Unidad 9 Prestamistas, prestatarios y diferencias de riquezah

9.13 Caso práctico: políticas que reducen la exposición al riesgo de quienes tienen menos recursos

El círculo vicioso que da lugar a la perpetuación de la carestía de Julia en una trampa de pobreza podría haberse alterado si hubiese habido alguna forma de limitar los riesgos a los que se enfrentaba, por ejemplo, lo arriesgado de poseer una casa sin saber cuál sería su precio en el futuro o de dejar un trabajo para terminar los estudios sin saber si el título obtenido iba a merecer la pena.

Seguro del valor de la casa: reducir la exposición al riesgo, fomentar la innovación de los menos adinerados

Para la mayoría de las familias (no para las muy ricas), el principal componente de su riqueza, como se muestra en la figura 9.2, es el valor de su casa, si es que tienen la suerte de ser propietarias de su hogar. Los precios de las casas no siempre reflejan el valor de sus características, tales como el tamaño, el estado de conservación, la ubicación y el equipamiento. El propietario puede influir en el precio y, por lo tanto, en el valor de la casa manteniéndola en buen estado y dedicando tiempo y energía a garantizar que el vecindario sea un lugar agradable para vivir, por ejemplo, procurando que se mejoren los colegios de la zona. Pero, con independencia de lo que haga el dueño, el precio de una casa puede fluctuar drásticamente con las burbujas inmobiliarias y las crisis que se producen de vez en cuando. Cuando explotan esas burbujas, la riqueza de una familia puede resentirse considerablemente en cuestión de un año o unos meses.

Las fluctuaciones del precio de las viviendas tienen estos efectos:

  • Exponen a las familias a una gran incertidumbre sobre la situación económica que tendrán en el futuro; la inseguridad resultante disuade a las familias de asumir riesgos, como estudiar para aprender una destreza totalmente nueva, montar un negocio en lugar de seguir como empleado, o mudarse a otro lugar del país o del mundo para encontrar un mejor trabajo.
  • En caso de bajada intensa del precio de la vivienda, es probable que las familias con recursos limitados se vean obligadas a desprenderse de sus activos en condiciones desfavorables, por lo que la volatilidad de los precios de las casas puede aumentar la desigualdad.

En resumen, como resultado de la volatilidad de los precios de la vivienda, la economía es más desigual, más volátil y menos dinámica que si se moderasen las sacudidas en sus precios. Si las familias pudieran aislarse, al menos en parte, de las fluctuaciones del precio de su casa, las ventajas serían significativas. Una forma de hacerlo sería que los propietarios de viviendas pudieran asegurarse frente a las variaciones de los precios.

riesgo moral, acciones ocultas
Si existe un conflicto de intereses entre un principal y un agente por el hecho de que este lleve a cabo alguna acción que no se pueda observar o no se pueda verificar ante los tribunales, entonces el principal se enfrenta a un problema de acciones ocultas, también denominado riesgo moral.

Pero diseñar una póliza de seguro para el precio de la vivienda plantea una dificultad: si el propietario fuera a recibir una indemnización del seguro si baja el precio de su casa, estaría menos motivado a mantener la casa y el vecindario en buen estado. Sin embargo, existe una manera de evitar este problema de riesgo moral: asegurar al propietario frente a la bajada de precio no de su propia casa, sino del precio medio de las casas de la ciudad o de la región en que se encuentre la casa.

Para comprender el funcionamiento de un seguro así, supón que la familia vive en Milán (Italia). Si bajan los precios de la vivienda en Milán, la familia recibe un pago de la compañía aseguradora, incluso si el precio de la suya no ha bajado.

El «incluso si» es importante, porque implica que el incentivo para el propietario de mantener el valor de su casa no se ve afectado por el seguro sobre el precio de la casa. Si añade un hermoso jardín con el resultado de que la casa se incremente de valor más que otras, entonces se beneficiará al 100 % del aumento del precio. La clave es que el seguro se base en un dato que tenga estas dos características:

  • Fácilmente observable tanto para el propietario de la casa como para la aseguradora (el precio medio de las viviendas en Milán).
  • Algo en lo que el propietario mismo no puede influir (a diferencia del valor de su propia casa).

Un diseño aún mejor sería que la prima del seguro dependiese del precio de las viviendas de su ciudad. Si Milán experimentase un auge del precio de las casas, aumentaría la prima aportada al fondo del seguro, el cual serviría para abonar las indemnizaciones a los propietarios de casas en ciudades con precios en crisis.

La demanda agregada (que se explica en la unidad 3 del volumen de macroeconomía) significa la cantidad total de demanda de (o gasto en) bienes y servicios producidos en la economía.

Si el seguro sobre el precio de las casas es tan buena idea, ¿por qué no lo tenemos? La respuesta parece ser que las aseguradoras privadas no podrían ofrecer seguros a una escala tan grande y correrían el riesgo de acabar en la quiebra si todo el mercado inmobiliario se hundiera durante un año o más tiempo. Los Estados, no obstante, sí podría proporcionar un seguro con esas características y las indemnizaciones durante los periodos de hundimiento del mercado inmobiliario contribuirían a la expansión de la demanda agregada, lo cual es muy probable que fuese una política adecuada en esos momentos.

Cómo financiar una inversión en ti mismo aun con riesgos: enseñanza superior

Invertir en ti mismo estudiando una enseñanza o formación profesional/técnica superiores entraña riesgos porque tiene unos costes importantes y ciertos por adelantado y, muchas veces, unos beneficios inciertos a largo plazo. Lo normal es que, al tomar una decisión como esa, no tengas respuestas muy claras a algunas preguntas básicas, tales como:

  • ¿La institución donde voy a estudiar me proporcionará la enseñanza que deseo?
  • ¿En qué medida los conocimientos, destrezas y cualificaciones que adquiera van a ayudarme a conseguir un buen trabajo cuando me gradúe?
  • ¿Aprobaré y me graduaré?

Para comprender por qué mucha gente ha decidido que no es justo financiar el coste completo de la enseñanza superior con impuestos generales, ve el vídeo del economista Nick Barr, de la LSE: «¿Por qué la universidad no es gratuita?».

Dados los costes y las incertidumbres que entraña seguir estudiando después de la enseñanza secundaria, la mayor parte de la gente no podría costeársela sin algún tipo de ayuda pública. Para fomentar que más personas continúen su educación, los gobiernos dedican parte de los ingresos de los impuestos a financiar la enseñanza superior. Los métodos de abordar esos costes varían considerablemente por todo el mundo. Vamos a analizar seis maneras de financiar la enseñanza superior desde el punto de vista de la eficiencia y la equidad.

  1. Financiación totalmente privada de la enseñanza superior por parte de las familias de los estudiantes: en opinión de muchos, esto no es equitativo. Infringe principios elementales de igualdad de oportunidades. Como resultado de este sistema de financiación, quienes han nacido en una familia con educación e ingresos altos tienden también a recibir una buena educación y cobrar un sueldo alto, lo que contribuye a perpetuar las diferencias de ingresos entre unas familias y otras de generación en generación. Es ineficiente porque reserva la enseñanza de alta calidad a un grupo reducido de personas, de las cuales no todas son capaces de beneficiarse, mientras que priva de la enseñanza superior a jóvenes con talento de familias menos pudientes.
  2. Opción de matrícula sin coste: este es el otro extremo y motiva que estudien incluso quienes es probable que se beneficien muy poco de la enseñanza superior, con un coste considerable para los contribuyentes. Además, muchos consideran que esta opción no es equitativa, porque los estudiantes matriculados en enseñanza superior tienden a proceder de familias con más experiencia y más información sobre las universidades y los trabajos para graduados. Dichas familias perciben ingresos mucho más altos que las que no tienen hijos en la universidad, por lo que la opción de matrícula sin coste es un servicio público gratuito del que se benefician desproporcionadamente las personas más adineradas.
  3. Financiación de la enseñanza superior con créditos privados: es una opción, pero nunca ha sido una fuente importante de financiación. La razón estriba en que, a diferencia de lo que sucede con la compra de una casa o un automóvil, un préstamo al estudio no se utiliza para adquirir un activo que se pueda usar como garantía (para que el prestamista no sufra pérdidas si el prestatario no puede devolverlo). Los activos adquiridos son las destrezas que se incorporan a la persona misma y, como la esclavitud es ilegal, no se puede ceder la propiedad de la persona ni de sus destrezas al prestamista.
  4. Financiación por empresas u organismos públicos a cambio de un compromiso a largo plazo de trabajar para esa empresa u organismo: los gastos de matrícula y manutención del estudiante los paga una empresa u organismo a cambio de que el estudiante se comprometa a trabajar durante una serie de años para la entidad que le facilitó la ayuda al estudio.
  5. Opción de préstamo al estudio con la garantía del Estado: permite que familias que normalmente tendrían imposible conseguir suficiente financiación de prestamistas privados accedan a préstamos al estudio; así se aumentan las oportunidades educativas para estudiantes menos pudientes sin subvencionar los gastos en enseñanza de familias más adineradas.
  6. Matrícula gratuita con un impuesto supeditado a los ingresos de los graduados: se trata de una propuesta en virtud de la cual asistir a la universidad sería gratis, pero los estudiantes contraerían una obligación fiscal adicional (una vez que se han graduado); con esos ingresos se financiaría la enseñanza superior (en todo o, con mayor realismo, en parte). El importe de la tributación estaría supeditado a los ingresos percibidos. Esta opción tendría el efecto de aliviar la presión que sienten los estudiantes por estudiar «disciplinas con retribuciones elevadas» (como ingeniería) para poder devolver los préstamos al estudio: las disciplinas peor pagadas (como filología) llevarían a conseguir trabajos con impuestos más bajos para graduados.

Quienes defienden este último sistema afirman que la matrícula gratuita con una obligación fiscal supeditada a los ingresos resuelve la mayoría de las deficiencias que implican los otros sistemas, dependiendo de cómo se diseñen esas obligaciones fiscales. Por ejemplo, supón que los responsables políticos o el electorado quisieran promover de manera enérgica la igualdad de acceso a la enseñanza superior sin aumentar el volumen de recursos públicos dedicados a tal fin. Podrían combinar la opción de matrícula gratuita con un impuesto a los graduados que se incremente mucho con los ingresos. Quienes consiguen un salario elevado después de graduarse pagarían por encima del coste de su formación, mientras que quienes tengan sueldos bajos pagarían menos. El resultado sería que algunas de las incertidumbres a las que se enfrenta la gente que se plantea prolongar su educación se disiparían al disminuir las diferencias de ingresos (después de impuestos) entre quienes acaben ganando salarios elevados y quienes trabajen en puestos peor pagados después de graduarse.

Ejercicio 9.15 Financiación de la enseñanza superior

Investiga por tu cuenta cuáles son las principales formas de financiación de la enseñanza superior que hay en tu país.

Elige uno de esos sistemas y responde a las siguientes preguntas:

  1. ¿Cuáles son las implicaciones que tiene ese sistema para el acceso a la enseñanza?
  2. ¿Cuáles son las implicaciones para la desigualdad de las rentas?
  3. ¿Cuáles son las implicaciones para los fondos públicos (el coste para el Estado)?