Unidad 10 Éxitos y fallos de los mercados: efectos de las decisiones privadas en la sociedad

10.5 Efectos externos: más ejemplos y diagnósticos

externalidad negativa, coste externo, deseconomía externa
Efecto externo negativo, es decir, efecto negativo sobre otras personas que se deriva de una decisión económica y que no es tenido en cuenta por quien toma la decisión. Puede denominarse externalidad negativa, coste externo o deseconomía externa. Véase también: externalidad.
externalidad positiva, beneficio externo, economía externa
Efecto externo positivo, es decir, un efecto positivo sobre otras personas derivado de una decisión económica y que no es tenido en cuenta por quien toma la decisión. Puede denominarse externalidad positiva, beneficio externo o economía externa. Véase también: externalidad.
mercado ausente
Se dice que el mercado para un determinado bien no existe o está ausente cuando no hay un mercado dentro del cual pueda producirse un intercambio o negocio potencialmente beneficioso porque la información es asimétrica o no puede verificarse.
propiedad privada
Algo es propiedad privada cuando la persona que lo posee tiene derecho a excluir a otras personas de él, a beneficiarse de su uso y a intercambiarlo con otras personas.
contrato
Documento o acuerdo legal que especifica un conjunto de actuaciones que deben efectuar las partes que intervienen en el mismo.
información asimétrica, asimetría de información
Información que es relevante para las partes que intervienen en una interacción económica, pero que es conocida para unas y no para otras. Véase también: selección adversa, riesgo moral.
información verificable
La información es verificable si los tribunales pueden comprobarla y, por lo tanto, utilizarla para hacer cumplir un contrato.

El problema de los efectos externos ilustrado por nuestro análisis del Weevokil se da en muchas situaciones económicas diferentes. Costes como la contaminación, que se causan a otras personas sin pagos compensatorios, se denominan deseconomías externas o externalidades negativas mientras que los beneficios no compensados que se conceden a otras personas son economías externas o externalidades positivas.

Externalidades negativas de la producción

La clordecona y el ácido perfluorooctanoico (PFOA) son ejemplos concretos de un problema que se generaliza cuando las decisiones de producción de las empresas tienen efectos externos negativos sobre el medio ambiente y, en consecuencia, sobre el bienestar o el sustento de la población local o, en el caso de las emisiones de carbono, a nivel mundial. Otros dos ejemplos son los vertidos de petróleo de Royal Dutch Shell en el delta del Níger y el envenenamiento por plomo provocado en Idaho por la empresa Bunker Hill (sección 5.14). Entre otras externalidades negativas de las actividades de las empresas se incluyen las siguientes:

  • Ruido: la gente que vive cerca de los grandes aeropuertos internacionales sufre molestos niveles de ruido que pueden llegar a perjudicar su salud física y mental.
  • Medidas de seguridad insuficientes: el edificio Rana Plaza de Daca (Bangladés) se derrumbó en 2013, lo que causó la muerte de más de 1100 operarios en fábricas de confección que suministraban prendas de vestir a marcas internacionales a bajos precios.
  • Deforestación para explotaciones madereras y agricultura comercial: destruye los recursos y el medio de vida de las comunidades locales y da lugar a incendios; tiene unos efectos enormes a nivel mundial en la pérdida de biodiversidad y en el cambio climático.

Cuando las empresas toman decisiones sin tener en cuenta todo el coste social que conllevan, una posible interpretación es que hay mercados ausentes para algunos de los factores de producción, por lo que se tratan como si su precio fuera cero. No hay un mercado de vecindarios tranquilos ni de biodiversidad, por lo que los aeropuertos y los leñadores no tienen que pagar para consumir esos recursos. A su vez, el precio del producto (vuelos o madera tropical) es demasiado bajo, ya que se basa únicamente en los factores de producción por los que se paga. O bien podríamos interpretar los problemas desde el punto de vista de los derechos de propiedad: los operarios de la confección no tenían un derecho a la seguridad en el trabajo que se pudiera exigir.

fallo de mercado
Si la asignación resultante de las interacciones que tienen lugar en el mercado no cumple la condición de eficiencia de Pareto, la situación se describe como un fallo de mercado. Es posible que esta expresión se use sin excesivo rigor para cualquier interacción que dé como resultado una asignación paretoineficiente, sin importar si concierne a un mercado en concreto o no.

Para comprender algunas de las razones de los fallos de mercado, conviene recordar las instituciones que son necesarias para el correcto funcionamiento de los mercados. Como explicamos en la sección 1.8, la propiedad privada es un requisito clave de un sistema de mercado. Cualquiera dudaría en pagar por algo si no tiene la convicción de que otras personas reconocerán (y, de ser necesario, protegerán) su derecho a conservarlo. Los Estados crean leyes y sistemas coercitivos que garantizan los derechos de propiedad y hacen cumplir los contratos. Como demostramos en la sección anterior, estas instituciones también son importantes para la negociación privada.

Con frecuencia, la ausencia de mercados y de derechos de propiedad puede atribuirse a un problema de asimetría de información: la información sobre algo que es importante para alguien, además de quien toma la decisión (por ejemplo, cuánto ruido se produce o qué especies se ponen en peligro), no es observable o no es verificable ante los tribunales.

Externalidades negativas del consumo

La mala asignación de los recursos no se limita a las empresas que contaminan el medio ambiente. Nuestras decisiones de consumo también tienen efectos externos graves.

Desde el descubrimiento de la penicilina en 1928, el desarrollo de los antibióticos se ha traducido en beneficios mayúsculos para la humanidad. Enfermedades que antes eran mortales ahora se tratan fácilmente con medicamentos baratos de producir. Pero, si los usamos con una dosificación incorrecta, para enfermedades que no son bacterianas o sin terminar todo el tratamiento porque nos sentimos mejor, las bacterias se hacen resistentes a los antibióticos. Se vuelven «superbacterias». La Organización Mundial de la Salud ha advertido no hace mucho de que nos dirigimos a una «era posantibiótica»: «Si no tomamos medidas importantes para … [cambiar] nuestra forma de producir, prescribir y utilizar los antibióticos, el mundo sufrirá una pérdida progresiva de estos bienes de salud pública mundial cuyas repercusiones serán devastadoras».

Si es el mercado el que asigna los antibióticos, como sucede en India donde son medicamentos de venta libre y fácil acceso en las farmacias, el precio del mercado no refleja todos los costes sociales que acarrea su uso. Aun cuando se tomen por prescripción médica, es posible que se usen en exceso, dependiendo de los incentivos a los que se sometan médicos y pacientes. Si las decisiones dependen solo del beneficio privado (que podría ser pequeño) para un paciente individual, otros podrían morir en el futuro de infecciones que antes tenían tratamiento.

Hay otros muchos ejemplos:

  • Cuando decidimos por qué medio y en qué medida calentamos nuestro hogar, es posible que no tengamos en cuenta el efecto sobre el clima de la quema de combustibles fósiles.
  • Fumar afecta a la salud de las personas que se encuentren alrededor.
  • Nuestra decisión de viajar en automóvil tiene múltiples efectos externos: emisiones de carbono, contaminación atmosférica, peligro para peatones y congestión del tráfico para otros usuarios de la vía pública.
  • Los ruidos causados de madrugada en la calle o en locales de ocio pueden perturbar el sueño de los vecinos. Al igual que ocurre con los aeropuertos, los causantes no se hacen cargo de esos costes.
  • Usamos bolsas y envases de plástico sin tener en cuenta el efecto que los desechos plásticos provocan en la salud de las personas y de los animales, en particular de las especies marinas.

En la mayoría de los casos reaccionamos a precios en el mercado que están por debajo de los costes sociales marginales. La información que transmite el bajo precio del combustible, por ejemplo, no incluye los costes ambientales de ir al trabajo en automóvil en lugar de tomar el tren.

Tratamiento

Para entender por qué son tan frecuentes estos problemas, pensemos en cómo podrían evitarse.

¿Cómo se podría hacer para que el coste de ir en automóvil al trabajo reflejara con precisión todos los costes que implica para todo el mundo y no solo los costes privados de quien toma esa decisión? La forma más evidente sería exigir que esa persona pagase a todos los perjudicados un importe equivalente exactamente al daño ocasionado. Por supuesto, esto es imposible de llevar a la práctica, pero ilustra lo que debería hacerse para que el «precio de ir al trabajo en automóvil» enviase el mensaje correcto.

Si bien los ejemplos anteriores tienen un diagnóstico parecido, la eficacia de los posibles tratamientos es diferente, pues depende del número de personas afectadas, de lo fácil que sea cuantificar los efectos y de la viabilidad de garantizar el cumplimiento.

Si el número de personas afectadas es reducido, es posible —como argumentó Coase— que se pueda alcanzar un resultado mutuamente aceptable con un ordenamiento jurídico que determinase la asignación inicial de los derechos de propiedad. Pero los costes de transacción (en particular, la dificultad de observar y medir la información relevante) suelen implicar que no se trata de una solución práctica.

Las leyes y las instituciones legales pueden conseguir que las personas respondan de los costes de sus decisiones al hacerlas responsables legalmente de los costes que infligen a otras por medio del pago de una compensación por esos costes. Las leyes que regulan la responsabilidad civil garantizan que, si una empresa vende un automóvil con un fallo de diseño y alguien sufre lesiones como resultado, la empresa debe pagar por ese daño. La legislación puede establecer un deber de cuidado de los empleadores hacia sus empleados e imponer sanciones y multas en caso de que el entorno de trabajo no sea seguro.

De igual forma, si conduces de forma temeraria camino del trabajo, te sales de la carretera y te estrellas contra la casa de alguien, la ley de la mayoría de los países te exige que pagues los daños causados a la casa. Sabiendo esto, puede que te lo pienses dos veces antes de ir en automóvil al trabajo (o al menos no irás tan rápido si has salido tarde). Afectará a tu comportamiento y a la asignación de los recursos.

No obstante, aunque la ley de responsabilidad civil cubra algunos tipos de daños, otras externalidades importantes de conducir un automóvil (como la contaminación atmosférica o la congestión del tráfico) no están cubiertas.

¿Por qué no modifican los países sus leyes para que quienes toman decisiones paguen por todos los costes que causan a los demás? Parte de la respuesta es que, normalmente, quienes causan daños a otras personas se benefician de ello y, si tienen suficiente poder, como las multinacionales, serán capaces de impedir que se apruebe la modificación legislativa que abordaría el problema.

información no verificable, información inverificable
La información es verificable si los tribunales pueden comprobarla y, por lo tanto, utilizarla para hacer cumplir un contrato.
contrato incompleto
Contrato que no especifica de un modo ejecutable por un tribunal de justicia todos los aspectos del intercambio que afectan a los intereses de las partes que intervienen en él (o de terceros).

Además, al tratar de abordar estos problemas, los organismos públicos carecen de la información necesaria (como en el caso de DuPont y el PFOA). O bien la información que falta no está disponible o no se puede verificar ante los tribunales. Cuando los efectos externos son complejos o difíciles de cuantificar, los contratos son incompletos y los derechos de propiedad no se pueden garantizar. Piensa en lo difícil que es hacer cumplir un contrato de limitación de los niveles de ruido entre vecinos o redactar todo un conjunto de contratos que otorgue a cada pescador una compensación adecuada por parte de cada plantación que utilice Weevokil.

Instrumentos económicos: regulación, cuotas negociables, tributación

Cuando el sistema jurídico por sí solo no basta para abordar un problema, los responsables políticos buscan formas viables de intervenir. La regulación directa es uno de los planteamientos posibles: simplemente se decretó la prohibición de usar la clordecona; también se establecen límites sobre los niveles permitidos de otras sustancias perjudiciales, como el plomo en la gasolina o en la pintura. Las autoridades locales regulan los horarios de los lugares de ocio y los niveles de ruido permitidos.

De igual forma, un gobierno podría limitar la cantidad de vertidos que una empresa tiene permitido hacer a un río. Pero la regulación puede ser un instrumento poco preciso. En el caso de la contaminación de un río, lo que importa para la calidad del agua no es la cantidad de residuos que vierta cada empresa, sino el total de los vertidos. Algunos países han intentado gestionar los sistemas fluviales o lacustres emitiendo permisos que otorgan a su propietario el derecho a verter una determinada cantidad de un contaminante y a intercambiar los permisos con otras empresas. El estado australiano de Nueva Gales del Sur emite cuotas negociables para el vertido industrial de agua salada al río Hunter con el fin de proteger la agricultura y los ecosistemas frente a los efectos de la salinidad. Para que esta estrategia funcione, el precio de mercado de una cuota debe ser tan alto que refleje el coste externo.

En principio, los cuotas negociables pueden mejorar el resultado, ya que la autoridad competente puede controlar la cantidad total de contaminación y las empresas que dan mucho valor al derecho a contaminar pueden comprar cuotas a otras que tienen mayor facilidad para funcionar sin contaminar tanto. El precio de la cuota ofrece un incentivo a las empresas para adoptar tecnologías menos contaminantes. De hecho, este abordaje político crea un nuevo mercado en respuesta al diagnóstico de que hacía falta uno. Aun así, no es una solución sencilla: se necesita una amplia labor de vigilancia, tanto para determinar los límites adecuados de contaminación como para garantizar que cada empresa no supere su propia cuota.

Cuando el precio de un bien es demasiado bajo para reflejar el coste social, es posible que un impuesto eleve el precio y así garantice que los compradores toman en cuenta el coste social. En algunos países y regiones, un impuesto sobre las bolsas de plástico de un solo uso ha tenido un éxito notable y ha modificado el comportamiento de los consumidores. Australia, Nueva Zelanda y Reino Unido tienen un impuesto especial que sube las tasas a las empresas y a las administraciones locales que envían basura a los vertederos a fin de reflejar el coste ambiental, lo que supone un incentivo al reciclaje y a la reducción de los residuos.

Los beneficios externos también causan malas asignaciones

Algunas decisiones tienen efectos externos positivos: el beneficio social es mayor que el beneficio privado (o el coste privado es mayor que el coste social).

  • Si Kim, la agricultora de la sección 4.6, contribuye con su aportación a sufragar el coste de un proyecto de riego, los demás agricultores de la comunidad se beneficiarán.
  • Cuando una empresa invierte en I+D, es frecuente que otras compañías obtengan beneficios de adoptar los nuevos métodos de producción o mejorar sus propios productos de la misma manera.
  • Si una empresa forma a un trabajador y, a continuación, este deja el empleo por otro mejor, se lleva las habilidades adquiridas: la nueva empresa obtiene al menos parte de los beneficios de la formación.
  • Cuando alguien se vacuna contra una enfermedad contagiosa, recibe un beneficio personal, pero también beneficia a gente a la que podría haber contagiado si no se hubiera vacunado.
  • Si un empleado se esfuerza mucho, el beneficio privado neto (la satisfacción laboral, por ejemplo) puede ser pequeño, pero el empleador se beneficia de la mayor productividad.
  • Un país que invierte en reducir las emisiones de carbono disminuye el riesgo de cambio climático para otros países.

¿Por qué son un problema los beneficios externos? A pesar de que sin duda son beneficiosos si se consiguen, se produce una mala asignación de los recursos si quienes toman las decisiones eligen no conceder un beneficio sin compensación. Kim no recibía pago por una contribución altruista al proyecto de riego; la empresa que pagó la formación no puede reclamar una compensación al nuevo empleador. De la misma manera que es probable que quienes no hacen frente a los costes reales de sus decisiones de producción o consumo produzcan o consuman demasiado, aquellos cuyas acciones generan beneficios externos se esforzarán poco. El equilibrio del juego del riego es que cada agricultor decide no contribuir a menos que le motiven las preferencias sociales o las normas sociales. De igual manera, es posible que las empresas formen a pocos trabajadores o inviertan poco en I+D, en comparación con el bien social.

Como sucede con las externalidades negativas, suele ser inviable utilizar el sistema legal para compensar a las personas por los efectos beneficiosos que tienen sobre los demás. Por ejemplo, para pagar al propietario de un bonito jardín por el placer que procura a quienes pasean a su lado, un tribunal tendría que saber qué valor da cada persona a ese placer.

Establecer derechos de propiedad puede resolver algunos problemas: por ejemplo, un sistema de patentes da a las empresas el derecho a explotar el resultado de su I+D durante un periodo de tiempo. La legislación de derechos de autor permite que los autores reciban una renta otorgándoles el derecho a decidir dónde y cómo se publica. Pero, al crear un monopolio sobre el uso del material así protegido (que es lo que se pretendía), los derechos de autor, las patentes y otros derechos de propiedad intelectual limitan la competencia, que también es necesaria para que el mercado genere resultados eficientes.

externalidad positiva, beneficio externo, economía externa
Efecto externo positivo, es decir, un efecto positivo sobre otras personas derivado de una decisión económica y que no es tenido en cuenta por quien toma la decisión. Puede denominarse externalidad positiva, beneficio externo o economía externa. Véase también: externalidad.

En otros casos, pueden ser de ayuda los instrumentos económicos. El remedio pigouviano sería una subvención que garantizase que quien toma las decisiones tenga en cuenta el beneficio externo. Las subvenciones o los incentivos fiscales pueden fomentar que las empresas proporcionen formación a los trabajadores; en algunos países, se financian con un sistema de gravámenes, por el que las empresas que deciden no dar formación tienen que pagar la formación que proporcionan otras. Pero esos sistemas son mucho más difíciles de aplicar que un impuesto a las bolsas de plástico, por la necesidad de comprobar que la formación proporcionada sea de un tipo y calidad tales que beneficie a otras empresas y a quien la imparte.

La tabla de la figura 10.6 resume las características de algunos de los problemas que hemos tratado hasta ahora. En secciones posteriores, utilizaremos el mismo marco de referencia para otros casos de fallo de mercado.


Decisión
Efecto externo: cómo afecta a otros Costes y beneficios Mala asignación de los recursos (fallo de mercado) Posibles remedios (completos o parciales) Términos aplicados en esta situación
Una empresa usa un plaguicida que acaba en vías fluviales Contaminación aguas abajo Beneficio privado,
coste externo
Uso excesivo del plaguicida, sobreproducción del cultivo para el que se usa Impuestos, cuotas negociables, prohibiciones, derechos, negociación, propiedad común de los activos afectados Efecto externo negativo, efectos medioambientales indirectos
Vas al trabajo en automóvil Atascos, peligro y contaminación atmosférica para otros usuarios de la vía pública Beneficio privado,
coste externo
Uso excesivo del automóvil Peajes, cuotas, subvenciones al transporte público Efecto externo negativo, efectos medioambientales indirectos
Una empresa forma a un trabajador Los futuros empleadores se benefician de las habilidades Coste privado, beneficio externo Muy poca formación en el trabajo Subvenciones, gravámenes para formación Efecto externo positivo, efectos indirectos positivos

Figura 10.6 Efectos externos y mala asignación de los recursos.

beneficio privado marginal (BPM)
Beneficio que conlleva la producción o el consumo de una unidad adicional de un bien a un productor o un consumidor, respectivamente. Se denomina beneficio privado marginal (BPM) para destacar que no incluye los beneficios externos que conlleven para otros. Véase también: beneficio externo marginal (BEM), beneficio social marginal (BSM).
beneficio social marginal (BSM)
Es el beneficio que aporta, tanto al productor o consumidor (beneficio privado marginal) como a otros, la producción o consumo de una unidad adicional de un bien. BSM = BPM + BEM.

Ejercicio 10.5 Remedios para una externalidad positiva

Imagina a un apicultor que produce miel y la vende a un precio constante por kilogramo.

  1. Dibuja un gráfico que tenga la cantidad de miel en el eje horizontal y que muestre el coste marginal de la producción de miel como una línea con pendiente positiva y el precio de la miel como una línea horizontal. Muestra la cantidad de miel que le generará el máximo beneficio al apicultor.
  2. Para el apicultor, el beneficio privado marginal de producir un kilogramo de miel es igual al precio. Pero, como las abejas benefician a un agricultor vecino al polinizar sus cultivos, la producción de miel tiene un efecto externo positivo. Dibuja una línea en el gráfico que represente el beneficio social marginal de la producción de miel. Muestra la cantidad de miel que sería paretoeficiente. Compárala con la cantidad elegida por el apicultor.
  3. Explica cómo una negociación podría beneficiar al agricultor y al apicultor. ¿Por qué podría ser imposible, en la práctica, que alcanzasen un resultado paretoeficiente mediante la negociación?
  4. Utiliza el gráfico que dibujaste para mostrar cómo una subvención pública a la producción de miel podría mejorar la situación. Describe los efectos distributivos de esa subvención y compárala con el resultado paretoeficiente de la negociación.

Ejercicio 10.6 Contratos incompletos

Elige tres de los siguientes ejemplos tratados en esta sección: contaminación por ruido, medidas de seguridad insuficientes, deforestación, resistencia a los antibióticos, formación de trabajadores y cambio climático. Para cada ejemplo elegido, responde a las siguientes preguntas:

  1. Explica por qué los efectos externos no están (y posiblemente no puedan estar) cubiertos por un contrato completo.
  2. ¿Qué datos clave que requeriría un contrato completo son asimétricos o no verificables?

Ejercicio 10.7 Derechos de propiedad y contratos en Madagascar

En 1997, Marcel Fafchamps y Bart Minten estudiaron los mercados de cereales en Madagascar, donde las instituciones legales encargadas de hacer cumplir los derechos de propiedad y los contratos eran débiles.1 Aun así, descubrieron que el robo y el incumplimiento de contrato eran infrecuentes. Los comerciantes evitaban el robo manteniendo sus existencias muy bajas y, de ser necesario, durmiendo en sus graneros. Además, se abstenían de emplear a más trabajadores por temor a que les robaran. Al transportar las mercancías, pagaban dinero a cambio de protección y viajaban en convoy. En su mayoría, las transacciones eran operaciones sencillas de pago al contado y entrega inmediata. La confianza se establecía a través de interacciones repetidas con los mismos comerciantes.

  1. ¿Sugieren estas conclusiones que no son necesarias unas instituciones legales fuertes para que los mercados funcionen?
  2. Piensa en algunas transacciones de mercado en las que hayas participado. ¿Funcionarían estos mercados en ausencia de un ordenamiento jurídico y, si existieran, en qué se diferenciarían?
  3. Da algunos ejemplos en los que la interacción repetida ayude a facilitar las transacciones mercantiles.
  4. ¿Por qué una interacción reiterada puede ser importante, aunque exista un ordenamiento jurídico?
  1. Marcel Fafchamps y Bart Minten. 1999. «Relationships and Traders in Madagascar». Journal of Development Studies 35 (6) (agosto): pp. 1–35.