siguieron siendo economías de mercado a lo largo del periodo hasta 1988.
Los resultados indican que el sistema económico planificado fue beneficioso para los países que aún no habían atravesado una fase de crecimiento en forma de palo de hockey. Bajo la planificación comunista, el Estado movilizó recursos para invertir en electrificación y escolarización. Este resultado recuerda a la capacidad del Estado para superar las barreras al desarrollo (infraestructuras y educación) que expusimos en la sección anterior.
Sin embargo, en los países que ya estaban industrializados en 1928, el cambio de una economía capitalista a una planificada eliminó el incentivo para adoptar tecnologías más productivas. En una economía capitalista, el incentivo proviene de las expectativas de obtener rentas de innovación si adoptas antes que nadie métodos nuevos de producción o si eres «el primero en comercializar» productos novedosos. También pesa mucho la amenaza del fracaso empresarial si no se innova. Ninguno de estos dos incentivos existe con la planificación, y el retraso en relación con los países occidentales que ese sistema implicó para el nivel de vida acabó tumbando los regímenes comunistas. La población de las regiones fronterizas de Alemania Oriental podía ver la televisión de Alemania Occidental, y el vehículo Trabant de Alemania del Este era mucho peor comparado con los Volkswagen, Audi y BMW de Alemania del Oeste.
Izquierda: Vehículo Trabant 601 S sujeto a las especificaciones de la República Democrática Alemana. Derecha: Volkswagen Polo C Formel E 1.3 de 1986.
El derrumbe de las economías planificadas nos enseña que la eliminación de un conjunto de instituciones (planificación) y la aceptación de otro (propiedad privada, mercados y empresas capitalistas) no produce de inmediato una economía capitalista con un buen funcionamiento. Si nos remontamos más atrás en la historia económica encontramos lecciones adicionales sobre las instituciones y el crecimiento.
Signos de que instituciones de más calidad conducen a un mayor crecimiento
En 2024 se concedió el Premio Nobel de Economía a Daron Acemoglu, Simon Johnson y James Robinson, un trío de economistas que abrieron caminos nuevos aportando pruebas empíricas creíbles de que unas instituciones de mejor calidad generan un crecimiento más sólido. Tal vez parezca una afirmación obvia, ya que observamos instituciones con un funcionamiento mejor en los países más ricos. El desafío empírico consiste en considerar la posible secuencia causal que va en la dirección opuesta, esto es, la que permite a los países ricos implantar y mantener instituciones de más calidad.
Su método para establecer una conexión causal entre las instituciones vigentes y los niveles de vida actuales es ingenioso: debían hallar una variable que fuera causal para la determinación de la calidad de las primeras instituciones, pero que no tuviera un efecto directo en los niveles de vida actuales. La selección de un subconjunto de países del mundo que habían sido colonizados les permitió encontrar una relación causal sirviéndose de cómo variaba la probabilidad de que los colonizadores europeos murieran por enfermedades locales en cada territorio. La hipótesis es que, allí donde el contexto epidemiológico era favorable para los asentamientos europeos, se crearon las llamadas colonias de poblamiento. Los colonos replicaron las instituciones de su país de origen, asociadas a derechos de propiedad seguros y un desarrollo capitalista exitoso. (En la sección 9.9 veremos que, en el caso de Botsuana, las instituciones de buena calidad no siempre son las europeas). La persistencia de estas instituciones excelentes se refleja en los altos niveles actuales de calidad institucional. En cambio, en lugares donde el contexto epidemiológico entrañaba peligros para los asentamientos europeos debido a la malaria o la fiebre amarilla, se crearon las denominadas colonias extractivas con el objetivo principal de transferir sus recursos a la potencia colonial.
Australia es un ejemplo clásico de colonia de poblamiento donde las instituciones fueron primordiales para implantar el Estado de derecho: muchos de los primeros residentes blancos eran presos convictos procedentes de Inglaterra enviados allí para cumplir sus condenas. Tenía un clima propicio para el asentamiento europeo, y las instituciones europeas fueron duraderas. El Congo Belga es una colonia extractiva clásica dotada de valiosos recursos, como el caucho y el marfil, pero con una carga elevada de morbilidad. Los colonizadores no tuvieron incentivos para invertir en la creación de instituciones de alta calidad porque no querían afincarse allí.
Figura 9.15 Relación causal entre calidad de instituciones y crecimiento económico.
Lee el artículo «Colonial persistence» de James Fenske, Bishnupriya Gupta y Anwesh Mukhopadhyay para acceder a una revisión exhaustiva hecha en 2025 del gran número de estudios sobre la persistencia de las instituciones y su incidencia en el crecimiento a que dio lugar el artículo de 2001 de Acemoglu, Johnson y Robinson.
Para completar su argumentación, Acemoglu, Johnson y Robinson señalan que el contexto epidemiológico en el momento del poblamiento potencial no guarda relación con el nivel de vida actual porque, por un lado, la población indígena es bastante inmune a las enfermedades que mataban a los europeos y, por otro, estas enfermedades ya no causan gran mortandad. Demostrar esto es relevante porque implica que lo que importa es el efecto persistente de las buenas o las malas instituciones sobre el crecimiento mucho después de la colonización, y no el estado actual del contexto epidemiológico.
Para consultar otra aplicación de este método para establecer relaciones causales, lee el recuadro «Cómo aprenden los economistas de los hechos» de la sección 14.7 de La economía 1.0.
Estos autores han calculado que los efectos de las instituciones son de gran magnitud: sus resultados indican que la mejora de las instituciones en Nigeria hasta situarlas al nivel de las de Chile multiplicaría por siete la renta per cápita de Nigeria a largo plazo. Esto representa más del 60 % de la brecha que existe entre estos dos países.
La figura 9.16 ofrece datos que apuntan a que la relación entre la calidad institucional actual (medida con un promedio de indicadores del Estado de derecho, calidad burocrática y protección frente a la corrupción) y el PIB per cápita es similar en países que no fueron colonizados por los europeos. Sus estimaciones sugieren que entre el 50 % y el 70 % de las diferencias en cuanto a niveles del PIB per cápita actual se deben a la calidad de las instituciones de un país. El conjunto de pruebas acumuladas a partir de estudios efectuados durante los 25 años transcurridos desde la publicación del artículo de Acemoglu, Johnson y Robinson en 2001 respalda la conclusión de que la calidad institucional es relevante para el crecimiento a largo plazo.
Figura 9.16 Nivel de vida y calidad institucional en la actualidad. Este gráfico de dispersión diferencia entre países que son excolonias europeas y el resto.
Grupo del Banco Mundial. 2025. World Development Indicators; The PRS Group. 2022. ICRG Risk Ratings.
Las secciones 5.7 y 5.13 del volumen de microeconomía también abordan la relevancia de las instituciones de tenencia de la tierra, así como aquellas que sostienen el cumplimiento de contratos y el acceso asequible a tribunales imparciales.
Hemos aprendido que la calidad de las instituciones de un país es crucial para su desarrollo económico a largo plazo. Algunas de las instituciones más importantes son:
- Instituciones económicas: derechos seguros de propiedad privada, mercados en los que las empresas compiten por la cuota de mercado y donde las empresas en quiebra salen del mercado, y bienes públicos que complementan el crecimiento del sector privado. Todo ello se analiza con más detalle en la sección 1.12 del volumen de microeconomía.
- Instituciones políticas: un sistema jurídico con un buen funcionamiento, estabilidad política y Estado de derecho y, como explicamos en la sección 10.9 de este volumen, competencia política.
- Igualdad de oportunidades en la competencia por alcanzar puestos de liderazgo dentro de las empresas y en la sociedad.
En nuestro vídeo «Economista en acción», Simon Johnson expone cómo influyen las buenas instituciones en el crecimiento económico.
Pregunta 9.4 Elige las respuestas que sean correctas
Basándote en la información que da Simon Johnson en el vídeo «Economista en acción», lee los siguientes enunciados y elige las opciones que sean correctas.
- La mano de obra y las ideas pueden moverse de un país a otro, así que Simon Johnson y sus colaboradores quisieron averiguar por qué sigue habiendo grandes diferencias de renta entre países a pesar de estos desplazamientos.
- Tal como menciona Simon Johnson en el vídeo, una de las hipótesis es que las instituciones pueden deparar crecimiento económico, pero otra hipótesis es que los países más ricos pueden «comprar» instituciones mejores.
- Simon Johnson y sus colaboradores descubrieron que las instituciones pueden explicar entre el 50 % y el 70 % de la variación en cuanto a PIB per cápita en países que fueron colonias.
- La relación que hallaron para las antiguas colonias también se da en países que nunca fueron colonizados por países europeos.
Desde el ámbito de la economía no solo se ha investigado la incidencia de los distintos tipos de colonias (de poblamiento o extractivas) en el crecimiento, sino también el efecto persistente del comercio esclavista. Leonard Wantchekon explica que el comercio atlántico de esclavos enfrentó comunidades costeras con sus vecinas, lo que generó una cultura de desconfianza que duró generaciones y frenó el crecimiento económico en algunas regiones de África.
En nuestro vídeo «Economista en acción», Leonard Wantchekon explica que el comercio de esclavos generó desconfianza y frenó el crecimiento del PIB en África Occidental.
Pregunta 9.5 Elige las respuestas que sean correctas
De acuerdo con la investigación que Leonard Wantchekon explica en el vídeo «Economista en acción»:
- Se hizo creer a las comunidades que para protegerse ellas mismas de la esclavitud debían vender a otros como esclavos, lo que generó una desconfianza que se transmitió de generación en generación (Leonard Wantchekon ofrece algunos ejemplos de expresiones culturales actuales que vinculan el comercio de esclavos con la confianza).
- La distancia a la costa es un instrumento adecuado porque es exógeno: solo influye en la confianza a través de la probabilidad de formar parte de una población esclava.
- Esta relación solo se detecta en África, el continente más afectado por el comercio de esclavos. Esta relación no se da en India ni en otros países asiáticos.
- Leonard Wantchekon descubrió que la participación en el comercio internacional de esclavos podría explicar entre el 16 % y el 25 % de la variación en cuanto a niveles de confianza y desarrollo económico; el resto de la variación podría explicarse a través de factores no históricos.
-
Sachs, Jeffrey. 1990. «What Is to Be Done?». The Economist, 13 de enero. ↩
-
Carlin, W., Schaffer, M., y Seabright, P. 2013. «Soviet Power Plus Electrification: What Is the Long-Run Legacy of Communism?». Explorations in Economic History 50(1): pp. 116–147. ↩
