Unidad 9 Prestamistas, prestatarios y diferencias de riquezah
9.12 Trampa de pobreza para quienes tienen pocos recursos
Recuerda que, en economía, el riesgo es no saber si se obtendrá un resultado bueno o malo. Es distinto del uso común del término, que hace referencia a la posibilidad de que suceda algo malo.
Las personas sin recursos o con recursos limitados no tienen acceso al crédito, lo que dificulta que puedan participar en proyectos de inversión. Además, por su mayor aversión al riesgo, tienden a no asumir riesgos, aunque es probable que, en promedio (por ejemplo, a lo largo de su vida), les habría ido mejor si hubieran aceptado más riesgos, en lugar de escoger lo seguro.
Las personas con menos recursos asumen menos riesgos y el resultado es que siguen siendo menos ricos
En secciones anteriores, analizamos las decisiones sobre inversión y préstamo que Marco y Julia podían tomar. En ese modelo, no se enfrentaban a ningún riesgo: sabían la rentabilidad que iba a generar la inversión y que podrían devolver el préstamo con seguridad. Sin embargo, en la economía real, no hay certeza sobre ninguna de las dos cosas. Y otras muchas decisiones que tomamos también son arriesgadas. Ya hemos mencionado la compra de una casa o los estudios que seguir en la universidad. Otras pueden ser formarse en una nueva destreza o mudarse a otra parte del país o incluso a otro país para buscar un trabajo mejor. En todos esos casos, es probable que una riqueza limitada lleve a tomar decisiones con aversión al riesgo que, a la larga, se traducen en menos ingresos de promedio de los que habrían sido posibles si la persona hubiera tenido más dinero y, en consecuencia, menos aversión al riesgo.
La figura 9.20 también muestra países que varían en el grado de riesgo que toman personas de niveles parecidos de riqueza. En Estados Unidos y Reino Unido, las personas de todos los niveles de riqueza relativa poseen activos más arriesgados que las de los mismos segmentos de riqueza de otros países. En España, parece que se prefieren activos mucho menos arriesgados que en otros países.
Esto se pone de manifiesto en el tipo de activos que la gente prefiere comprar y poseer. Como ya sabemos, es posible elegir entre activos de bajo riesgo que tienen rentabilidades bajas, como las cuentas de ahorro a plazo fijo, o de mayor riesgo, como las acciones, que en promedio tienen rendimientos más altos. La figura 9.20 muestra que, en diferentes países, quienes tienen menos riqueza tienden a invertir en activos más seguros, pero con rentabilidades más bajas, que las personas más adineradas.
Figura 9.20 Proporción de activos arriesgados en el total de los activos poseídos: datos de seis países. La posesión de los activos arriesgados se concentra en las personas con más dinero.
J. Y. Campbell. 2016. «Restoring rational choice: The challenge of consumer financial regulation». American Economic Review 106 (5): pp. 1–30.
Trampa de pobreza: un círculo vicioso de riqueza limitada que perpetúa la riqueza limitada
Para comprender la forma en que la aversión al riesgo de quienes carecen de recursos puede perpetuar las desigualdades en riqueza, piensa en dos personas que son idénticas, salvo que una tiene bastante riqueza y la otra, no. Podríamos llamarlos igualmente Marco (el rico) y Julia (sin recursos), pero ahora van a tomar decisiones sobre activos que están expuestos a riesgos.
Lo que eso implica es que, a lo largo de muchas decisiones de inversión que hacen los dos o con una población formada por muchos Marcos y muchas Julias, la rentabilidad media de las inversiones que ha hecho Julia (o el grupo de las Julias) no alcanzará la que obtiene Marco (o el grupo adinerado de los Marcos).
Observa la figura 9.21. Julia hace frente al círculo vicioso de la izquierda, en el que, al tener recursos limitados, posee activos de bajo rendimiento (su automóvil, una cuenta de ahorro o una pensión). El valor de esos activos no se incrementa mucho con el paso del tiempo, por lo que sigue teniendo recursos limitados.
Marco, por el contrario, disfruta del círculo virtuoso (bueno para él al menos) de la derecha, en el que la riqueza considerable le permite no tener tanta aversión o incluso ser indiferente al riesgo. Por lo tanto, él posee activos de alto rendimiento y su riqueza crece o, al menos, se mantiene.
Esta es una de las maneras en que las diferencias de riqueza y las desigualdades sociales que conllevan se perpetúan a sí mismas.
La moraleja que se deriva de estos dos círculos es que no guardan ninguna relación con la psicología básica de Julia o de Marco, es decir, con su aversión intrínseca al riesgo.
Los dos podrían tener la misma aversión al riesgo en caso de encontrarse en la misma situación de riqueza. Si su aversión intrínseca al riesgo no fuera diferente y Julia hubiera tenido la misma riqueza que Marco, ella habría tomado las mismas decisiones arriesgadas que tomó él y habría seguido siendo rica a largo plazo, aunque algunas de sus apuestas arriesgadas salieran mal.
O, si Marco hubiera sido tan pobre como Julia, él habría tenido aversión al riesgo, igual que Julia. Lo que les hizo diferentes habría sido únicamente su riqueza inicial. Si hubiese sido Julia, y no Marco, quien empezó con riqueza, su círculo habría sido virtuoso (y habría seguido siendo rica). Y habría sido Marco, cuyo círculo era vicioso, el que perpetuase su falta de riqueza.
Figura 9.21 Círculo vicioso que perpetúa la pobreza (una trampa de pobreza) y círculo virtuoso que perpetúa la riqueza. En conjunto muestran que la aversión al riesgo es una de las (muchas) razones de que persistan las desigualdades en riqueza.
Pregunta 9.17 Elige las respuestas que sean correctas
Lee los siguientes enunciados y elige los que sean correctos.
- En Alemania, el tercer quintil posee un porcentaje ligeramente más elevado de activos arriesgados que el cuarto quintil. Se trata de una excepción, ya que en los demás grupos de los países mostrados el porcentaje de activos arriesgados aumenta con la riqueza.
- En Reino Unido, los activos arriesgados representan algo más del 10 % del total de los activos del quintil más pobre, mientras que son más del 60 % en el quintil más rico, por lo tanto la diferencia es superior al 50 %. En Francia, es de menos del 40 %.
- Como se ha explicado en el texto, las diferencias que han experimentado Marco y Julia con respecto a estos ciclos se deben a su nivel inicial de riqueza. La situación no variaría, aunque ambos tuvieran actitudes idénticas hacia el riesgo, si es que el nivel de riqueza de los dos fuera equivalente.
- Todas estas relaciones causales se demuestran en la figura y explican cómo la situación inicial de alguien puede perpetuarse por medio de estos mecanismos.