Unidad 5 Política macroeconómica: inflación y desempleo

5.4 La división del trabajo entre el gestor político fiscal y el monetario

equilibrio en el lado de la oferta
La economía se encuentra en equilibrio en el lado de la oferta cuando los mercados implicados en la producción de bienes están en equilibrio. En el modelo WS–PS se corresponde con el equilibrio en el mercado laboral, es decir, cuando el salario real según la curva de fijación de precios es igual al salario real según la curva de fijación de salarios.
políticas de oferta
Políticas económicas pensadas para mejorar el funcionamiento de la economía incrementando la productividad y la competitividad internacional y reduciendo costes para los productores. Incluyen rebajas de impuestos sobre beneficios, el endurecimiento de las condiciones para percibir subsidios de desempleo, modificaciones legislativas para facilitar el despido de trabajadores y reformas en política de competencia para reducir el poder monopolístico.

Como ilustramos en la sección anterior, se puede recurrir tanto a la política monetaria como a la política fiscal para modificar la demanda agregada. En principio, cualquiera de ellas o ambas podrían usarse para impulsar la producción, reducir el desempleo o controlar la inflación. Pero nuestro análisis de dos gestores políticos como respuesta ante un choque de demanda refleja un consenso bastante claro sobre cómo usarlas en la práctica; un consenso que ha surgido a lo largo de las últimas décadas en un número creciente de países de renta alta y media. La política fiscal y la monetaria deben centrarse en dos objetivos bastante restringidos (aunque coherentes entre sí):

  • La política monetaria, gestionada por el banco central, debe usarse para mantener la tasa de inflación lo más cercana posible a un objetivo de inflación (que suele ser del 2 %). Analizaremos este objetivo con más detenimiento en la sección 5.10.
  • Tanto la política fiscal como la monetaria deben procurar mantener la economía cerca del equilibrio en el lado de la oferta.

La naturaleza limitada de estos objetivos se puede ilustrar señalando aquello que no persiguen las políticas monetaria y fiscal dentro de este paradigma.

En términos microeconómicos, la curva de Phillips es la frontera factible que limita la capacidad de los gestores políticos para perseguir los resultados de su preferencia. Lee la sección 15.4 de La economía 1.0 para acceder al análisis del problema de los gestores políticos usando de forma explícita conjuntos factibles y curvas de indiferencia.

  • Las políticas de oferta son necesarias para desplazar el equilibrio hacia uno con menos desempleo involuntario: este debería ser el objetivo de las políticas de oferta.
  • En el caso de la política monetaria, el banco central no siempre será capaz de estabilizar la inflación en su objetivo sin que eso tenga costes para la economía. Ante un choque de demanda inflacionario, el cometido del banco central puede consistir en reducir la producción y el empleo con la finalidad de volver a situar la inflación en la tasa objetivo explotando la curva de Phillips.

En esta unidad damos por sentadas las políticas de oferta. Asumimos que las políticas públicas no desplazan las curvas WS y PS, pero que estas pueden verse afectadas por choques (como una subida de precios de las materias primas en los mercados mundiales). De modo que, en esta sección, pondremos el foco en las políticas que pueden contribuir a estabilizar la economía de acuerdo con este equilibrio en el lado de la oferta cuando se producen choques de demanda y de oferta como los analizados en la unidad 4.

En la unidad 2 comentamos cómo influyen las variaciones de impuestos y prestaciones por desempleo en el equilibrio en el lado de la oferta. Aquí ignoramos la incidencia de la política fiscal en el lado de la oferta de la economía.

Otros regímenes políticos posibles

unión monetaria, zona monetaria común
Una unión monetaria (a veces denominada zona monetaria común) se da cuando varios países emplean la misma moneda. Esto significa que existe una única política monetaria para ese grupo de países.
régimen de tipo de cambio fijo, régimen de tipo de cambio objetivo
En un régimen de tipo de cambio fijo (o, más exactamente, un régimen de tipo de cambio objetivo), el objetivo de la política monetaria es mantener constante el tipo de cambio en un valor determinado o dentro de un margen estrecho de valores en relación con otras monedas.

Conviene señalar que, aunque la división del trabajo entre los gestores políticos que acabamos de describir se ha vuelto cada vez más habitual (algo que documentamos con más detalle en la ampliación 5.9), lo cierto es que no es algo universal. Existen fórmulas alternativas de políticas macroeconómicas que se pueden clasificar dentro de estas grandes categorías y se explican en la unidad 7.

  • En zonas monetarias comunes (muy en especial, en la zona euro), cada país miembro renuncia a ejercer cualquier control independiente sobre la política monetaria, la cual se fija al nivel de toda la zona monetaria común en su conjunto.
  • En regímenes de tipo de cambio «fijo» (el sistema de Bretton Woods que se acordó después de la Segunda Guerra Mundial fue un buen ejemplo de ello), los países conservan su propia moneda, pero la política monetaria se centra en mantener el tipo de cambio, o bien fijo, o bien dentro de un rango bastante estrecho frente a uno o más países. Sin embargo, a diferencia de lo que sucede en las zonas con una moneda común, los países con estos regímenes sí conservan cierta autonomía en cuanto a política monetaria, porque cabe la posibilidad de que varíe la tasa de cambio, ya sea dentro del sistema o debido a que el país salga de él.
  • En algunos países actuales, y en muchos otros a lo largo de la historia, no se da la división del trabajo que expusimos más arriba: la política monetaria y la política fiscal dependen del control directo del gobierno. Un país importante en el que rige este sistema es China, donde los objetivos macroeconómicos anuales forman parte de los planes quinquenales del Consejo de Estado chino.

Por ahora nos centraremos en las implicaciones de lo que probablemente pueda describirse mejor como la aproximación típica a la política monetaria y fiscal, es decir, la que expusimos en la sección anterior.

La división del trabajo en acción

La figura 5.6 muestra la tasa de desempleo y las estimaciones de la tasa de desempleo estructural (la «NAIRU») en Canadá. También incluye la tasa de inflación y el objetivo de inflación.

Los gestores políticos aspiran a mantener el desempleo cerca de la tasa estructural (la que estabiliza la inflación) y la inflación cerca de su tasa objetivo. El Banco de Canadá (Bank of Canada) fue el segundo banco central del mundo que adoptó un objetivo de inflación (en 1991), el cual situó en el 2 %.

Las predicciones que se derivan de la unidad 4 son que, cuando el desempleo se sitúa por encima de la tasa estructural, la inflación cae, y viceversa. Este patrón se refleja en los datos de Canadá, donde también se aprecia un largo periodo (desde mediados de la década de 1990 hasta 2020) de política macroeconómica exitosa, con una inflación estable en torno al valor objetivo y un desempleo cercano a la serie del desempleo estructural, la NAIRU. Más adelante retomaremos estos datos para comentar el brusco aumento de la inflación entre 2021 y 2022.

El gráfico de líneas ilustra el desempleo estabilizador de la inflación (también conocido como desempleo de equilibrio y NAIRU), la tasa de desempleo y la tasa de inflación de Canadá entre 1985 y 2022. El eje horizontal muestra los años desde 1985 hasta 2022. El eje vertical, que va del 0 al 12 % muestra tres variables: la NAIRU, la tasa de desempleo y la tasa de inflación, todas ellas en forma de porcentajes. El gráfico muestra tres líneas. La línea inferior, que representa la tasa de inflación, comienza en el 4 % en 1985 y experimenta un aumento gradual hasta situarse casi en el 6 % en 1991. En este punto se adopta un objetivo de inflación del 2 %, y la línea de la inflación fluctúa en torno a este nivel hasta 2020, año en que experimenta una subida brusca hasta llegar al 7 % en 2022. La línea de la NAIRU exhibe un descenso continuado desde el 8 % en 1986 hasta poco más del 6 % en 2022, lo que indica una suave tendencia descendente. La tasa de desempleo real, situada al principio en el 11 % en el año 1985, refleja una tendencia idéntica en cierta medida, pero con una volatilidad considerable que incluye un pico notable de casi el 12 % y un descenso del 8 % en los años siguientes. Tras estabilizarse a partir de 1998, vuelve a experimentar grandes cambios entre 2019 y 2022.
Pantalla completa
https://books.core-econ.org/the-economy/macroeconomics/es/05-macroeconomic-policy-04-policymakers-division-of-labour.html#figura-5-6

Figura 5.6 Tasa de desempleo estabilizadora de la inflación (equilibrio), tasa de desempleo y tasa de inflación en Canadá (1985–2022).

OECD. 2023.
Nota: El indicador de la tasa de desempleo estabilizadora de la inflación es la NAIRU; la tasa de inflación se basa en el IPC.

Pregunta 5.2 Elige las respuestas que sean correctas

Lee los siguientes enunciados y elige las opciones que sean correctas.

  • Tener una inflación objetivo es una de las metas comunes de los bancos centrales en la mayoría de las economías.
  • Uno de los cometidos de la política monetaria consiste en mantener la deuda pública dentro de unos niveles sostenibles.
  • Con la política monetaria puede darse una compensación entre la inflación y el empleo.
  • Cuando la economía está en equilibrio en el lado de la oferta, la política fiscal y la monetaria pueden emplearse para reducir el desempleo involuntario incrementando la demanda agregada para alterar los niveles de producción y empleo.
  • En la mayoría de las economías, los bancos centrales aspiran a mantener una tasa de inflación constante (que suele fijarse en torno al 2 %).
  • Mantener la deuda pública dentro de unos niveles sostenibles es uno de los objetivos de la política fiscal.
  • En algunas situaciones, como con un choque de oferta inflacionario, es posible que el banco central se vea obligado a reducir la producción y el empleo para devolver la inflación a su tasa objetivo.
  • La política monetaria y la fiscal no pueden usarse cuando la economía se encuentra en equilibrio en el lado de la oferta.